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domingo, 6 de febrero de 2011

Neandertales, humanos hasta las narices

Las grandes narices que gastaban los neandertales no eran una adaptación al frío. Así lo asegura un nuevo estudio que ha analizado cráneos de Homo sapiens y sus parientes cercanos para poner a prueba una hipótesis sostenida durante décadas.

Desde que, hace más de 180 años, se desenterraron en Bélgica los primeros fósiles neandertales, estos han pasado de ser deformes embrutecidos a un grupo hermano que llegó a compartir lecho y fluidos con los humanos modernos. Muchas de las diferencias físicas entre ambos se han intentado explicar como adaptación a un clima frío, ya que los neandertales supieron vivir en una Europa gélida durante decenas de miles de años.

"Los neandertales eran considerados como los esquimales del Pleistoceno", explica a Público Todd Rae, un paleontólogo de la Universidad de Roehampton (Reino Unido). Las narices grandes también se habían atribuido a las bajas temperaturas, algo que no tenía mucho sentido, según Todd. "Los esquimales tienen caras y narices estrechas", señala. Para poner a prueba la teoría, Rae comparó los senos nasales de humanos modernos y neandertales. La talla de estas cavidades huecas situadas en el interior del cráneo y las fosas nasales se suponía un indicador de esa adaptación al frío, y estudios anteriores decían que los neandertales las tenían más grandes. De esa forma, sus nasos podían calentar mejor el aire frío.

El equipo de Rae ha analizado radiografías y reconstrucciones en tres dimensiones de cráneos bien conservados de neandertales que vivieron en climas fríos y los comparó con los de Homo sapiens de climas templados. Los resultados, publicados en Journal of Human Evolution, no concuerdan con la teoría de la adaptación a temperaturas bajas. "Los senos nasales de los neandertales de climas fríos resultan iguales que los de los humanos modernos europeos", explica Rae. "La nariz ancha no era una adaptación al frío", sentencia.

Otros estudios apoyan su tesis. Los senos nasales se hacen más pequeños cuanto más bajas son las temperaturas, tanto entre primates como roedores. De forma similar, los senos de los esquimales también son más pequeños que los del resto de los humanos de hoy. La moraleja es que hay que pensar en una nueva teoría para descifrar el misterio del rostro neandertal. "Es posible que, en lugar del frío, sea una adaptación a la vida en el bosque, ya que otros rasgos neandertales, como las piernas cortas y la menor estatura, se han propuesto como tales", propone Rae.

El caso no está cerrado. "El estudio presenta unas medidas un poco pobres para generalizar", opina el investigador del CSIC Antonio Rosas. Como posible explicación apunta que aquellas caras de grandes narices, pómulos marcados y barbillas retraídas podrían deberse al azar de la evolución, conocido como deriva genética.

"Me convence totalmente la explicación del fenómeno como resultado de la deriva genética desde un antepasado común con nosotros", opina Michael Walker, profesor de antropología de la Universidad de Murcia. De hecho, las formas neandertales podrían ser mucho más comunes que las sapiens. "El rostro neandertal refleja una morfología muy arraigada en el género Homo durante el Pleistoceno medio, lo que es difícilmente compatible con la adaptación al frío", opina el experto.

Autor: Nuño Domínguez
Fuente: Público
Fecha: 18/01/2011

jueves, 28 de octubre de 2010

Los ancianos de Atapuerca ya tenían Ley de Dependencia

Un grupo de paleontólogos del equipo de investigaciones de Atapuerca ha estudiado los restos fósiles de una porción del tronco y la pelvis de un hombre senil que sufría cierto grado de minusvalía locomotriz. De acuerdo con los autores de este estudio, publicado este domingo online en la revista científica PNAS, la presencia de un individuo anciano discapacitado en una población prehistórica de más de 500 mil años podría ser un indicio del cuidado social dispensado en un pasado remoto a los “mayores” del grupo.

El equipo científico, formado principalmente por investigadores del Centro UCM-ISCIII de evolución y comportamiento humanos de Madrid, recuperó los restos fósiles de este individuo a lo largo de cinco intensas campañas de excavación en la Sima de los Huesos, una pequeña cavidad situada a más de 30 metros de profundidad en el interior de la Sierra de Atapuerca.

Los restos de la pelvis fueron objeto de un estudio previo publicado en el año 1999. Desde entonces, el trabajo en el laboratorio ha permitido reconstruir y asociar a esta pelvis, su columna lumbar.

La investigación publicada en la revista PNAS ha revelado que este esqueleto parcial, perteneciente a un varón de gran corpulencia física de una especie antepasada de los neandertales, padecía importantes enfermedades degenerativas desde mucho antes de morir, con más de 45 años de edad. Estas enfermedades tendrían manifestaciones posturales y dolorosas en las zonas lumbar y pélvica, que según los autores del estudio, obligarían al individuo a adoptar una posición encorvada y, quizás, a usar un báculo para mantenerse erguido.

Por ello, este individuo probablemente estaría impedido para cazar, entre otras actividades. Su supervivencia durante largo tiempo con estas discapacidades, hace suponer a los autores que el grupo social nómada del que formaba parte este individuo, tendría una atención “especial” con sus “mayores”.

Las conclusiones de este estudio no se restringen solo a este individuo patológico; el equipo ha encontrado también en la Sima de los Huesos los restos de otras personas que no tenían deformidades en la columna vertebral ni en la pelvis.

Gracias a ellos, los científicos han descubierto que esta población, al igual que los neandertales, poseía una columna vertebral con curvaturas menos marcadas que las que recorren nuestras espaldas. Es más, la forma característica de sus vértebras y su pelvis demuestra que sus cuerpos estaban diseñados, como los nuestros, para minimizar el gasto de energía necesario para mantenerse perfectamente erguidos.

Parir o no parir: la diferencia entre mujeres y hombres
En nuestra especie, la pelvis presenta un diseño adaptado a una postura erguida y una locomoción bípeda. Estas adaptaciones “compiten” en las mujeres con la necesidad de dar a luz. Estas circunstancias, junto con el elevado tamaño encefálico de los recién nacidos, convierten el parto en un proceso complicado en nuestra especie. En consecuencia, la forma del conducto pélvico de las mujeres presenta modificaciones que habilitan el paso del feto a término en el momento del alumbramiento.

Retrocediendo en el tiempo, los científicos de este estudio han comparado también el conducto pélvico del anciano de la Sima de los Huesos, con el de otras pelvis humanas fósiles de sexo femenino encontradas en otros yacimientos del mundo. Los resultados publicados señalan que las diferencias entre los sexos de los individuos fósiles se asemejan a aquellas encontradas entre los hombres y las mujeres actuales. Este hallazgo ha permitido a los investigadores de Atapuerca sostener la hipótesis de que las mujeres de estos humanos extintos sufrirían presiones obstétricas, es decir, alumbramientos difíciles.

Fuente: La Razón
Fecha: 11/10/2010

Los volcanes acabaron con los neandertales

Una investigación reciente sugiere que el cambio climático después de una etapa de erupciones volcánicas masivas llevó a la extinción de los neandertales y despejó el camino a los seres humanos modernos para prosperar en Europa y Asia.

La investigación, dirigida por Liubov Vitaliena Golovanova y Vladimir Borisovich Doronichev, del Laboratorio de Prehistoria ANO en San Petersburgo, Rusia, se publica en el número de doctubre de Current Anthropology.

"Planteamos la hipótesis de que la desaparición de Neandertal se produjo abruptamente (en una escala de tiempo geológico) ... después de la actividad volcánica más poderosa registrada en el oeste de Eurasia durante el período de la historia evolutiva neandertal", escriben los investigadores. "Esta catástrofe no sólo destruyó drásticamente los nichos ecológicos de las poblaciones neandertales, sino también causó una despoblación física masiva."

La evidencia de la catástrofe viene de la cueva de Mezmaiskaya, en las montañas del Cáucaso del sur de Rusia, un sitio rico en huesos y herramientas de Neandertal. Las recientes excavaciones de la cueva revelaron dos capas distintas de cenizas volcánicas que coinciden con eventos volcánicos a gran escala que se produjeron hace unos 40.000 años, dicen los investigadores.

Las capas geológicas que contienen las cenizas también muestran evidencias de un cambio climático abrupto y potencialmente devastador. Las muestras de sedimentos de las dos capas revelan una seria reducción en las concentraciones de polen en comparación con las capas que lo rodean. Esa es una indicación de un cambio dramático hacia un clima más fresco y seco, dicen los investigadores.

Además, la segunda de las dos erupciones parece marcar el final de la presencia de neandertales en Mezmaiskaya. Numerosos huesos de Neandertal, herramientas de piedra, huesos de animales de presa se han encontrado en las capas geológicas debajo del depósito de cenizas, pero ninguno de ellos se encuentran por encima de ella.

