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domingo, 4 de julio de 2010

"ABRIR LAS FOSAS NO ES UN FAVOR A LAS VÍCTIMAS; ES UNA OBLIGACIÓN"

Debate entre un forense argentino y otro español sobre políticas de memoria.

"Siento mucha envidia. Es sana, pero envidia. Porque allí, habiendo pasado menos tiempo, con muchas menos víctimas y menos drama que en España, han ido mucho más allá que nosotros", confesaba Fausto Canales, de 75 años, hijo de un fusilado en 1936 cuyo cuerpo fue robado y enterrado en el Valle de los Caídos, tras escuchar a Luis Fondebrider, director y fundador del Centro Argentino de Antropología Forense. Fondebrider acababa de hacer un balance de las políticas de justicia y reparación para las víctimas de la dictadura argentina inimaginable para las de la española: 1.000 procesos judiciales abiertos, 634 procesados, 101 bebés robados recuperados, 350 cuerpos identificados y un banco de sangre propiedad del Estado con 6.500 muestras para poder poner nombre y apellidos a más víctimas.

EL PAÍS reunió a Fondebrider y lo más parecido a su homólogo español, Francisco Etxeberria, forense y profesor de medicina legal en la Universidad del País Vasco, que ha participado en más de un centenar de exhumaciones de fosas de la Guerra Civil. Durante casi dos horas, hablan sobre lo que el Estado y la justicia han hecho por las víctimas del pasado trágico en cada país, e intentan aclarar por qué en Argentina fue posible perseguir a los verdugos y reparar a las víctimas casi al día siguiente del fin de la dictadura, mientras que en España, 34 años después de la muerte de Franco, no ha sido posible. Ambos se conocieron en 1993 en Bogotá en un congreso sobre antropología forense y derechos humanos.

- Cómo empezó. "Los primeros decretos del nuevo Gobierno, casi inmediatamente después de la dictadura, fueron para crear una comisión investigadora sobre lo ocurrido", explica Fondebrider. Era 1983. La presión de los militares desembocó en las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, similares a una amnistía. "En 1984, un grupo de estudiantes de arqueología, medicina, antropología... fundamos el Centro Argentino de Antropología Forense para atender a los familiares de los desaparecidos, y en 1986 empezamos a recibir pedidos de otras partes del mundo". Los pedidos son exhumaciones y peritajes en países como Sudáfrica, Perú o Sudán. En 2003, el Gobierno anuló las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.

El relato de Etxeberria es bien distinto. En el año 2000 ayudó a Emilio Silva, hoy presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, a rescatar los restos de su abuelo. Fue la primera exhumación realizada con métodos científicos en España. "Los forenses no tenían experiencia. En estos 10 años hemos tenido que improvisar. Ahora estamos en lo que yo imagino que fueron los comienzos en Argentina, cuando existía incomprensión y los profesionales del mundo académico no se atrevían a intervenir". "Cuando di el primer paso, hubo quien me dijo en mi Facultad de Medicina: 'Paco, ten cuidado. No te metas en este asunto".

- Relación con la justicia. "En Argentina no se abre una fosa sin autorización judicial. En todas las investigaciones hay una autoridad clara, el juez, y una cadena de mando: el fiscal, el perito...", explica Fondebrider. "En España se han abierto más de 200 fosas y la autoridad judicial solo ha intervenido en tres", cuenta Etxeberria.

- Relación con el Gobierno. "En Argentina nunca hemos encontrado oposición a esta tarea por parte del Gobierno. En los últimos cuatro años hemos recibido casi cuatro millones de dólares de subvenciones. Un secretario de Estado me dijo una vez: 'Si el Estado ha pagado por picanas eléctricas, ahora debe pagar para ayudar a encontrar a las víctimas".

"En España hay una ausencia de liderazgo institucional", afirma Etxeberria. "Faltan políticas públicas de memoria. Se deja hacer. Hasta ahora, el proceso lo han liderado las asociaciones, que no tienen capacidad para ocuparse del asunto". "Nos fijamos mucho en el Gobierno central, pero la estructura del Estado llega hasta cada pueblo. Allí también hay políticos con sueldo que pueden hacer cosas sin necesidad de que se lo marque una ley, como homenajear a los funcionarios que perdieron su puesto de trabajo. Es higiene democrática".

- Por qué Argentina tan rápido y España tan lento. Fondebrider asegura que la clave del proceso argentino ha sido "la fuerza y la perseverancia de los familiares y los organismos de defensa de derechos humanos". "Si en Argentina hubiera ocurrido algo parecido a lo del juez Garzón, los argentinos habrían tomado el Supremo", afirma. "Cada año, las fuerzas armadas envían al Parlamento una lista de ascensos militares. La lista es revisada por organismos de derechos humanos que estudian si alguno participó en la dictadura. También ha sido muy importante el apoyo internacional. EE UU ha contribuido mucho financieramente, también países de Europa Occidental". Y finalmente una conciencia social. "Hoy en día muy pocas personas cuestionan en Argentina que lo que sucedió durante la dictadura fue un plan sistemático para eliminar a una parte importante de la sociedad".

"El franquismo tiene una sociología instalada hasta nuestros días", asegura Etxeberria. "De todos los testimonios que he oído en las exhumaciones el que más me impresionó fue el de una mujer que me contó que ella había pensado que su padre había sido un canalla, que su muerte era justa, hasta que un día se hizo mayor y se dio cuenta de que la habían engañado y tomó conciencia de la injusticia. A nivel colectivo, muchos españoles piensan aún que Franco nos salvó de algo peor o que fue un genio que nos llevó a la modernidad. La sociedad española aún no se ha hecho mayor".

- Cómo acabará el proceso. Etxeberria es optimista. "Tengo la plena convicción de que va a haber más implicación política e institucional, precisamente tras el drama del caso Garzón. Se ha creado una Oficina de Atención a las Víctimas en el Ministerio de Justicia, no en el de Asuntos Sociales o el de Cultura. Me parece muy significativo. Los poderes públicos tienen que dar un paso al frente y hacer mucho más de lo que han hecho hasta ahora. Aunque yo creo que la forma de resolver este asunto es a través de una fiscalía especial".

Fondebrider asegura que aún queda mucho. "Estos procesos no se terminan ni en cinco, ni en 10, ni en 15 años, como a veces quieren los políticos. Llevan varias generaciones. Abrir las fosas no es un favor que le hacemos a las víctimas, ni una dádiva de los Gobiernos. Es una obligación".

El CSIC analiza una década de exhumaciones
Luis Fondebrider está en España porque le ha invitado el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para participar en unas jornadas sobre la aplicación de la ciencia en la investigación de casos de violencia política. Fondebrider compartió cartel con Antonius Robben, catedrático de Antropología Social de la Universidad de Utrecht, quien habló sobre "memoria, duelo y exhumaciones en Argentina y Chile". Después, ambos debatieron con expertos españoles. Todo forma parte del proyecto que está llevando a cabo el CSIC para analizar con juristas, forenses, antropólogos, psicólogos e historiadores, las políticas de memoria en España y el impacto social, cultural y jurídico de una década de exhumaciones.

El trabajo de campo, dirigido por el antropólogo Francisco Ferrándiz, que ha asistido a decenas de exhumaciones desde el año 2000, parece haber probado ya una cosa: "En las fosas, no hay ánimos de venganza, ni afán revanchista. La polémica en torno a este asunto es una polémica sobrevenida, fabricada entre políticos", afirma Ferrándiz.

Fuente: El País
Autor: NATALIA JUNQUERA
Fecha: 17/06/2010

lunes, 31 de mayo de 2010

Los hombres de las nubes

Lo sorprendente de los chachapoyas o «indios blancos», como los definió el cronista español Cieza de León por sus rasgos casi caucasianos y su tez pálida, es que escogían lugares imposibles para construir sus viviendas y ciudadelas. Los restos de las fachadas redondas de sus casas se pueden ver literalmente colgados en acantilados y paredes verticales que desafían a las leyes físicas.

Hay arqueólogos, como Federico Kauffmann Doig, que sitúan en los Andes el origen de estos indios de las alturas. Otros, como Sonia Guillen o Klaus Koschmieder piensan que provenían de la selva amazónica. Los chachapoyas colonizaron un territorio de ceja de selva, entre 2.500 y 3.500 metros de altitud, en el actual distrito peruano de Amazonas.

Lo sorprendente de estos «indios blancos», como los definió el cronista español Cieza de León, por sus rasgos casi caucasianos y su tez pálida, es que escogían lugares imposibles para construir sus viviendas y ciudadelas. Los restos de las fachadas redondas de sus casas se pueden ver literalmente colgados en acantilados y paredes verticales que desafían a las leyes físicas.
Más espectacular si cabe, es su arquitectura funeraria. Las llamadas chulpas, habitaciones en las que depositaban a sus muertos. Las construían en paredes cortadas a pico a cientos de metros de altura, para preservar a sus difuntos de posibles profanaciones y saqueos. También instalaban sarcófagos confeccionados con cañas y barro, en repisas inaccesibles, en los que alojaban los fardos funerarios de los personajes más notables de la elite.

Cadáveres en el abismo
Todavía no existe una teoría aceptada por todos sobre cómo pudieron realizar estas prodigiosas edificaciones. Hay quien afirma que se descolgaban desde la cima de las paredes con cuerdas. Otros sostienen que construían andamios de bambú para poder llegar hasta el lugar elegido y construir sus mausoleos. Por último, algunos estudiosos explican que llegaban a lugares más o menos accesibles y tras construir las chulpas o depositar los sarcófagos rompían las repisas naturales por las que habían subido, para que nadie pudiese llegar hasta los cuerpos de sus difuntos.

La región de Chachapoyas es muy accidentada y de exuberante vegetación. Todavía hoy se producen nuevos descubrimientos arqueológicos. Lugares escondidos en las profundas quebradas tapadas por la selva. Es un territorio casi inexplorado. Buena prueba de ello es la catarata de Gocta, la tercera más alta del mundo, que se dio a conocer en el año 2006. Se trata de un salto de agua de cerca de 800 metros de altura, que se encuentra en una gran quebrada poblada por un denso bosque nuboso, por eso la dificultad para verla. El caudal, que nuca se seca, desciende desde la cresta de un altiplano y cae en dos etapas.

Por todo el territorio Chachapoyas se encuentran sarcófagos ubicados en repisas de difícil acceso. Los más impresionantes son los de Karajia. Están colocados a unos 40 metros de altura en un farallón calcáreo. Miden unos dos metros y constan de busto y cabeza. Están decorados con dibujos geométricos. Sus rostros planos y dolicocéfalos nos recuerdan a los moai de la isla de pascua. Encima están adornados con cráneos trofeo. Siempre formaban grupos de seis u ocho sarcófagos. Se supone que primero colocaban el fardo funerario y sobre él construían el sarcófago con cañas y barro. Parece imposible que lo construyeran abajo y después los subiesen por el acantilado.

Cómo se crea una momia
Los difuntos eran sometidos a un proceso de embalsamamiento. Aplicaban hierbas y ungüentos para preservar el cadáver de las moscas que depositan sus huevos en la carne para que posteriormente eclosionen las larvas. Parece ser que los sometían a un ahumado para secar la piel. Luego, los colocaban en posición fetal y quebraban sus articulaciones para que ocupasen menos. Con una soga enrollaban el cuerpo y lo comprimían. Finalmente, lo envolvían con varias capas de lienzos. La última solía ir bordada con dibujos geométricos y un esquemático rostro humano. En la última época, influenciados por los incas, perfeccionaron el proceso de momificación. Extraían el paquete intestinal a través del recto dilatando el esfínter y colocando un tapón de tela.

Los fardos eran depositados en las chulpas funerarias a gran altura, en habitaciones de dos o tres pisos. Las fachadas de estos mausoleos eran decoradas con símbolos sagrados y en ocasiones, como en el Gran Pajaten, con tallas de madera en los que se podía apreciar claramente los genitales masculinos. Se supone que representaban a los espíritus de sus ancestros.

Sus casas, de fachadas redondas, también las construían en las laderas de las montañas, seguramente para defenderse mejor de los ataques enemigos. La ciudadela de Kuelap, la Ciudad de las Nubes, es una construcción colosal edificada al borde de un abismo de casi mil metros de altura. Con las piedras que utilizaron en su contrición se podrían erigir tres pirámides de Keops.

Más información:
EL VIAJE
CÓMO LLEGAR

DÓNDE DORMIR
DÓNDE COMER
QUÉ HACER
DATOS ÚTILES

Texto-Fotos: José Manuel Novoa
Fuente: El Mundo
Fecha: 24/05/2010

jueves, 20 de mayo de 2010

La peste negra en Europa

En 1348, una enfermedad desconocida asoló el continente europeo: la peste negra. Su rápida difusión y la ineficacia de los tratamientos médicos sustentaron la creencia de que se trataba de un castigo divino, y se acusó a los judíos de propagarla.