Las capas de cenizas corresponden cronológicamente a lo que se conoce como la supererupción Campaniano Ignimbrita, que se produjo hace unos 40.000 años en la actual Italia, y se cree que una erupción menor se produjo casi al mismo tiempo en las montañas del Cáucaso. Los investigadores sostienen que estas erupciones causaron un "invierno volcánico", en el que nubes de ceniza oscurecieron los rayos del sol, posiblemente durante años. El cambio climático devastaron los ecosistemas de la región, "que pudo ocasionar la muerte masiva de los homínidos y animales de presa y la alteración severa de las zonas de alimentación."

Los antropólogos han estado desconcertados por la desaparición de los neandertales y el aumento aparentemente concurrente de los humanos modernos. ¿Hubo algún tipo de ventaja que ayudó a los primeros humanos modernos fuera de la competencia de sus primos condenados? Esta investigación sugiere que la ventaja pudo haber sido simplemente ubicación geográfica.

"Los primeros humanos modernos inicialmente ocuparon la parte más meridional del oeste de Eurasia y África y por lo tanto evitaron la mayor parte de los efectos directos de las erupciones ...", escriben los investigadores. Y mientras que los avances en las técnicas de caza y la estructura social claramente ayudaron a la supervivencia de los humanos modernos a medida que se trasladaron al norte, "puedieron haberse beneficiado del vacío dejado por la población Neandertal en Europa, permitiendo una mayor colonización y el establecimiento de fuertes poblaciones de origen en el norte de Eurasia".

Si bien los investigadores subrayan que se necesitan más datos de otras zonas de Eurasia para probar plenamente la hipótesis volcánica, que creen que la cueva de Mezmaiskaya ofrece una "evidencia de apoyo importante" a la idea de una extinción volcánica.

Fuente: Europa Press
Fecha. 08/10/2010

viernes, 21 de mayo de 2010

Los neandertales de Maltravieso (Cáceres), primeros en comer hienas

Los neandertales que habitaron en la Cueva de Maltravieso (Cáceres) hace unos 120.000 años fueron los primeros en cazar hienas para su alimentación.

Así lo revelan los datos de un "caso único" puesto de manifiesto por un estudio del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (Iphes).

El estudio, publicado en la revista 'Journal of Taphonomy', descarta la creencia mantenida hasta la fecha, según la cual las hienas, por su actividad carroñera, eran "grandes competidoras" de los primeros homínidos.

El análisis microscópico de los restos fósiles de huesos de hiena hallados en Maltravieso revela pequeñas incisiones producidas por herramientas de piedra, en el proceso de arrancar la piel, la carne y los tendones de los animales.

"Son auténticas señales de carnicería", subrayó en un comunicado Antonio Rodríguez Hidalgo, autor del trabajo junto con Palmira Saladié, investigadora del Iphes y especialista en zooarqueología del Equipo Primeros Pobladores de Extremadura (Eppex).

Los investigadores defienden que hasta la fecha no se tenía documentado ningún comportamiento similar, y trabajan con dos hipótesis: que los neandertales cazasen y comiesen el cuerpo de la hiena cerca de la cavidad y luego otros carroñeros arrastrasen los restos hasta la sima, o bien -la hipótesis más plausible- que los antepasados del hombre entraran directamente en la cueva para cazar a los animales.

Según el Eppex, los datos obtenidos en las sucesivas campañas de excavación entre 2001 y 2009 muestran que una parte de la cavidad funcionó como hogar de hienas --'Crocuta crocuta'-- durante el Pliestoceno, si bien los restos de herramientas humanas añaden "complejidad" al yacimiento, que se encuentra en "las primeras fases de explotación", según el director de las excavaciones, Antoni Canals.

Las campañas se encuentran detenidas por problemas detectados en la conservación de las pinturas rupestres de la cueva, a la espera de conocer las conclusiones de un estudio del Instituto de Patrimonio Cultural de España y la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura para determinar la compatibilidad entre la actividad arqueológica con la preservación del arte paleolítico.

Fuente: Europa Press
Fecha: 18/05/2010

miércoles, 19 de mayo de 2010

Neandertales y sapiens, aún más separados.

Un estudio dice que su ancestro común vivió hace un millón de años, el doble de lo aceptado.

El último pariente común entre sapiens y neandertales es el doble de viejo de lo que se creía, según un trabajo realizado por investigadores del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), en Burgos. Los investigadores lo sitúan hace un millón de años. Mientras, el primer genoma neandertal publicado la semana pasada lo databa hace unos 350.000 años.

"Estas conclusiones han sido uno de mis mayores quebraderos de cabeza y yo he sido la primera sorprendida", explica a Público Aida Gómez, quien ha realizado la investigación como parte de su tesis doctoral bajo la supervisión de María Martinón, investigadora de Atapuerca, y José María Bermúdez de Castro, director del CENIEH. Los datos se desprenden del análisis morfológico de unas 1.500 piezas dentales de toda la familia humana (neandertales, sapiens, erectus, habilis o antecessor) y de australopitecos de hace hasta cuatro millones de años, de África, Asia y Europa. Se han analizado con una herramienta informática que compara puntos en los dientes de las especies y calcula su divergencia evolutiva.

"La evidencia real de los fósiles nos dice que el ancestro común de sapiens y neandertales vivió mucho antes de lo que dicen los genes", explica Martinón.

Guerra de cifras.
Martinón dice que los neandertales que vivieron hace 600.000 años en Atapuerca ya eran una especie diferenciada de los sapiens. Eso hace imposible que su último ancestro común viviese 300.000 años después, como propone el equipo que ha obtenido el genoma neandertal. Los dientes de otros homininos de la Gran Dolina de Atapuerca, de hace 900.000 años, ya presentaban rasgos que los hacían más neandertales que ancestros del sapiens, añade Gómez.

El ancestro común se ubicaría 100.000 años antes, lo que demuestra que ninguno de los fósiles encontrados hasta hoy es el del ansiado ancestro, ya que no hay fósiles de Homo de esa antigüedad, concluye Martinón.

Fuente: Público
Fecha: 16/05/2010

martes, 11 de mayo de 2010

El comportamiento de los chimpancés frente a la muerte

¿Sólo los seres humanos somos conscientes del fin de la vida y sus implicaciones? ¿Sólo nosotros experimentamos la perdida y vivimos el luto? ¿Desde cuándo en nuestro camino evolutivo comprendimos que un cuerpo inerte es un cuerpo muerto? Con miras a proporcionar elementos para dar respuesta a preguntas como éstas, el pasado mes de abril la revista Current Biology publicó un par de correspondencias sobre el comportamiento de grupos de chimpancés frente a la muerte de alguno de sus integrantes.

La muerte de Pansy
La primera de estas cartas describe el caso de Pansy, una chimpancé de más de 50 años que vivía en el Safari Park de Drummond en el Reino Unido, junto con su hija Rosie de 20 años, Blossom de 50 años y su hijo Chippy de 20. En diciembre de 2008, tras semanas de una salud deteriorada, Pansy dejó su lugar de reposo y se movió hasta el lugar donde había dormido su hija la noche anterior. Alrededor de las 16 hrs comenzó a presentar problemas para respirar. Ante las señales de una muerte inminente el responsable del área Alasdair Gillies permitió que el resto del grupo se reuniera con ella y dejó dos cámaras grabando la escena.

El registro en video mostró que tras la muerte de Pansy los otros la acicalaron, la tocaron y sacudieron varias veces, incluso Chippy, quien en 29 días de observación sólo había hecho una exhibición agresiva esa noche hizo tres, que consistieron en brincar sobre la plataforma, saltar en el aire y con ambas manos golpear el torso del cadáver.

Al día siguiente, los tres chimpancés miraron en silencio como el cuerpo de Pansy era retirado. Al atardecer, cuando debían entrar en al estancia nocturna, Rosie y Blossom titubearon y Chippy se negó a entrar emitiendo gritos de alarma lo que provocó que las dos hembras regresarán sobre sus pasos. Durante cinco noches durmieron en su estancia diurna hasta que Rosie decidió volver a dormir en la plataforma donde había muerto su madre.

Los autores de esta correspondencia compararon este caso con el de dos chimpancés en libertad que murieron traumáticamente. El primero de estos casos es el de un adulto en Gombe que murió tras caer de un árbol. Los chimpancés presentes realizaron exhibiciones agresivas y llamados de alarma, mirarón y olfatearón el cuerpo pero nadie lo tocó y cuatro horas después lo abandonaron. El otro caso corresponde a una adolescente en Taï Forest que murió tras el ataque de un leopardo. En este caso el contacto de los miembros del grupo con el cadáver fue frecuente, algunos machos hicieron exhibiciones agresivas y abandonaron los restos seis horas después.

Tras comparar los tres casos, los autores concluyeron que los chimpancés son concientes de la muerte y que presentan autoconciencia, empatía y variaciones culturales en muchos comportamientos.

La madre chimpancé ante su cría muerta
La segunda correspondencia relata tres casos donde las madres chimpancé cargan a sus crías muertas por días hasta que por fin las abandonan. El primer caso ocurrió en 1992 cuando Jire perdió a su hijo Jokro de 2.5 años a causa de una enfermedad respiratoria. Tras la muerte ella cargo los restos de su cría por 27 días, lo acicaló con regularidad, durmió cerca de él y mostró angustia cuando se separaron.

Los otros dos casos ocurrieron en 2003 durante una epidemia de enfermedades respiratorias en Bossou Guinea, la cual cobró la vida de Jimato de 1.2 años y Veve de 2.6 años. En el caso de Jimato, sus restos fueron trasladados por su madre Jira durante 68 días, mientras que el cuerpo sin vida de Veve, solo fue cargado por su madre Vuavua 19 días.

En ambos casos los cuerpos se momificaron y los miembros de su grupo no presentaron aversión a los restos a pesar del olor a descomposición y la apariencia poco usual. A la luz de estos hechos los autores se cuestionarón si las madres eran concientes de que sus hijos habían muerto puesto que en un lapso posterior a la muerte los trataron como infantes vivos, sin embargo, para trasladarlos usaron técnicas inusuales que sólo utilizan las madres con crías que presentan alguna discapacidad, por lo que creen sí son concientes de ello.

Otra interrogante que se plantearon es por qué al final las madres abandonarón los restos de sus pequeños. Una opción es la perdida accidental del cuerpo y la imposibilidad para recuperarla y otra son los cambios fisiológicos como el restablecimiento del ciclo reproductivo tras el cese de la lactancia, que puede favorecer al surgimiento de un sentimiento de “dejarlo ir”.

No sé si podemos llamar a estos comportamientos “luto y resignación chimpancé” haciendo una analogía con el comportamiento de nuestra especie frente a la muerte, lo que queda claro es que el fin de la vida no es un hecho que pasa desapercibido entre otras especies animales. Además, como en el caso de los chimpancés genera comportamientos atípicos que varían de un grupo a otro y de un tipo de muerte a otra.

Las correspondencias pueden consultarse en el siguiente vínculo:
http://www.cell.com/current-biology/issue?pii=S0960-9822%2810%29X0008-2


Nota: El resumen es de acceso libre y los textos completos son de acceso restringido.

Hemerogrfía
- Anderson James R., Aladair Gillies y Louise C. Lock. Pan thanatology en: Current Biology. Abril, 2010. Volumen 20, Issue 8. Sección: Correspondences Consultado en línea: el 28 de abril de 2010.
- Biro Dora, Tatiana Humle, Kathelijne Koops, Claudia Sousa, Misado Hayashi y Tetsuro Matsuzawa. Chimpanze mohers at Bossou Guinea carry the mummifies remains of their dead infants en: Current Biology. Abril, 2010. Volumen 20, Issue 8. Sección: Correspondences Consultado en línea: el 28 de abril de 2010.

Autor: Gabriela Espinosa Verde
Fuente: Antropología Física ¿Para qué?

sábado, 1 de mayo de 2010

Revista de la SEAF

Con esta noticia tan sólo pretendemos poner en vuestro conocimiento o recordaros la existencia de la revista de la Sociedad Española de Antropología Física.

Revista Española de Antropología Física
ISSN-1887-2042

La Revista Española de Antropología Física (REAF) es un publicación periódica de la Sociedad Española de Antropología Física (
SEAF) que incluye Artículos, Reseñas Bibliográficas y Notas en el Àrea de Conocimiento de la Antropología Física
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Dirección Científica: Dra. Assumpció Malgosa, Universitat Autònoma de Barcelona (UAB)Dirección Técnica: Dr. Alejandro Pérez-Pérez, Universitat de Barcelona (UB)

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martinez.perez-perez@ub.edu

Volúmenes Publicados (de acceso libre)
Volumen 21 (2000)
Volumen 22 (2001)
Volumen 23 (2002)
Volumen 24 (2003/4)
Volumen 25 (2005)
Volumen 26 (2006)
Volumen 27 (2007)
Volumen 28 (2008)

Enlace a la
Revista Española de Antropología Física

sábado, 24 de abril de 2010

¿Neandertales entre nosotros?

Podría venir desde la genética la explicación de qué sucedió con los neandertales, que tanto debate genera en la paleoantropología. Según un estudio reciente presentado en la reunión anual de la American Association of Physical Anthropologists, los neandertales se habrían cruzado con nuestros antepasados sapiens, y podrían haber sido “absorbidos” genéticamente.

En un análisis genético de unas 2000 personas de diversas partes del mundo, se han encontrado evidencias de que todavía hay algo de material genético neandertal, prueba de que se dio un intercambio genético en el pasado entre sapiens y neandertales.

Las reuniones de la American Association of Physical Anthropologists se caracterizan por la presentación de investigaciones en curso, que todavía no han presentado formalmente sus resultados en una publicación. Se presentan allí para el debate con la comunidad de antropólogos, arqueólogos y paleoantropólogos. Este año se ha realizado en Albuquerque, Nuevo México, Estados Unidos.

Según dice Jeffrey Long, antropólogo genetista de la Universidad de Nuevo México, y director del grupo que realizó el estudio, “esto significaría que los neandertales no desaparecieron por completo”. Habría un poco de neandertales en casi todos los humanos actuales.

El estudio se llevó a cabo en 1983 individuos de 99 poblaciones diferentes provenientes de África, Europa, Asia, Oceanía y América. Analizaron 614 posiciones microsatélite, que son secciones del genoma que pueden ser usadas al estilo de huellas dactilares. Luego crearon un árbol para explicar la variación genética observada en esos microsatélites. Y la mejor forma de explicar las variaciones que vieron es que al menos se dieron dos períodos de intercambio genético entre Homo sapiens y una especie arcaica como por ejemplo el Homo neanderthalensis.

Los investigadores utilizaron tanto la genética como la información que se tiene del registro fósil para localizar esos dos momentos de encuentro de poblaciones en los que se habría dado un intercambio genético. Según deducen, habría sido uno hace 60 mil años en el este del Mediterráneo, y otro 45 mil años atrás en el este de Asia.

Esos dos eventos habrían ocurrido luego de que los Homo sapiens comenzaron a salir de África, evento documentado por los fósiles y la genética hace unos 60 mil años. Esto se deduce también porque no se descubrió evidencia de otras poblaciones arcaicas en los genomas africanos.

Lo que indica que sólo se dieron intercambios en las poblaciones de fuera de África. El evento del Mediterráneo sería con los neandertales y el de Asia sería con los descendientes de Homo erectus asiático, o tal vez del Homínido X.

El equipo del famoso genetista Svante Pääbo del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, encargados del proyecto Genoma Neandertal, han anunciado que para dentro de poco podrán anunciar que han terminado de secuenciar el genoma completo de un neandertal. Ya han mostrado el primer borrador, y faltaría que publiquen los resultados y un análisis completo de esos genes que han secuenciado.

También con este material en mano se podrán hacer muchos estudios, incluso una prueba completa de hipótesis como la de estos científicos de Nuevo México.

Por ahora todos los resultados del equipo del Genoma Neandertal, no mostraban evidencias de que hubiese existido un intercambio genético entre neandertales y sapiens. Pero la prueba definitiva vendrá una vez se tenga el genoma completo.

Autor: Martín Cagliani en
Mundo Neandertal
Fuente: Nature
Fecha: 21/04/2010

viernes, 23 de abril de 2010

Descubren un primate de más de 11 millones de años

Investigadores catalanes han descubierto en el vertedero de Can Mata, en la cuenca catalana del Vallès-Penedès, una nueva especie de primate pliopitécido, una familia extinta de primitivos primates catarrinos o 'simios del Viejo Mundo'.

Los fragmentos de mandíbula y molares encontrados demuestran que Pliopithecus canmatensis pertenece a este grupo, que incluye a los primeros catarrinos que se dispersaron desde África hacia Eurasia.

Bautizada como Pliopithecus canmatensis en honor al lugar donde ha sido hallada, la nueva especie fósil arroja luz sobre la evolución de la superfamilia de los pliopitecoideos, primates que incluyen varios géneros de catarrinos basales, un grupo que divergió antes de que se separaran las dos superfamilias actuales del grupo: los cercopitecoideos -monos del Antiguo Continente- y los hominoideos -antropomorfos y humanos- y que prosperó en Eurasia durante el Mioceno Inferior y Superior, hace entre 23,5 y 5,3 millones de años.

El escenario evolutivo más probable para este grupo es que los pliopitecoideos fueran los primeros catarrinos en dispersarse desde África hacia Eurasia, donde experimentaron una radiación evolutiva en un continente inicialmente vacío de otros antropoideos.