En 1348, una enfermedad desconocida segó cruelmente las vidas de millones de hombres, mujeres y niños; los médicos de la época intentaron combatirla, aunque no sabían nada de ella. En poco más de dos años, una enfermedad desconocida y letal se llevó a la tumba a casi un tercio de la población europea. Ciudades desiertas, campos desolados, cadáveres que se pudrían en las calles, mercados vacíos… El silencio reinaba donde antes había bullicio, el abandono había reemplazado a la compasión y la desconfianza se había instalado en el lugar del afecto porque todos -vecinos, amigos y hasta la propia familia- podían ser la fuente del veneno mortal. En una sociedad como la medieval, en la que la religión lo impregnaba todo, la mayoría de la población achacaba el mal al castigo divino. La relajación de las costumbres o la falta de ejemplaridad de los representantes de la Iglesia eran razones suficientes para haber despertado la ira de Dios; pero el azote divino también podía ser interpretado como una manifestación del anunciado fin del mundo.La creencia popular fue sancionada por el papa Clemente VI: en una bula de 1348, declaró que «Dios estaba castigando a sus gentes con una gran pestilencia».

Los científicos de la época no negaron la intervención divina en la aparición de la epidemia, pero también buscaron sus causas en factores naturales como la conjunción de los astros o los terremotos. Los tratadistas alemanes llegaron a acusar a los judíos de haber envenenado el agua y el aire. Murieron muchos de ellos, asesinados y quemados por cristianos. Semejantes creencias eran explicables en una sociedad dominada por la religión, en la que la ciencia y la razón estaban subordinadas a ella. Por tanto, se podía acusar a judíos, extranjeros o leprosos de ser responsables de la propagación de la epidemia; y, al mismo tiempo, se podía atribuir sus causas a factores naturales, como los astros y los terremotos, o, en última instancia, a la intervención divina.

La aparición de señales dela enfermedad en el cuerpo era signo de una muerte inminente, pues, como señala el cronista Jean de Vedette, no estaban enfermos más de dos o tres días y morían rápidamente, con el cuerpo casi sano. Como sabemos en la actualidad, tales síntomas respondían a tres tipos de peste: bubónica, pulmonar y septicémica. La peste bubónica se manifestaba con la aparición de bultos en las articulaciones, manchas y úlceras negras, y se debía a la invasión del sistema linfático por el bacilo. La peste bubónica no se contagiaba entre seres humanos, a diferencia de la peste pulmonar, que podía transmitirse a través del aire. Pocos sobrevivían a estas variantes de la enfermedad, pero nadie se salvaba de la peste septicémica, pues significaba que el bacilo (que llevaban consigo las pulgas de la rata) se había propagado por todo el organismo dando lugar a la aparición de manchas negras por todo el cuerpo; de ahí que se conozca la enfermedad como peste negra. La respuesta de la Iglesia ante el miedo provocado por la epidemia fue reforzar las ideas de pecado y culpa.

Los predicadores se esforzaron en adoctrinar a los fieles a este propósito y en la obligatoriedad de vivir de acuerdo con los preceptos de la Iglesia. La necesidad de evadirse o de redimirse ante la muerte provocó sentimientos extremos como el ‘carpe diem’ («aprovecha el día»), es decir, vivir intensamente cada momento porque se sabía que la muerte acechaba, o purgar la culpa mediante la flagelación y la penitencia. Algunos se entregaron a gozar de los placeres de la vida, mientras que otros dedicaron sus últimos días a la expiación. Así nacieron los flagelantes, que se azotaban mientras pedían clemencia a Dios.

Fuente: historiang.com
Fecha: 17/05/2010

lunes, 17 de mayo de 2010

EL HOMBRE QUE ABRÍA TUMBAS

Entrevista al médico forense Francisco Etxeberria.
Desde el 2.000 ha exhumado 4.800 cuerpos de 200 fosas abiertas en toda España.


El trabajo de Francisco Etxeberria levanta ampollas y provoca odios. Y cuando el famoso juez Baltasar Garzón fijó su atención en él, arreció la polémica. Este forense lleva 200 fosas comunes abiertas y 4.800 esqueletos exhumados en toda España desde 2000.

“Mientras los familiares lo quieran, nosotros buscaremos”, dijo Etxeberria en una conferencia en el marco del VIII Festival de Cine de Derechos Humanos de San Sebastián, donde se exhibió la película Los caminos de la memoria, que explora la amnesia existente para con la historia de los perdedores de la Guerra Civil Española (1936-1939).

“Los tres derechos de las víctimas son verdad, justicia y reparación, y esto no se ha cumplido” para unos 200.000 desaparecidos y asesinados de la guerra y la posterior dictadura de Francisco Franco, que terminó en 1975. “No creo que encontremos a todos, es imposible”, dice Etxeberria.

Con la aprobación de la ley de la memoria histórica de 2000, y la denuncia de un hijo que había perdido a su padre, Etxeberria comenzó a excavar en Priaranza del Bierzo, en la norteña provincia de León. Se desenterraron 13 civiles fusilados en los comienzos de la guerra. Era la primera excavación científica realizada en España, más de 70 años después de que empezara la contienda.

Casi sin apoyos políticos ni financieros, el equipo liderado por este profesor de medicina forense de la Universidad del País Vasco ha incluido a decenas expertos voluntarios de todas partes del mundo.

Según Etxeberria, con la ley se trataba de “pasar de la verdad a la reparación, pero nadie quiere meterse en la justicia”. Excepto el juez Garzón, quien se apoyó en esta investigación para su causa sobre la memoria histórica de Guerra Civil Española y el franquismo, la misma que le valió un pase al banquillo de los acusados.

Etxeberria habló con IPS de los retos de este proyecto.

P: ¿Cómo funciona?

FRANCISCO ETXEBERRIA: Siempre lo hacemos a solicitud de los familiares y excepcionalmente a petición de algunos ayuntamientos. En todos los casos notificamos a la autoridad judicial el deseo de los familiares de investigar. Y en general estas autoridades desestiman las reclamaciones bajo el argumento de que los hechos han prescrito.

De todos modos, en la investigación aplicamos los principios universales de la criminalística y generamos informes en formato de documento pericial que puedan tener una trascendencia administrativa.

P: ¿Con qué tipo de obstáculos se han topado?

FE: Lo más penoso ha sido la desatención de algunos ayuntamientos a las familias. Al principio, por dudas y miedos que poco a poco van desapareciendo. En algunos casos, por ideología contraria a reivindicar la memoria de los republicanos sociológicamente colocados en la izquierda.

P: 200 fosas comunes abiertas… ¿no es un resultado increíble para hacerlo casi sin apoyos políticos ni económicos?

FE: Hasta el presente ha existido nulo interés judicial y escaso interés institucional. Lo realizado es fruto de la implicación personal de técnicos y especialistas que han actuado con compromiso ético. Tan solo desde hace tres años hay ayudas gubernamentales para sufragar los gastos de exhumación y laboratorio.

P: ¿Qué tipo de personas integra el equipo?

FE: Los historiadores que ya han investigado sobre la represión y el sufrimiento de la dictadura franquista. Tras ellos, los antropólogos sociales vienen recogiendo testimonios orales que completan el conocimiento de lo ocurrido.