La nueva especie pertenece a la subfamilia de los pliopitecinos, que podrían haberse originado a partir de un ancestro llamado dionsisopitecino en Asia, desde donde se habrían dispersado hacia Europa a finales del Mioceno Inferior, hace unos 15 millones de años.

Fuente:
El Mundo
Fecha: 20/04/2010

Artículo sobre Castañeda: El oscuro legado de Carlos Castaneda

(Nota: por su interés y curiosidad, queremos reproducir íntegro el presente artículo, que apareció publicado en TIMES hace ya tiempo…. Esperemos que disfruten con él.)

El padrino de la nueva era condujo a un grupo de devotos seguidores en la última década de su vida. Sus “brujas” más cercanas siguen estando desaparecidas, y los antiguos iniciados, ofrecen nuevos detalles, creen que las mujeres se suicidaron.


Por Robert Marshall

… Mucho se ha escrito sobre los límites entre la ficción y la no ficción, la responsabilidad de la industria editorial de distinguir entre las dos, y el daño potencial a los lectores. Ha habido, sin embargo, apenas una mención del engañador literario más exitoso del siglo veinte: Carlos Castaneda.

… Juzgado por la revista Time como el “Padrino de la nueva era”, Castaneda fue la encarnación literaria de la era de Woodstock. Sus 12 libros, supuestamente basados en reuniones con un chaman indio misterioso, don Juan, hicieron del autor, un estudiante graduado en antropología, una celebridad mundial. Sus admiradores incluyeron a John Lennon, William Burroughs, Federico Fellini y Jim Morrison.
Bajo el tutelaje de don Juan, Castaneda tomó peyote, habló con los coyotes, se transformó en cuervo, y aprendido a volar. Todo esto ocurrió en lo que don Juan llamó “Una realidad aparte”. Castaneda, quien murió en 1998, fue, a partir de 1971 a 1982, uno de los autores best-selling de no ficción en el país. Durante el curso de su vida, sus libros vendieron por lo menos 10 millones de copias.

… El escepticismo aumentó en 1972 después de que Joyce Carol Oates, en una carta al New York Times, expresara el desconcierto de que un revisor hubiera aceptado los libros de Castaneda como no ficción. El siguiente año, Time publicó una historia de portada que revelaba que Castaneda había mentido ampliamente sobre su pasado. Durante la siguiente década, varios investigadores, el más importante Richard de Mille, hijo del legendario director, trabajaron incansable para demostrar que el trabajo de Castaneda era un fraude.

A pesar de este descrédito exhaustivo, los libros de don Juan se seguían vendiendo bien. The University of California Press, que publicó el primer libro de Castaneda, “The Teachings of Don Juan: A Yaqui Way of Knowledge”, en 1968, vendía constantemente 7,500 copias al año. BookScan, compañía de Nielsen que investiga las ventas de libros, reporta que tres de los títulos más populares de Castaneda, “Una realidad aparte”, “Viaje a Ixtlan” y los “Cuentos de Poder”, vendieron un total de 10,000 copias en 2006. Ninguno de los títulos de Castaneda han salido nunca de impresión - un logro impresionante para cualquier autor.

Hoy, Simon and Schuster, editor principal de Castaneda, todavía clasifica sus libros como no ficción. Podría discutirse que no importa esta etiqueta puesto que todos ahora saben que don Juan era una creación ficticia. Pero no todos lo saben, y la confianza que algunos lectores han invertido en estos libros conduce a una historia más oscura que no ha recibido casi ninguna cobertura en la corriente principal de la prensa.

Castaneda, quien desapareció de la vista pública en 1973, comenzó en la última década de su vida a organizar a un grupo reservado de seguidores devotos. Sus herramientas eran sus libros y Tensegridad, una técnica de movimientos que él afirmaba habían pasado por 25 generaciones de chamanes Toltecas. Una corporación, Cleargreen, fue establecida para promover la Tensegridad; mantenía talleres que eran visitados por miles. El novelista y director Bruce Wagner, miembro del círculo interno de Castaneda, ayudó a producir una serie de videos educativos. Cleargreen continúa funcionando hasta este día, promoviendo las enseñanzas de Tensegridad y de Castaneda a través de talleres en California meridional, Europa y América latina.

En el corazón del movimiento de Castaneda estaba un grupo de mujeres intensamente devotas, todas ellas eran o habían sido sus amantes. Se les conocía como las brujas, y dos de ellas, Florinda Donner-Grau y Taisha Abelar, desaparecieron el día después de la muerte de Castaneda, junto con la presidente de Cleargreen Amalia Marquez y el instructor de Tensegridad Kylie Lundahl. Pocas semanas más tarde, Patricia Partin, la hija adoptiva de Castaneda así como su amante, también desapareció. En febrero de 2006, se encontró un esqueleto en el valle de la muerte, California, fue identificado con análisis de ADN como el de Partin.

Algunos antiguos asociados de Castaneda sospechan que las mujeres que desaparecieron cometieron suicidio. Citan observaciones que hicieron las mujeres poco antes de desaparecer, y el punto frecuente de discusión de Castaneda sobre el suicidio en reuniones de grupo privadas. Alcanzar la trascendencia con una noble muerte elegida, mantenían, habría sido con mucho la parte central de sus enseñanzas.

Nadie contribuyó más al descrédito de Castaneda que Richard de Mille. De Mille, quien obtuvo un Ph.D. en psicología de la USC, era algo así como un intelectual independiente. En una reciente entrevista, comentó que ya que no estaba asociado con ninguna universidad, él podía contar la verdadera historia. “La gente de la academia no la haría”, dijo. “Estarían avergonzando al establishment”. Específicamente los profesores de UCLA que, según De Mille, sabían que era un engaño desde el comienzo. Pero un engaño que, dijo, apoyaba sus teorías, que de Mille resumió sucintamente: “La realidad no existe. Es todo lo que la gente dice el uno al otro”.

En la primera exposición de De Mille, “Castaneda’s Journey”, que apareció en 1976, señaló las numerosas contradicciones internas en los informes de campo de Castaneda y la ausencia de detalles convincentes. “Durante nueve años de recoger plantas y cazar animales con don Juan, Carlos no aprendió un nombre indio para ninguna planta o animal”, escribió De Mille. Los libros también estaban llenos de detalles inverosímiles. Por ejemplo, mientras que “viajaban incesantemente a través de las arenas en las estaciones cuando… las rudas condiciones mantienen alejadas a las personas prudentes, …

… De Mille también destapó numerosos casos de plagio. “Cuando don Juan abre su boca”, escribió, “salen las palabras de escritores particulares”. Su compilación de 1980, “The Don Juan Papers”, incluye un glosario de 47 páginas de citas de don Juan y sus fuentes, extendiéndose de Wittgenstein y de C. S. Lewis a artículos en oscuras revistas de antropología.
En un ejemplo, De Mille primero cita un pasaje de un místico, Yogui Ramacharaka: “El aura humana es vista por el observador psíquico como nube luminosa, en forma de huevo, cruzada por líneas finas como cerdas tiesas paradas en todas direcciones”. En “Una realidad aparte”, un “hombre se parece a un huevo humano de fibras que lo circundan. Y sus brazos y piernas son como cerdas luminosas que estallan hacia fuera en todas direcciones”. La acumulación de tales casos conduce a De Mille a concluir que las “aventuras de Carlos no se originaron en el desierto de Sonora sino en la biblioteca de la UCLA”. De Mille convenció a muchos lectores que previamente simpatizaban con don Juan que éste no existió. Quizás la evidencia más deslumbrante fue que los Yaquis no utilizan el peyote, y don Juan era supuestamente un chamán Yaqui que enseñaba “la manera del conocimiento Yaqui”. Incluso el New York Times declararó que la investigación de De Mille “debería convencer a cualquiera que dudara”.

Algunos antropólogos han discrepado con De Mille en ciertos puntos. J. T. Fikes, autor de “Carlos Castaneda, Academic Opportunism and the Psychedelic Sixties”, cree que Castaneda tenía cierto contacto con los indios americanos. Pero él es un crítico incluso más feroz que De Mille, condenando a Castaneda por el efecto que sus historias ha tenido en los indígenas. Después de la publicación de “Las enseñanzas”, miles de peregrinos descendieron al territorio Yaqui. Cuando descubrieron que los Yaquis no utilizan el peyote, sino que lo hacen los Huicholes, se dirigieron a la patria de los Huicholes en el México meridional, en donde, según Fikes, causaron una seria interrupción. Fikes contó de nuevo la historia de una anciana Huichol que fue ultrajada y asesinada por un gringo empeyotado.

… El testamento de Castaneda, fue ejecutado tres días antes de su muerte, dejando todo a una entidad conocida como Eagle’s Trust. Según Jennings, quien obtuvo una copia del testamento, las mujeres perdidas tenían una cantidad considerable de dinero debido al testamento. Deborah Drooz, la ejecutora del testamento de Castaneda, dijo que ella no ha tenido ningún contacto con las mujeres. Agregó que ella cree que todavía están vivas.

Jennings cree que Castaneda sabía que planeaban matarse. “Él hablaba de suicidio todo el tiempo, incluso por las cosas de menor importancia”, me dijo Jennings. Él agregó que Partin fue enviada una vez para identificar minas abandonadas en el desierto, que se pudieran utilizar como sitios potenciales del suicidio. (Hay una mina abandonada no lejos de donde se encontraron sus restos.) “Regularmente nos decía que él era nuestra única esperanza”, dijo Jennings. “Se suponía que todos juntos, “haríamos el salto”, cualquiera cosa que eso significara”. ¿“Sabía Jennings lo que significaba? “No lo sabía completamente”, dijo. “Él lo describía de diversas maneras. De la misma forma que las brujas. Parecía ser que era para lo que vivíamos, algo que nos prometieron”.

La promesa pudo haber estado basada en la escena final de “Cuentos de poder”, en qué Carlos salta de un acantilado hacia el nagual. La escena se recontó más adelante en varias versiones. En su libro de 1984, “El fuego interno”, Castaneda escribió: “No morí en el fondo de ese barranco - y ni los otros aprendices que habían saltado antes - porque nunca lo alcanzamos; todos nosotros, bajo el impacto de un acto enorme e incomprensible tal como saltar hacia nuestras muertes, movimos nuestros puntos ensamblados y los ensamblamos en otros mundos”.

¿Castaneda realmente creyó esto? Wallace piensa que sí. “Él se hipnotizó cada vez más por sus propios ensueños”, me dijo ella. “Creo firmemente que Carlos se lavó el cerebro”. ¿También las brujas? Geuter lo puso de esta forma: “Florinda, Taisha y la Blue Scout sabían que era una estructura de fantasía. Pero cuando tienes miles de ojos que miran tras de ti, comienzas a creer en la fantasía. Estas mujeres nunca tuvieron que contestar al mundo real. Carlos se los había arrebatado cuando eran muy jóvenes”.

Wallace no esta segura de que las mujeres lo creyeron. Porque la discusión abierta de las enseñanzas de Castaneda estaba prohibida, era realmente imposible saber lo que pensaba cualquier persona. Sin embargo, ella me dijo, que después de vivir así tanto tiempo con Castaneda, las mujeres pudieron haber sentido que no tenían ninguna opción. “Has cortado todos tus lazos,” dijo. “¿Ahora vas a regresar después de todas estas décadas? ¿Con quién vas a ir? Y te sientes que ya no eres uno más de la manada. Ésta es la razón por la cual se mataron”.

En su Web site, Cleargreen mantiene que las mujeres no “partieron”. Sin embargo, “hasta el momento no han aparecido personalmente en los talleres porque quieren que este sueño tome alas”.

Notablemente, parece no haber habido investigación en por lo menos tres de las desapariciones. A excepción de Donner-Grau, todas se alejaron de sus familias por años. Meses después de que desaparecieran, ningunas de las otras familias sabían qué había sucedido. Y por eso, según Geuter, nadie ha hecho un reporte de desaparición. Salon intentó localizar a las tres mujeres perdidas, confiando en expedientes públicos y llamadas telefónicas a sus anteriores residencias, pero no descubrió ningún rastro actual de ellas. El departamento de policía de Los Ángeles y el FBI confirman que no ha habido investigación oficial en las desapariciones de Donner-Grau, Abelar y Lundahl.

Hay, sin embargo, un archivo abierto en el caso de Marquez. Esto es debido a los incansables esfuerzos de Luis Marquez, que dijo a Salon que él primero trató de reportar la desaparición de su hermana en 1999. Pero la LAPD, dijo, no le hizo caso en varias ocasiones. Un año más tarde, él y su hermana Carmen escribieron una carta a la unidad de personas desaparecidas; otra vez, ninguna respuesta. Según Marquez, no fue hasta que los restos de Partin fueron identificados que la LAPD abrió un archivo en Amalia. “Hasta este día,” me dijo, “todavía rechazan hacer ninguna pregunta o visitar Cleargreen”. Sus propios intentos de conseguir información de Cleargreen han sido infructuosos. Según Marquez, todo lo que le han dicho es que las mujeres están “viajando”. La detective Lydia Dillard, asignada al caso de Marquez, dijo que ya que esta es una investigación abierta, ella no podía confirmar si alguna persona de Cleargreen había sido entrevistada.

En 2002, una mujer de Taos, N.M., Janice Emery, una seguidora de Castaneda y asistente de taller, saltó hacia su muerte en el barranco de Río Grande. Según el Santa Fe New Mexican, Emery tenía una lesión en la cabeza debida al cáncer. Uno de los amigos de Emery dijo al periódico que Emery “deseaba estar con la gente de Castaneda”. Otro dijo: “Pienso que ella realmente pensaba que podía volar”. Un año más tarde, un esqueleto fue descubierto cerca del sitio del Ford abandonado de Partin. El departamento del sheriff del condado de Inyo sospechó que era el de ella. Pero, debido a su condición seca, no se pudo hacer una identificación positiva hasta febrero de 2006, cuando la nueva tecnología de ADN llegó a estar disponible.

Wallace recuerda cómo Castaneda había dicho a Partin que “si necesitas elevarte al infinito, tomas tu pequeño coche rojo y lo conduces tan rápidamente como puedas al desierto y ascenderás”. Y, Wallace cree que, “es exactamente lo que ella hizo: Ella tomó su pequeño coche rojo, lo condujo al desierto, no ascendió, salió, vagó por los alrededores y se desmayó de deshidratación”…

Continúe leyendo este interesante artículo de Robert Marshall en:
http://www.salon.com/books/feature/2007/04/12/castaneda/

jueves, 22 de abril de 2010

ADN de cerdo para estudiar la prehistoria

El hombre y el cerdo doméstico llevan viviendo juntos miles de años, por lo que la historia de uno es también la del otro. Un equipo de investigadores de China, Reino Unido y EE.UU., interesado en el paso de sociedades nómadas a otras sedentarias, ha querido analizar esa historia, utilizando como indicador la domesticación del cerdo.

El equipo publica en
PNAS un trabajo en el que ha analizado el ADN de cerdos domésticos actuales y el de otros que vivieron hasta hace 9.000 años. Los científicos señalan que el proceso de domesticación en China no sigue las mismas pautas que en Europa, donde los cerdos fueron importados por los primeros agricultores que llegaron al continente desde Oriente Medio. Después, la población original fue sustituida por jabalíes locales domesticados.

En Asia, los cerdos se domesticaron de forma independiente a partir de jabalíes locales. Los animales aún guardan un claro parentesco con ellos, según el trabajo. Sus autores han hecho un análisis genético de poblaciones similar al que se hace con humanos para intentar conectar los diferentes grupos actuales con sus orígenes. Los expertos analizaron ADN mitocondrial, el que legan las madres a sus hijos, de 151 cerdos actuales que viven en China, así como de 48 huesos de puerco hallados en yacimientos arqueológicos.

Los expertos dicen que la primera domesticación en Asia, en las orillas del río Amarillo, pudo producirse hace unos 10.000 años, un momento en el que otros informes han datado culturas sedentarias que ya dominaban la agricultura. El estudio concluye que al menos ha habido cuatro domesticaciones independientes de las que no se tenía noticia. Una fue en India, dos en la península que forman Tailandia, Birmania y Malasia, y otra cerca de la costa de lo que hoy es Taiwán. Los nuevos datos genéticos desvelan domesticaciones de las que aún no se tiene constancia arqueológica, advierten los autores.

Autor: N. D.
Fuente: Público
Fecha: 20/04/2010

miércoles, 14 de abril de 2010

El cráneo del nuevo fósil contiene restos de cerebro

El cráneo fosilizado del nuevo homínido hallado en Suráfrica esconde su cerebro en miniatura, según apunta un análisis preliminar del cráneo con rayos X. El hallazgo se ha realizado en el sincrotrón europeo ESRF de Grenoble (Francia), cuyos potentes rayos de luz han permitido ver el interior del fósil del Australopitecus sediba sin dañarlo.

Sus descubridores creen que esta nueva especie de homínido fue la que originó el género humano hace unos dos millones de años, según publicaron en
Science.

Un primer análisis de los datos sugiere que una de las cavidades que contiene el cráneo es la que ocupaba el cerebro "momificado" del homínido, explicó a Público el paleoantropólogo Paul Tafforeau, que ha dirigido el análisis del fósil en el ESRF. "Lo que vemos puede ser el cerebro tras perder toda el agua que contenía, pero conservando sus formas complejas", detalla.