Nosotros, arqueólogos, antropólogos forenses, médicos forenses y psicólogos intervenimos en la exhumación, y la investigación se completa con análisis de laboratorio que concluyen en la identificación y determinación de las causas de muerte.

P: ¿Qué piensa de que Garzón se haya sentado en el banquillo por querer corregir el vacío jurídico de la ley de la memoria histórica?

FE: Parece significar un retroceso. En España no hay riesgo de involución a la dictadura, pero estos hechos son un acontecimiento histórico penoso que nos recuerdan épocas preconstitucionales.

En realidad los familiares de las víctimas habían pedido amparo y tutela judicial que diera garantías al proceso de investigación puesto en marcha.

P: Usted ha dicho que no sabía que en la zona en donde no hubo contienda “se había matado a tanta gente”. ¿Podría dar algún detalle?

FE: En una fosa encontramos a 11 mujeres entre los 17 enterrados allí. Eran enfermeras de un hospital psiquiátrico a las que asesinaron los franquistas.

Hay fosas en todas partes y sorprende la concentración en lugares rurales donde había campesinos y jornaleros que nunca supieron que había una guerra, ya que les mataron en los primeros días de la sublevación militar franquista.

Los historiadores han elaborado listados que llegan hasta los 130.000 asesinatos fuera de los frentes de batalla. Son crímenes de detención-desaparición que no prescriben.

P: En 1998, el obispado de Barcelona les pidió que exhumaran el cuerpo de un obispo que querían beatificar. ¿Se producen otras peticiones como ésta?

FE: Antes de que se abriera la primera fosa de republicanos en 2000, el obispado de Barcelona nos pidió la investigación de los restos del obispo Manuel Irurita, asesinado y enterrado en una fosa común de Montcada y posteriormente trasladado a la catedral.

Y de igual modo nos han pedido otras investigaciones de personas de derechas que fueron asesinadas por los republicanos.

Pero son escasos los ejemplos que quedan por investigar, ya que el mismo franquismo se ocupó de ello al finalizar la guerra. Además, no se pueden comparar ni cualitativa y cuantitativamente las víctimas de ambos lados.

P: ¿Es verdad que podrían trabajar pronto en exhumar restos de republicanos enterrados en el Valle de los Caídos, el memorial construido por el franquismo?

FE: Al finalizar la guerra, los franquistas descubrieron que tenían menos víctimas que las que había ofrecido la propaganda de guerra. Y por ello trasladaron al Valle de los Caídos a víctimas del lado republicano.

Las familias no lo supieron entonces y por eso han pedido la recuperación de esos restos inhumados en un lugar de clara simbología franquista. Caben dos posibilidades, recuperar esos restos o transformar ese lugar en un espacio que represente de forma real las ideas de todos y la verdadera historia de los hechos.

Autor: Miren Gutiérrez
Fuente: PERIODISMOHUMANO/IPS
Fecha: 13/05/2010

martes, 11 de mayo de 2010

El comportamiento de los chimpancés frente a la muerte

¿Sólo los seres humanos somos conscientes del fin de la vida y sus implicaciones? ¿Sólo nosotros experimentamos la perdida y vivimos el luto? ¿Desde cuándo en nuestro camino evolutivo comprendimos que un cuerpo inerte es un cuerpo muerto? Con miras a proporcionar elementos para dar respuesta a preguntas como éstas, el pasado mes de abril la revista Current Biology publicó un par de correspondencias sobre el comportamiento de grupos de chimpancés frente a la muerte de alguno de sus integrantes.

La muerte de Pansy
La primera de estas cartas describe el caso de Pansy, una chimpancé de más de 50 años que vivía en el Safari Park de Drummond en el Reino Unido, junto con su hija Rosie de 20 años, Blossom de 50 años y su hijo Chippy de 20. En diciembre de 2008, tras semanas de una salud deteriorada, Pansy dejó su lugar de reposo y se movió hasta el lugar donde había dormido su hija la noche anterior. Alrededor de las 16 hrs comenzó a presentar problemas para respirar. Ante las señales de una muerte inminente el responsable del área Alasdair Gillies permitió que el resto del grupo se reuniera con ella y dejó dos cámaras grabando la escena.

El registro en video mostró que tras la muerte de Pansy los otros la acicalaron, la tocaron y sacudieron varias veces, incluso Chippy, quien en 29 días de observación sólo había hecho una exhibición agresiva esa noche hizo tres, que consistieron en brincar sobre la plataforma, saltar en el aire y con ambas manos golpear el torso del cadáver.

Al día siguiente, los tres chimpancés miraron en silencio como el cuerpo de Pansy era retirado. Al atardecer, cuando debían entrar en al estancia nocturna, Rosie y Blossom titubearon y Chippy se negó a entrar emitiendo gritos de alarma lo que provocó que las dos hembras regresarán sobre sus pasos. Durante cinco noches durmieron en su estancia diurna hasta que Rosie decidió volver a dormir en la plataforma donde había muerto su madre.

Los autores de esta correspondencia compararon este caso con el de dos chimpancés en libertad que murieron traumáticamente. El primero de estos casos es el de un adulto en Gombe que murió tras caer de un árbol. Los chimpancés presentes realizaron exhibiciones agresivas y llamados de alarma, mirarón y olfatearón el cuerpo pero nadie lo tocó y cuatro horas después lo abandonaron. El otro caso corresponde a una adolescente en Taï Forest que murió tras el ataque de un leopardo. En este caso el contacto de los miembros del grupo con el cadáver fue frecuente, algunos machos hicieron exhibiciones agresivas y abandonaron los restos seis horas después.

Tras comparar los tres casos, los autores concluyeron que los chimpancés son concientes de la muerte y que presentan autoconciencia, empatía y variaciones culturales en muchos comportamientos.

La madre chimpancé ante su cría muerta
La segunda correspondencia relata tres casos donde las madres chimpancé cargan a sus crías muertas por días hasta que por fin las abandonan. El primer caso ocurrió en 1992 cuando Jire perdió a su hijo Jokro de 2.5 años a causa de una enfermedad respiratoria. Tras la muerte ella cargo los restos de su cría por 27 días, lo acicaló con regularidad, durmió cerca de él y mostró angustia cuando se separaron.

Los otros dos casos ocurrieron en 2003 durante una epidemia de enfermedades respiratorias en Bossou Guinea, la cual cobró la vida de Jimato de 1.2 años y Veve de 2.6 años. En el caso de Jimato, sus restos fueron trasladados por su madre Jira durante 68 días, mientras que el cuerpo sin vida de Veve, solo fue cargado por su madre Vuavua 19 días.

En ambos casos los cuerpos se momificaron y los miembros de su grupo no presentaron aversión a los restos a pesar del olor a descomposición y la apariencia poco usual. A la luz de estos hechos los autores se cuestionarón si las madres eran concientes de que sus hijos habían muerto puesto que en un lapso posterior a la muerte los trataron como infantes vivos, sin embargo, para trasladarlos usaron técnicas inusuales que sólo utilizan las madres con crías que presentan alguna discapacidad, por lo que creen sí son concientes de ello.