Después de que el encéfalo se momificara, el cráneo fue arrastrado por corrientes de agua hasta un lugar más profundo de la cueva donde se halló. La calavera se llenó de sedimentos que cubrieron el cerebro en miniatura en cuestión de minutos u horas, explica el experto. En un segundo paso, cuya duración no está clara, este se fosilizó, conservando la extraña forma y densidad que los investigadores han encontrado con los rayos X y que no se corresponde con el resto de sedimentos en la calavera.

Tafforeau no tiene esperanzas de que queden restos de tejido cerebral, pero sí vestigios de tejido blando fosilizado. Advierte que los datos son aún preliminares y podrían ser refutados cuando los investigadores analicen los resultados de la radiografía más a fondo, lo que podría llevar un año.

Los expertos también han encontrado restos de larvas de insectos dentro de la calavera. Podría tratarse de los mismos que se comieron parte del cerebro del sediba en descomposición, explica el paleoantropólogo Lee Berger, que lidera el equipo que estudia el fósil. "Si es así, podremos llegar a saber cuánto tiempo llevaba muerto en el momento en que quedó cubierto por el barro en el que se fosilizó", aventura.

DISECCIÓN EN 3D
Una de las encargadas de analizar esas larvas ha sido Carmen Soriano, una paleoantropóloga española que trabaja en el ESRF. Con la luz del sincrotrón ha analizado la estructura de insectos fósiles que llevan encerrados en ámbar más de cien millones de años. Los rayos X son mucho más potentes que los de un escáner biomédico y permiten hacer una reconstrucción en 3D de la anatomía detallada, explica. Permitirán comprobar si la forma de las larvas se corresponde con las especies que vivían en Suráfrica hace 1,9 millones de años, cuando vivió el sediba, o si son más recientes. "Sería un hallazgo único, nunca antes se han conseguido fósiles de un homínido en descomposición", explica Soriano.

Si el análisis no resuelve las dudas, la única manera de datar las larvas sería perforando el cráneo. Berger señala que no descarta abrir un agujero en el fósil, pero que antes agotará todas las posibilidades no invasivas, incluyendo nuevos análisis con rayos X. "Debemos esperar y ser cautos", explica. "Nadie se ha encontrado con un problema así hasta ahora".

Autor: Nuño Domínguez
Fuente:
Público
Fecha: 13/04/2010

jueves, 8 de abril de 2010

Científicos españoles contribuyen a descifrar el genoma del ave modelo para el estudio de la comunicación vocal

Investigadores del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Oviedo y del Instituto de Oncología del Principado de Asturias han contribuido a descifrar el genoma del pinzón cebra (Taeniopygia guttata), un ave que sirve como modelo de aprendizaje y comunicación vocal. La investigación, que publica la revista Nature, permite avanzar en la determinación de los genes implicados en el lenguaje y puede ayudar a estudiar patologías relacionadas con problemas de comunicación como el autismo.

“El pinzón cebra posee un canto de notable complejidad, que aprende a una edad temprana escuchando el canto de un tutor adulto. En ese sentido, las características del canto de este ave y de su aprendizaje son muy parecidas a las del lenguaje humano”, explica Carlos López-Otín. El catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Oviedo y Premio Nacional de Investigación “Santiago Ramón y Cajal” ha coordinado la contribución española a esta investigación.

En el estudio han participado más de 20 laboratorios internacionales, coordinados por Wesley Warren de la Universidad de Washington, con el objetivo de determinar la secuencia de los más de mil millones de pares de bases nucleotídicas que forman el ADN de esta especie. Este trabajo convierte al pinzón cebra en la segunda ave, después del pollo, cuyo genoma ha sido secuenciado. Ahora, la comparación entre los genomas de ambas aves permite avanzar hipótesis sobre las características genéticas que determinan la capacidad de comunicación vocal de los animales.

“Estas características incluyen la importante y sorprendente participación de numerosos ARNs no codificantes de proteínas, e implican cambios en canales iónicos cerebrales y expansiones de genes con relevancia neurológica”, señala Carlos López-Otín. El trabajo también ha analizado los cambios en la expresión de genes en el cerebro del pinzón cebra durante el desarrollo del proceso de aprendizaje y ejecución del canto, y ha demostrado que el acto de cantar una breve melodía modifica de manera muy significativa la expresión de más de 800 genes de esta pequeña ave.

Carlos López-Otín explica que “el estudio de las variaciones genéticas que distinguen a un ave incapaz de modular sonidos armónicamente de otra capaz de aprender mecanismos de comunicación vocal, tal y como lo hacemos nosotros, ayudará a entender la extraordinaria plasticidad del cerebro humano”. Por su parte, Víctor Quesada, Gloria Velasco y Xose S. Puente, coautores del trabajo, señalan que esta información se podrá utilizar también para estudiar diversos aspectos de trastornos neurológicos como el autismo e incluso el Parkinson y el Alzheimer, ya que todos ellos afectan directa o indirectamente al habla.

Contribución española
La participación española en este proyecto deriva del trabajo de los investigadores Víctor Quesada, Gloria Velasco, Xose S. Puente y Carlos López-Otín, pertenecientes al Instituto de Oncología de la Universidad de Oviedo, una de las pocas Universidades españolas que haobtenido recientemente la distinción de Campus de Excelencia. Basándose en su contribución previa al estudio de otros genomas como el humano, y los de ratón, rata y chimpancé, este grupo ha analizado en detalle la parte del genoma que constituye el denominado degradoma o conjunto de genes de proteasas, un grupo de más de 600 proteínas que influye decisivamente en la vida de todos los organismos y en la progresión de enfermedades como el cáncer.

El análisis comparativo de estos genes presentes en los genomas del pinzón cebra, el pollo y mamíferos como los humanos, ha permitido identificar aquéllos que se han conservado en la evolución, y otros que se han adquirido o perdido en alguna de las especies. Entre estas variaciones destacan varias duplicaciones específicas en el genoma del pinzón cebra, de genes de proteasas implicadas en el desarrollo neuronal, un hallazgo que puede contribuir a explicar la capacidad de este ave de aprender a comunicarse de manera semejante a los humanos.

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Referencia bibliográfica:
Wesley C. Warren et al. "The genome of a songbird" Nature Vol 464, 1 de abril de 2010.

Fuente: FICYT
Fecha: 31/03/2010
Foto:
Pinzón cebra (Taeniopygia guttata). Foto: L. Brian Stauffer / Universidad de Illinois News Bureau.

miércoles, 7 de abril de 2010

Descubren el esqueleto de un homínido desconocido

Aunque la mayoría de hallazgos son poco más que fragmentos dispersos de hueso o dientes, el descubrimiento más reciente es un esqueleto casi completo.

Expertos de la Universidad de Witwatersrand en Sudáfrica han descubierto en una cueva un esqueleto de hace dos millones de años perteneciente a un homínido antecesor del hombre y que hasta la fecha era desconocido para los científicos.

Según recoge el Times, estos huesos pertenecerían a una especie desconocida de homínido situada entre el mono y el ser humano y supondrían un nuevo nexo en la cadena de evolución humana. A juicio de los investigadores, se ubicaría en la época en la que los homínidos comenzaron a andar erguidos, empleaban herramientas y ya tenían capacidad de lenguaje.

El anatomista que en 1964 definió al Homo Habilis (en la imagen) como a una especie evolutiva del hombre, Phillip Tobias, subrayó que este "extraño" hallazgo consta de una mandíbula con una pareja de dientes, algo "totalmente inusual" en esta clase de homínidos, aunque detalló que todavía es "más raro" encontrar una mandíbula con un par de dientes ya unida al cráneo, y que a su vez, éste se encuentre conectado con la columna, y ésta con la pelvis.

Los ancestros del hombre y del chimpancé comenzaron hace seis millones de años, y los primeros homínidos erguidos y andantes surgieron en torno a 3,9 millones de años atrás. En opinión de los investigadores, los esqueletos recopilados hasta la fecha sugieren que los primeros homínidos pasaron la mayor parte de su tiempo en los árboles y sólo en torno a hace 2,5 millones de años fueron más "sofisticados".

El Homo Habilis, que pertenecería a la misma época que los fósiles encontrados, es la primera especie que se describe como humana, a pesar de que se hallan encontrado sólo unos pocos ejemplares.

"Cómo y por qué nuestros antecesores adoptaron un estilo de vida bipédico y perdieron señas de mono, como dedos de pies enormes, siguen siendo un enigma para la Ciencia", explicó el científico de la Universidad de Oxford Simon Underdown.

Fuente:
Europa Press
Fecha: 06/04/2010

sábado, 27 de marzo de 2010

Hallan remanentes de células en un cerebro medieval

El hallazgo de un cerebro del siglo XIII perteneciente a un niño de 18 meses ha llamado la atención de la neurociencia al encontrarse en un magnífico estado de conservación, incluso presentando remanentes de células cerebrales.

Tras la muerte los tejidos blandos son los primeros en desaparecer, y con algunos años encima desaparecen los huesos finos (manos y pies, hioides, huesos del oído, etc.), e incluso pasado bastante tiempo la acidez del suelo puede hacer desaparecer los restos del individuo. El cerebro es bastante vulnerable a estos procesos, y es raro hallar especímenes bien conservados. En general se tratan de cerebros momificados, y son un fascinante objeto de estudio.

Pero
el hallazgo de un cerebro del siglo XIII perteneciente a un niño de 18 meses ha llamado la atención de la neurociencia al encontrarse en un magnífico estado de conservación, incluso presentando remanentes de células cerebrales.

La investigación se recoge en Neurophilosophy, y concretamente el cerebro de este niño presenta marcas anatómicas típicas del cerebro, tales como materia gris y materia blanca con células y axones. Además, células gliales y vasos sanguíneos también están presentes, incluso neuronas piramidales del hipocampo también se pueden ver a través del microscopio. A continuación presentamos dos muestras de estas imágenes.

El cerebro fue encontrado en 1998 en la ciudad de Quimper, Francia, donde las condiciones medioambientales pueden haber preservado el cerebro. Se cree que las bacterias presentes en él también jugaron cierto papel, creando una pátina de conservación que permitió que llegara en perfecto estado a nuestras manos.

No se conocen las causas de muerte del propietario del cerebro, aunque se maneja la posibilidad de que haya fallecido por una hemorragia cerebral debido a una fractura craneal.

Fuente:
Ojo Científico / Diario de Mendoza
Fecha: 24/03/2010

viernes, 26 de marzo de 2010

La Mujer X, un nuevo linaje humano

El análisis genético de un hueso de hace 40.000 años revela una migración desconocida de homínidos desde África

El dedo pequeño de una mano infantil, de un niño o niña que vivió hace 40.000 años en Siberia, ha revelado que los antepasados remotos de los humanos salieron de África al menos una vez más de lo que se creía y que en una pequeña zona convivieron neandertales, humanos modernos (de los que descendemos los actuales) y los nuevos homínidos ahora descubiertos, cuyo aspecto y otras características todavía no se conocen. El análisis genético del dedo es la herramienta que ha permitido hacer este sorprendente descubrimiento, que sitúa definitivamente a la genética como auxiliar imprescindible de la paleontología, al menos para la época más reciente.

"Una criatura que no conocemos llevó este linaje desde África y lo hizo hace menos de un millón de años", explica
Svante Pääbo , el más prestigioso especialista en ADN antiguo y director del trabajo, que publica la revista Nature. Sin embargo, reconoce Pääbo: "No podemos decir realmente cómo era esta criatura, ni si se conoce ya por fósiles hallados en otros sitios, pero nos da una nueva imagen, mucho más compleja, de nuestro pasado". Prudente, Pääbo se niega a hablar de "nueva especie" y dice que en el laboratorio llaman al fósil Mujer X, simplemente, por la transmisión materna del ADN mitocondrial, que es lo que se ha estudiado, aunque no conocen su sexo.

"Hemos analizado el ADN mitocondrial del fragmento de dedo con las técnicas que desarrollamos para el ADN de neandertal", explica Johannes Krause, del laboratorio de Pääbo. La sorpresa fue que el análisis de esta máquina celular reveló grandes diferencias (hasta 400) con el ADN mitocondrial del hombre moderno y del neandertal. La conclusión es que pertenece a otro linaje, hasta ahora no identificado, posterior a la primera salida del África de un homínido. "Los neandertales y los hombres modernos divergieron evolutivamente hace medio millón de años aproximadamente, y el ancestro común de los tres linajes, incluido el nuevo, data de un millón de años, así que estas criaturas están dos veces más distantes de nosotros que los neandertales", dice Pääbo.

El primer grupo de homínidos que salió de África fue Homo erectus y después hubo al menos otras dos oleadas, la de los ancestros del neandertal, entre los que está en Homo antecessor de Atapuerca, hace entre 500.000 y 300.000 años, y el Homo sapiens, la especie actual, hace sólo 50.000 años. El problema es que únicamente se ha realizado análisis genético del neandertal, por lo que resulta imposible la comparación del nuevo homínido (si resulta serlo y no uno ya identificado por los fósiles) con los anteriores. Pääbo confía en que el ADN del núcleo del mismo fósil, que ya están estudiando, de muchos más datos

El yacimiento en el que se ha encontrado el hueso analizado es un abrigo -la cueva Denisova, en las montañas Altai del sur de Siberia- que ha estado habitado desde hace 100.000 años. El estudio de los estratos de la cueva y de otros yacimientos cercanos indica que el homínido de Denisova vivió cerca, en el espacio y en el tiempo, de los neandertales y los humanos modernos.

Autor: Malen Ruiz de Elvira
Fuente:
El País.com
Fecha: 24/03/2010

Más información:
ABC.es / Nature

jueves, 25 de marzo de 2010

La australopithecus 'Lucy', una bípeda bien erguida / El sofisticado caminar bípedo de los antepasados humanos

Los antepasados humanos que vivieron hace 3,6 millones de años en África, y cuyas huellas que quedaron impresas en el yacimiento tanzano de Laetoli, caminaban dando pasos como hoy lo hacen los 'sapiens' modernos, aunque también eran capaces de trepar por los árboles con gran agilidad.

Una nueva investigación, desarrollada en Estados Unidos, ha confirmado lo que ya muchos paleoantropólogos sospechaban: que los 'Australopithecus afarensis' fueron los primeros en erguise de forma vertical y andar por el suelo de una forma mucho más eficiente que sus parientes, los chimpancés.

La certeza del sofisticado bipedismo que ya caracterizó a esta especie, a la que pertenecen los restos de la hembra batizada como 'Lucy', ha sido posible gracias al trabajo sobre las huellas grabadas en Laetoli del equipo de David Raichlen, antropólogo de la Universidad de Arizona.

Estas huellas, descubiertas hace 30 años al sur de la Garganta de Olduvai, se preservaron durante millones de años gracias a que encima de ellas se depositaron cenizas volcánicas, dejando todos los detalles impresos, y sólo pudieron ser hechas por los 'A. afarensis' que entonces habitaban la zona.

El esqueleto de 'Lucy', del que se encontraron numerosos huesos, es uno de sus ejemplares y corresponde al de un primate que habría caminado sobre sus dos piernas en la tierra, debido a las características de sus caderas, sus piernas y su trasero. Sin embargo la curvatura en los dedos de todas sus extremidades, así como sus hombros indican que también pasaban tiempo en las ramas, por lo que aún no se consideran del género 'Homo', que surgió hace unos dos millones de años.

Experimento biomecánico
Algunos investigadores debatían hasta ahora si aquellos 'A. afarensis' llegaron a andar erguidos o caminaban como los chimpancés, con las rodillas y las caderas dobladas, algo que se rebate ahora en las conclusiones del equipo de Raichlen, publicadas en 'PLoS One'.

Para su experimento biomecánico, construyeron un camino de arena en su laboratorio e hicieron caminar por él a diferentes individuos, algunos de forma erguida y otros agachados, como si fueran chimpancés.

Captaron así modelos tridimensionales de todas sus huellas, gracias al equipo que tiene el biólogo Adán Gordon en su laboratorio evolutivo de la Universidad de Albany. Tras estudiar la profundidad de las marcas dejadas por el talón y los dedos de los pies comprobaron que las huellas de Laetoli eran exactamente iguales que las de los humanos erguidos. Cuando iban agachados, la impresión de los dedos era mucho más profunda.

"Los análisis anteriores indicaban de los 'Australopithecus afarensis' andaban inclinados, pero hemos visto que no es así. Lo hacían como los humanos modernos y es una forma increíblemente eficiente, lo que sugiere que el coste energético en la evolución del bipedismo ya era bajo antes de los orígenes de nuestro género 'Homo'", asegura Raichlen.

Además, como destaca su colega Adam Gordon, este estudio demuestra que, en un momento en que nuestros antepasados tenían una anatomía bien adaptada para pasar mucho tiempo en los árboles, ya habían desarrollado el bipedismo moderno, aunque aún tardarían más 1,5 millones de años en bajar definitivamente a tierra.

Fuente:
El Mundo
Fecha: 21/03/2010

viernes, 19 de marzo de 2010

El enclave perdido entre Atapuerca y Orce

La presencia de homínidos en Europa ha sido continuada desde hace más de un millón de años, según el primer estudio que se publica del yacimiento de Vallparadís, donde se han encontrado restos arqueológicos más antiguos que los de Atapuerca.