Otra interrogante que se plantearon es por qué al final las madres abandonarón los restos de sus pequeños. Una opción es la perdida accidental del cuerpo y la imposibilidad para recuperarla y otra son los cambios fisiológicos como el restablecimiento del ciclo reproductivo tras el cese de la lactancia, que puede favorecer al surgimiento de un sentimiento de “dejarlo ir”.

No sé si podemos llamar a estos comportamientos “luto y resignación chimpancé” haciendo una analogía con el comportamiento de nuestra especie frente a la muerte, lo que queda claro es que el fin de la vida no es un hecho que pasa desapercibido entre otras especies animales. Además, como en el caso de los chimpancés genera comportamientos atípicos que varían de un grupo a otro y de un tipo de muerte a otra.

Las correspondencias pueden consultarse en el siguiente vínculo:
http://www.cell.com/current-biology/issue?pii=S0960-9822%2810%29X0008-2


Nota: El resumen es de acceso libre y los textos completos son de acceso restringido.

Hemerogrfía
- Anderson James R., Aladair Gillies y Louise C. Lock. Pan thanatology en: Current Biology. Abril, 2010. Volumen 20, Issue 8. Sección: Correspondences Consultado en línea: el 28 de abril de 2010.
- Biro Dora, Tatiana Humle, Kathelijne Koops, Claudia Sousa, Misado Hayashi y Tetsuro Matsuzawa. Chimpanze mohers at Bossou Guinea carry the mummifies remains of their dead infants en: Current Biology. Abril, 2010. Volumen 20, Issue 8. Sección: Correspondences Consultado en línea: el 28 de abril de 2010.

Autor: Gabriela Espinosa Verde
Fuente: Antropología Física ¿Para qué?

miércoles, 5 de mayo de 2010

Genes y Comportamientos Humanos: nuevas evidencias

A partir del surgimiento de la antropología del comportamiento como propuesta científica se ha evitado caer en el determinismo biológico, es decir, en la idea de que todo lo que hacemos depende de nuestra carga genética. En el presente trabajo intentaré mostrar un panorama de relación, no de dependencia, entre algunas de las categorías comportamentales y las familias de genes que al parecer las posibilitan o habilitan en ciertos medios. Cabe agregar que esto es un intento para aproximar dos propuestas que tocan de forma distinta el mismo foco de lo humano.

Comportamiento
El comportamiento humano es el resultado casi lógico y mensurable de sus características biológicas y de las presiones ejercidas sobre éstas por el medio, tanto biofísico como sociocultural. Su estudio distingue cuatro categorías: 1) comportamiento territorial, la ocupación de un espacio determinado; 2) comportamiento agresivo, la capacidad de defender o mantener alguna propiedad o característica con respecto a los demás; 3) comportamiento sexual, las estrategias reproductivas que ejerce una población para mantener su vigencia; y 4) comportamiento inquisitivo, la tendencia a satisfacer la curiosidad de reconocer el medio.

Genes
Existen genes que al sufrir alteraciones en su secuencia o en su expresión, se ven involucrados en cambios, en apariencia poco perceptibles, dando lugar a los comportamientos actuales. Como es el caso de los siguientes:
1) Los genes de la familia OR están ligados al sistema olfativo en los primates y tienden a la inactivación asociada con la capacidad arborícola: donde una vida diurna depende más del sentido de la vista que del olfato, el cual es más útil en la vida nocturna. Así, en el humano el 60% de estos genes están inactivos, en el gorila el 28% y en el macaco el 36%.
2) Gen que codifica la Mono Amino Oxidasa–A, ha sido relacionada de forma directa con la agresividad, ya que es la enzima responsable de descomponer la serotonina y la noradrenalina, ambos neurotransmisores que de ser escasos o inexistentes generan un estado alterado de la personalidad del individuo.
3) Gen FoxP2 se relaciona con el desarrollo del lenguaje. Un primer cambio en este gen data de entre 4-6 y 6.2 millones de años, puesto que las proteínas codificadas por él tienen dos diferencias en los seres humanos con respecto de los chimpancés, gorilas y macacos rhesus. Hace 200 mil años, subsecuente al surgimiento de los humanos anatómicamente modernos apareció un segundo cambio del FOXP2 y sus portadores tuvieron tanto éxito reproductivo que dichos cambios pasaron al resto de la población de forma fija.
4) Gen de anormalidad asociada con al microcefália (ASPM). Este gen es un determinante esencial del tamaño del cerebro y algunas de sus mutaciones son capaces de hacerlo crecer aún más. Además, está aunado al trabajo de la microencefalina, cuya variante apareció hace 37 mil años y esta presente en cerca del 70 por ciento de la gente. Por otro lado, una nueva variante del ASPM apareció hace 5.800 años, y se encuentra en el 30% de la población.

Reflexiones:
Lo primero que necesita un individuo-especie, como el humano, es un territorio. Para ello, requiere hacer uso de su visión desarrollada al vigilar una zona restringida para desarrollar sus otros comportamientos y capacidades, por lo que la inteligencia y las emociones le ayuda a la percepción y reconocimiento del mismo. Entre más grande es el cerebro, se es más sociable y se requiere mayor territorio.

Justo aquí se inserta la agresividad para la defensa territorial, que se hace más vigorosa cuando el territorio se va reduciendo. En el caso del animal humano el cambio genético para la expresión de la agresividad propició la tolerancia entre los individuos del mismo grupo, aumentando la cohesión social para ayudar a mantener un territorio, una pareja y otras metas necesarias para la reproducción.
Dentro del territorio y manteniéndolo gracias a la agresividad, se presenta la sexualidad para perdurar la especie. Así, una vez que se asegura la continuidad de la especie, los individuos, por su inquisitividad comienzan con sus niveles de inteligencia, resultado del volumen y complejidad cerebral, a conocer y a aprender de su medio de formas y maneras ajenas a los imperativos.

Conclusiones
El potencial biológico surgió con la misma especie, o incluso de forma previa, ya que factores ambientales, quizá en combinación con los cambios genéticos detonaron la manifestación de las capacidades preexistentes. Estos cambios genéticos estuvieron presentes en el pool genético de manera fluctuante, manifestándose u ocultándose en función de las condiciones. Una vez fijos y extendidos, los cambios pudieron perfeccionarse por selección natural de individuos mejor dotados, para las nuevas versiones de comportamientos.

Este es un resumen del texto original, si quieres leero completo y conocer un poco más de la relación genes-comportamiento ve a la pestaña Más de o da clic aquí

Autor: Zalma Victoria Pardo Alvarado
Fuente: Antropología Física ¿Para qué?
Fecha: 30/04/2010

sábado, 24 de abril de 2010

¿Neandertales entre nosotros?

Podría venir desde la genética la explicación de qué sucedió con los neandertales, que tanto debate genera en la paleoantropología. Según un estudio reciente presentado en la reunión anual de la American Association of Physical Anthropologists, los neandertales se habrían cruzado con nuestros antepasados sapiens, y podrían haber sido “absorbidos” genéticamente.

En un análisis genético de unas 2000 personas de diversas partes del mundo, se han encontrado evidencias de que todavía hay algo de material genético neandertal, prueba de que se dio un intercambio genético en el pasado entre sapiens y neandertales.

Las reuniones de la American Association of Physical Anthropologists se caracterizan por la presentación de investigaciones en curso, que todavía no han presentado formalmente sus resultados en una publicación. Se presentan allí para el debate con la comunidad de antropólogos, arqueólogos y paleoantropólogos. Este año se ha realizado en Albuquerque, Nuevo México, Estados Unidos.

Según dice Jeffrey Long, antropólogo genetista de la Universidad de Nuevo México, y director del grupo que realizó el estudio, “esto significaría que los neandertales no desaparecieron por completo”. Habría un poco de neandertales en casi todos los humanos actuales.

El estudio se llevó a cabo en 1983 individuos de 99 poblaciones diferentes provenientes de África, Europa, Asia, Oceanía y América. Analizaron 614 posiciones microsatélite, que son secciones del genoma que pueden ser usadas al estilo de huellas dactilares. Luego crearon un árbol para explicar la variación genética observada en esos microsatélites. Y la mejor forma de explicar las variaciones que vieron es que al menos se dieron dos períodos de intercambio genético entre Homo sapiens y una especie arcaica como por ejemplo el Homo neanderthalensis.

Los investigadores utilizaron tanto la genética como la información que se tiene del registro fósil para localizar esos dos momentos de encuentro de poblaciones en los que se habría dado un intercambio genético. Según deducen, habría sido uno hace 60 mil años en el este del Mediterráneo, y otro 45 mil años atrás en el este de Asia.

Esos dos eventos habrían ocurrido luego de que los Homo sapiens comenzaron a salir de África, evento documentado por los fósiles y la genética hace unos 60 mil años. Esto se deduce también porque no se descubrió evidencia de otras poblaciones arcaicas en los genomas africanos.

Lo que indica que sólo se dieron intercambios en las poblaciones de fuera de África. El evento del Mediterráneo sería con los neandertales y el de Asia sería con los descendientes de Homo erectus asiático, o tal vez del Homínido X.

El equipo del famoso genetista Svante Pääbo del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, encargados del proyecto Genoma Neandertal, han anunciado que para dentro de poco podrán anunciar que han terminado de secuenciar el genoma completo de un neandertal. Ya han mostrado el primer borrador, y faltaría que publiquen los resultados y un análisis completo de esos genes que han secuenciado.

También con este material en mano se podrán hacer muchos estudios, incluso una prueba completa de hipótesis como la de estos científicos de Nuevo México.

Por ahora todos los resultados del equipo del Genoma Neandertal, no mostraban evidencias de que hubiese existido un intercambio genético entre neandertales y sapiens. Pero la prueba definitiva vendrá una vez se tenga el genoma completo.

Autor: Martín Cagliani en
Mundo Neandertal
Fuente: Nature
Fecha: 21/04/2010

viernes, 23 de abril de 2010

Artículo sobre Castañeda: El oscuro legado de Carlos Castaneda

(Nota: por su interés y curiosidad, queremos reproducir íntegro el presente artículo, que apareció publicado en TIMES hace ya tiempo…. Esperemos que disfruten con él.)

El padrino de la nueva era condujo a un grupo de devotos seguidores en la última década de su vida. Sus “brujas” más cercanas siguen estando desaparecidas, y los antiguos iniciados, ofrecen nuevos detalles, creen que las mujeres se suicidaron.


Por Robert Marshall

… Mucho se ha escrito sobre los límites entre la ficción y la no ficción, la responsabilidad de la industria editorial de distinguir entre las dos, y el daño potencial a los lectores. Ha habido, sin embargo, apenas una mención del engañador literario más exitoso del siglo veinte: Carlos Castaneda.

… Juzgado por la revista Time como el “Padrino de la nueva era”, Castaneda fue la encarnación literaria de la era de Woodstock. Sus 12 libros, supuestamente basados en reuniones con un chaman indio misterioso, don Juan, hicieron del autor, un estudiante graduado en antropología, una celebridad mundial. Sus admiradores incluyeron a John Lennon, William Burroughs, Federico Fellini y Jim Morrison.
Bajo el tutelaje de don Juan, Castaneda tomó peyote, habló con los coyotes, se transformó en cuervo, y aprendido a volar. Todo esto ocurrió en lo que don Juan llamó “Una realidad aparte”. Castaneda, quien murió en 1998, fue, a partir de 1971 a 1982, uno de los autores best-selling de no ficción en el país. Durante el curso de su vida, sus libros vendieron por lo menos 10 millones de copias.

… El escepticismo aumentó en 1972 después de que Joyce Carol Oates, en una carta al New York Times, expresara el desconcierto de que un revisor hubiera aceptado los libros de Castaneda como no ficción. El siguiente año, Time publicó una historia de portada que revelaba que Castaneda había mentido ampliamente sobre su pasado. Durante la siguiente década, varios investigadores, el más importante Richard de Mille, hijo del legendario director, trabajaron incansable para demostrar que el trabajo de Castaneda era un fraude.

A pesar de este descrédito exhaustivo, los libros de don Juan se seguían vendiendo bien. The University of California Press, que publicó el primer libro de Castaneda, “The Teachings of Don Juan: A Yaqui Way of Knowledge”, en 1968, vendía constantemente 7,500 copias al año. BookScan, compañía de Nielsen que investiga las ventas de libros, reporta que tres de los títulos más populares de Castaneda, “Una realidad aparte”, “Viaje a Ixtlan” y los “Cuentos de Poder”, vendieron un total de 10,000 copias en 2006. Ninguno de los títulos de Castaneda han salido nunca de impresión - un logro impresionante para cualquier autor.

Hoy, Simon and Schuster, editor principal de Castaneda, todavía clasifica sus libros como no ficción. Podría discutirse que no importa esta etiqueta puesto que todos ahora saben que don Juan era una creación ficticia. Pero no todos lo saben, y la confianza que algunos lectores han invertido en estos libros conduce a una historia más oscura que no ha recibido casi ninguna cobertura en la corriente principal de la prensa.