Las herramientas y restos hallados en Vallparadís, situado en Terrassa (Barcelona), han demostrado que la presencia de nuestros antecesores fue continua en el continente europeo desde hace más de un millón de años, en el Pleistoceno inferior, y no intermitente como se creía hasta ahora. El estudio, que publica
PNAS, confirma estas hipótesis y aporta información sobre sus formas de vida.

Vallparadís podría considerarse el eslabón entre otros dos importantes yacimientos europeos, el de Orce (Granada), que estuvo habitado hace 1,3 millones de años, y el de Atapuerca (Burgos), de 800.000 años y cuna del Homo antecessor de Gran Dolina TD6. Con su hallazgo se cubre un vacío cronológico y se prueba la presencia permanente de aquellos primeros homínidos en el continente europeo.

El descubrimiento de Vallparadís se produjo en 2005, a raíz de las obras para construir una estación de los
Ferrocarriles de la Generalitat. Investigadores del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) y la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona emprendieron una excavación de urgencia dirigida por los científicos Joan García y Kenneth Martínez.

En 2007 cesaron las excavaciones arqueológicas, pero prosiguieron los estudios. No obstante, "los límites del yacimiento no están marcados por la obra. Es una zona extraordinariamente rica, donde se conservan depósitos de sedimentos de hace un millón o un millón y medio de años, y donde hemos hallado restos de ocupaciones humanas", explica Joan García.

TECNOLOGÍA OLDUVAYENSE
En dos años de excavaciones, se han encontrado más de 50.000 objetos, de los cuales 10.000 son de tecnología olduvayense, bastante arcaica y coincidente con utensilios hallados en África, así como 40.000 huesos de fauna que avalan el asentamiento de homínidos. Por ahora, no se ha encontrado ningún esqueleto humano. "Es el yacimiento más rico de Europa de esta cronología tan importante de los primeros europeos, aunque no el más antiguo. Los restos líticos y de los animales que consumían nos permiten reconstruir la vida", precisa García.

Se ha averiguado que eran carnívoros y que esta dieta rica en proteínas fue determinante para su subsistencia y adaptación exitosa. Tenían una "economía carroñera", pues aprovechaban los cadáveres. Las marcas de "cuchillos de piedra" cortantes halladas en huesos de animales han revelado que estaban en lo alto de la cadena trófica y que eran grandes depredadores, por delante de las hienas y los jaguares que, en ese momento, había en Europa y con los que competían por el alimento.

Autor: Patricia Morén
Fuente: Público
Fecha: 16/03/2010

jueves, 18 de marzo de 2010

Los humanos habitaron en el yacimiento de Vallparadís hace más de un millón años

Los restos de fauna y de herramientas de piedra encontrados en el yacimiento de Vallparadís, en Terrassa, demuestran que estuvo habitado por humanos hace ya un millón de años, según un estudio del ha informado hoy la Universidad Rovira i Virgili.

Los primeros resultados científicos de este estudio se publican hoy en la "revista Proceedings of the Nacional Academy of Sciences" (PNAS), y afirman que el lugar llena un vacío cronológico para saber qué ocurrió entre los primeros habitantes de Orce hace 1,3 millones de años y los Homo antecessor de Gran Dolina TD6, en Atapuerca, hace 800.000 años.

El minucioso estudio de las abundantes herramientas de piedra y de los restos de fauna demuestran que hace un millón de años en la zona mediterránea de la península ibérica, en el yacimiento de Vallparadís, ya vivían seres humanos, que subsistieron gracias a la gran capacidad de adaptación al entorno, con una gran presencia de animales carnívoros como las hienas y jaguares, con quienes compitieron en su lucha por la supervivencia.

Así lo demuestran los primeros resultados científicos obtenidos por un equipo integrado por miembros del IPHES (Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social) y del Área de Prehistoria de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona.

Los restos arqueológicos estudiados se obtuvieron en las excavaciones realizadas entre los años 2005 y 2007 en la ciudad de Terrassa, donde a raíz de los trabajos de construcción de una estación de los Ferrocarriles de la Generalitat se puso al descubierto un nuevo yacimiento en la zona del antiguo torrente conocida como Vallparadís.

Por este motivo, el IPHES y la URV realizaron una excavación de urgencia, bajo la dirección de los doctores Joan García y Kenneth Martínez, investigadores de dicho instituto, que han dirigido asimismo las investigaciones que se recogen en el artículo publicado en PNAS.

El yacimiento ha proporcionado el mayor registro arqueológico y paleontológico del Pleistoceno inferior europeo, hace aproximadamente un millón de años, una etapa clave en la primera ocupación humana de Europa.

"Los estudios realizados refuerzan la propuesta de que los homínidos habitaron de forma continuada nuestro continente en esta época", aseguran Joan García y Kenneth Martínez.

La cuantiosa industria lítica que aportó Vallparadís pertenece a la tecnología Olduvayense, caracterizándose por presentar una escasa elaboración, principalmente realizada sobre pequeños cantos de río, fundamentalmente de materiales autóctonos como el cuarzo, el sílex o la lidita, que sirvieron para confeccionar un instrumental lítico a partir de sencillas técnicas de talla.

Por lo que concierne a la fauna, se hallaron abundantes restos de macromamíferos, entre los que destacan herbívoros como los équidos, cérvidos o bóvidos, además de otras especies de gran tamaño como los hipopótamos, elefantes y rinocerontes, y diversos carnívoros como las hienas y jaguares.

"Cabe destacar que algunos de los restos de herbívoros presentaban marcas de corte y fracturaciones antrópicas, demostrando así un acceso primario de los humanos a las carcasas de los animales en relación al resto de grandes carnívoros. Éste fue el elemento clave del éxito adaptativo de las primeras poblaciones ibéricas, puesto que les posibilitó obtener los recursos cárnicos necesarios para garantizar su subsistencia", observan los codirectores de Vallparadís.

"El factor más determinante de la expansión y la adaptación de los homínidos fuera de África -prosiguen los investigadores del IPHES- fue probablemente el hecho de poseer una dieta carnívora que les permitía sobrevivir en un entorno ecológico diverso, como el de Vallparadís".

En este lugar, "aquellos especímenes -cuentan García y Martínez- tenían una capacidad adaptativa tan desarrollada que no fueron selectivos en el momento de escoger la presa que consumían o las materias primas utilizadas en los procesos de talla de los instrumentos".

Esta estrategia de adaptación generalista supone que los homínidos no habrían requerido de una tecnología muy avanzada para explotar los recursos disponibles.

Por lo tanto, "proponemos que estas primeras poblaciones europeas habrían sabido muy bien cómo sacar partido de los cadáveres de los animales encontrados en las zonas que bordeaban el río, convirtiéndose en los grandes depredadores, desplazando de la cúspide de la cadena trófica a los grandes carnívoros", concluyen ambos investigadores.

Fuente:
El Confidencial
Fecha: 15/03/2010

viernes, 12 de marzo de 2010

Hallan ADN en fósiles de aves de 19.000 años de antigüedad

Los fósiles tienen 19.000 años y sin embargo, los investigadores han logrado extraer muestras de ADN. Se trata de cáscaras de huevo de moas y de aves elefantes, dos especies gigantes ya extintas. Posiblemente, son los pájaros más grandes que se conocen. Podían alcanzar los tres metros de altura, pesaban hasta media tonelada y sus huevos eran proporcionales a su tamaño: algunos medían más de medio metro.

Los fósiles de estas criaturas son abundantes y han sido hallados en distintos yacimientos aunque ahora se ha logrado algo excepcional: aislar restos de ADN.
"Se trata de la primera vez que se logra extraer ADN de huevos de ave tan antiguos", explica Charlotte Oskam, principal autora del estudio, que recoge
'Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences'. La investigadora ya había intentado anteriormente, sin éxito, obtener ADN de huevos de una especie de ave ya extinta conocida como 'Genyornis' y que databan de hace 50.000 años.

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores obtuvieron muestras en Nueva Zelanda, Australia y Madagascar. Los fósiles de cáscaras de huevo se usan para datar yacimientos y analizar los ecosistemas del pasado a través de distintas técnicas, por lo que los perfiles de ADN ayudarán a los paleontólogos y a los arqueólogos a entender cómo estas aves interactuaban con su entorno y su proceso evolutivo.

Las nuevas técnicas para analizar el ADN están permitiendo a los investigadores obtener valiosa información sobre especies extintas, algo impensable hace unos años. Así, a finales de 2008 se secuenció por primera vez el genoma de un animal desaparecido, el mamut, gracias al hallazgo de un espectacular ejemplar que quedó atrapado en el hielo durante 20.000 años y que incluso conservaba restos de pelo.

Respecto a los dinosaurios -desaparecieron hace unos 65 millones de años- Oskam se muestra convencida de que no es posible aislar ADN de fósiles completamente mineralizados aunque admite que "sería muy emocionante".

Autor: Teresa Guerrero
Fuente:
El Mundo Digital
Fecha: 10/03/2010