Castaneda, quien desapareció de la vista pública en 1973, comenzó en la última década de su vida a organizar a un grupo reservado de seguidores devotos. Sus herramientas eran sus libros y Tensegridad, una técnica de movimientos que él afirmaba habían pasado por 25 generaciones de chamanes Toltecas. Una corporación, Cleargreen, fue establecida para promover la Tensegridad; mantenía talleres que eran visitados por miles. El novelista y director Bruce Wagner, miembro del círculo interno de Castaneda, ayudó a producir una serie de videos educativos. Cleargreen continúa funcionando hasta este día, promoviendo las enseñanzas de Tensegridad y de Castaneda a través de talleres en California meridional, Europa y América latina.

En el corazón del movimiento de Castaneda estaba un grupo de mujeres intensamente devotas, todas ellas eran o habían sido sus amantes. Se les conocía como las brujas, y dos de ellas, Florinda Donner-Grau y Taisha Abelar, desaparecieron el día después de la muerte de Castaneda, junto con la presidente de Cleargreen Amalia Marquez y el instructor de Tensegridad Kylie Lundahl. Pocas semanas más tarde, Patricia Partin, la hija adoptiva de Castaneda así como su amante, también desapareció. En febrero de 2006, se encontró un esqueleto en el valle de la muerte, California, fue identificado con análisis de ADN como el de Partin.

Algunos antiguos asociados de Castaneda sospechan que las mujeres que desaparecieron cometieron suicidio. Citan observaciones que hicieron las mujeres poco antes de desaparecer, y el punto frecuente de discusión de Castaneda sobre el suicidio en reuniones de grupo privadas. Alcanzar la trascendencia con una noble muerte elegida, mantenían, habría sido con mucho la parte central de sus enseñanzas.

Nadie contribuyó más al descrédito de Castaneda que Richard de Mille. De Mille, quien obtuvo un Ph.D. en psicología de la USC, era algo así como un intelectual independiente. En una reciente entrevista, comentó que ya que no estaba asociado con ninguna universidad, él podía contar la verdadera historia. “La gente de la academia no la haría”, dijo. “Estarían avergonzando al establishment”. Específicamente los profesores de UCLA que, según De Mille, sabían que era un engaño desde el comienzo. Pero un engaño que, dijo, apoyaba sus teorías, que de Mille resumió sucintamente: “La realidad no existe. Es todo lo que la gente dice el uno al otro”.

En la primera exposición de De Mille, “Castaneda’s Journey”, que apareció en 1976, señaló las numerosas contradicciones internas en los informes de campo de Castaneda y la ausencia de detalles convincentes. “Durante nueve años de recoger plantas y cazar animales con don Juan, Carlos no aprendió un nombre indio para ninguna planta o animal”, escribió De Mille. Los libros también estaban llenos de detalles inverosímiles. Por ejemplo, mientras que “viajaban incesantemente a través de las arenas en las estaciones cuando… las rudas condiciones mantienen alejadas a las personas prudentes, …

… De Mille también destapó numerosos casos de plagio. “Cuando don Juan abre su boca”, escribió, “salen las palabras de escritores particulares”. Su compilación de 1980, “The Don Juan Papers”, incluye un glosario de 47 páginas de citas de don Juan y sus fuentes, extendiéndose de Wittgenstein y de C. S. Lewis a artículos en oscuras revistas de antropología.
En un ejemplo, De Mille primero cita un pasaje de un místico, Yogui Ramacharaka: “El aura humana es vista por el observador psíquico como nube luminosa, en forma de huevo, cruzada por líneas finas como cerdas tiesas paradas en todas direcciones”. En “Una realidad aparte”, un “hombre se parece a un huevo humano de fibras que lo circundan. Y sus brazos y piernas son como cerdas luminosas que estallan hacia fuera en todas direcciones”. La acumulación de tales casos conduce a De Mille a concluir que las “aventuras de Carlos no se originaron en el desierto de Sonora sino en la biblioteca de la UCLA”. De Mille convenció a muchos lectores que previamente simpatizaban con don Juan que éste no existió. Quizás la evidencia más deslumbrante fue que los Yaquis no utilizan el peyote, y don Juan era supuestamente un chamán Yaqui que enseñaba “la manera del conocimiento Yaqui”. Incluso el New York Times declararó que la investigación de De Mille “debería convencer a cualquiera que dudara”.

Algunos antropólogos han discrepado con De Mille en ciertos puntos. J. T. Fikes, autor de “Carlos Castaneda, Academic Opportunism and the Psychedelic Sixties”, cree que Castaneda tenía cierto contacto con los indios americanos. Pero él es un crítico incluso más feroz que De Mille, condenando a Castaneda por el efecto que sus historias ha tenido en los indígenas. Después de la publicación de “Las enseñanzas”, miles de peregrinos descendieron al territorio Yaqui. Cuando descubrieron que los Yaquis no utilizan el peyote, sino que lo hacen los Huicholes, se dirigieron a la patria de los Huicholes en el México meridional, en donde, según Fikes, causaron una seria interrupción. Fikes contó de nuevo la historia de una anciana Huichol que fue ultrajada y asesinada por un gringo empeyotado.

… El testamento de Castaneda, fue ejecutado tres días antes de su muerte, dejando todo a una entidad conocida como Eagle’s Trust. Según Jennings, quien obtuvo una copia del testamento, las mujeres perdidas tenían una cantidad considerable de dinero debido al testamento. Deborah Drooz, la ejecutora del testamento de Castaneda, dijo que ella no ha tenido ningún contacto con las mujeres. Agregó que ella cree que todavía están vivas.

Jennings cree que Castaneda sabía que planeaban matarse. “Él hablaba de suicidio todo el tiempo, incluso por las cosas de menor importancia”, me dijo Jennings. Él agregó que Partin fue enviada una vez para identificar minas abandonadas en el desierto, que se pudieran utilizar como sitios potenciales del suicidio. (Hay una mina abandonada no lejos de donde se encontraron sus restos.) “Regularmente nos decía que él era nuestra única esperanza”, dijo Jennings. “Se suponía que todos juntos, “haríamos el salto”, cualquiera cosa que eso significara”. ¿“Sabía Jennings lo que significaba? “No lo sabía completamente”, dijo. “Él lo describía de diversas maneras. De la misma forma que las brujas. Parecía ser que era para lo que vivíamos, algo que nos prometieron”.

La promesa pudo haber estado basada en la escena final de “Cuentos de poder”, en qué Carlos salta de un acantilado hacia el nagual. La escena se recontó más adelante en varias versiones. En su libro de 1984, “El fuego interno”, Castaneda escribió: “No morí en el fondo de ese barranco - y ni los otros aprendices que habían saltado antes - porque nunca lo alcanzamos; todos nosotros, bajo el impacto de un acto enorme e incomprensible tal como saltar hacia nuestras muertes, movimos nuestros puntos ensamblados y los ensamblamos en otros mundos”.

¿Castaneda realmente creyó esto? Wallace piensa que sí. “Él se hipnotizó cada vez más por sus propios ensueños”, me dijo ella. “Creo firmemente que Carlos se lavó el cerebro”. ¿También las brujas? Geuter lo puso de esta forma: “Florinda, Taisha y la Blue Scout sabían que era una estructura de fantasía. Pero cuando tienes miles de ojos que miran tras de ti, comienzas a creer en la fantasía. Estas mujeres nunca tuvieron que contestar al mundo real. Carlos se los había arrebatado cuando eran muy jóvenes”.

Wallace no esta segura de que las mujeres lo creyeron. Porque la discusión abierta de las enseñanzas de Castaneda estaba prohibida, era realmente imposible saber lo que pensaba cualquier persona. Sin embargo, ella me dijo, que después de vivir así tanto tiempo con Castaneda, las mujeres pudieron haber sentido que no tenían ninguna opción. “Has cortado todos tus lazos,” dijo. “¿Ahora vas a regresar después de todas estas décadas? ¿Con quién vas a ir? Y te sientes que ya no eres uno más de la manada. Ésta es la razón por la cual se mataron”.

En su Web site, Cleargreen mantiene que las mujeres no “partieron”. Sin embargo, “hasta el momento no han aparecido personalmente en los talleres porque quieren que este sueño tome alas”.

Notablemente, parece no haber habido investigación en por lo menos tres de las desapariciones. A excepción de Donner-Grau, todas se alejaron de sus familias por años. Meses después de que desaparecieran, ningunas de las otras familias sabían qué había sucedido. Y por eso, según Geuter, nadie ha hecho un reporte de desaparición. Salon intentó localizar a las tres mujeres perdidas, confiando en expedientes públicos y llamadas telefónicas a sus anteriores residencias, pero no descubrió ningún rastro actual de ellas. El departamento de policía de Los Ángeles y el FBI confirman que no ha habido investigación oficial en las desapariciones de Donner-Grau, Abelar y Lundahl.

Hay, sin embargo, un archivo abierto en el caso de Marquez. Esto es debido a los incansables esfuerzos de Luis Marquez, que dijo a Salon que él primero trató de reportar la desaparición de su hermana en 1999. Pero la LAPD, dijo, no le hizo caso en varias ocasiones. Un año más tarde, él y su hermana Carmen escribieron una carta a la unidad de personas desaparecidas; otra vez, ninguna respuesta. Según Marquez, no fue hasta que los restos de Partin fueron identificados que la LAPD abrió un archivo en Amalia. “Hasta este día,” me dijo, “todavía rechazan hacer ninguna pregunta o visitar Cleargreen”. Sus propios intentos de conseguir información de Cleargreen han sido infructuosos. Según Marquez, todo lo que le han dicho es que las mujeres están “viajando”. La detective Lydia Dillard, asignada al caso de Marquez, dijo que ya que esta es una investigación abierta, ella no podía confirmar si alguna persona de Cleargreen había sido entrevistada.

En 2002, una mujer de Taos, N.M., Janice Emery, una seguidora de Castaneda y asistente de taller, saltó hacia su muerte en el barranco de Río Grande. Según el Santa Fe New Mexican, Emery tenía una lesión en la cabeza debida al cáncer. Uno de los amigos de Emery dijo al periódico que Emery “deseaba estar con la gente de Castaneda”. Otro dijo: “Pienso que ella realmente pensaba que podía volar”. Un año más tarde, un esqueleto fue descubierto cerca del sitio del Ford abandonado de Partin. El departamento del sheriff del condado de Inyo sospechó que era el de ella. Pero, debido a su condición seca, no se pudo hacer una identificación positiva hasta febrero de 2006, cuando la nueva tecnología de ADN llegó a estar disponible.

Wallace recuerda cómo Castaneda había dicho a Partin que “si necesitas elevarte al infinito, tomas tu pequeño coche rojo y lo conduces tan rápidamente como puedas al desierto y ascenderás”. Y, Wallace cree que, “es exactamente lo que ella hizo: Ella tomó su pequeño coche rojo, lo condujo al desierto, no ascendió, salió, vagó por los alrededores y se desmayó de deshidratación”…

Continúe leyendo este interesante artículo de Robert Marshall en:
http://www.salon.com/books/feature/2007/04/12/castaneda/

miércoles, 21 de abril de 2010

Los sepulcros de incineración de Los Bañales, a debate

El Periódico de Aragón del pasado viernes 16 de Abril se hacía eco del I Coloquio de Arqueologlía e Historia Antigua de Los Bañales mediante un artítulo de Esther Orera titulado "Los sepulcros de incineración de Los Bañales, a debate", con el subtítulo "La localidad acoge desde hoy y hasta el domingo el I Coloquio de Historia Antigua". Reproducimos el artículo a continuación.

Origen, difusión, uso y tipología de las cupae¡ hispanas. Este el tema del I Coloquio de Arqueología e Historia Antigua de Los Bañales, organizado por la Fundación Uncastillo, que se va a desarrollar en esta localidad cincovillesa desde hoy y hasta el domingo. Las últimas investigaciones en el yacimiento de Los Bañales y su medio rural, y en otras ciudades romanas de las Cinco Villas, como en Cabezo Ladrero (Sofuentes), o en Campo Real (Sos del Rey Católico), han sacado a la luz un catálogo de catorce piezas, que conforma el más numeroso de la Hispania romana septentrional y uno de los más notables de Hispania.

El director científico del plan de investigación de Los Bañales, Javier Andreu, explica que las cupae son "un medio tonel de piedra, con un pequeño rebaje cuadrangular debajo, donde se incluía la urna funeraria con las cenizas resultado de la incineración, y se hacía un orificio en los laterales --en uno o en dos-- que permitía al vivo mantener contacto libatorio, a partir de ofrendas y pequeños sacrificios, con el difunto". Según Andreu, este tipo de elementos "son bastante inusuales en el norte de la península". Lo que se ha encontrado en la zona de Cinco Villas "constituye un conjunto con elementos comunes, como la decoración, el aspecto y los usuarios" de estos sepulcros de incineración.
INTERROGANTES
Una de las cuestiones que se va a intentar responder en este foro es por qué es el único foco en el norte peninsular. "Hay que analizar si eso tiene alguna conexión con algún elemento étnico o indígena y profundizar en los cauces de llegada de este tipo monumental", señaló Andreu, ya que la actual comarca estuvo muy abierta a los influjos de la Narbonense, la Aquitania y el valle del Ebro. También se va a analizar por qué cuajaron las cupae en esclavos y libertos. "Nos está indicando que seguramente las Cinco Villas tenían una productividad económica quizás semejante a las Minas de Ríotinto", argumentó Andreu, al tiempo que añadió que "quizá, en el entorno de Los Bañales, la producción agrícola, la cantería y otro tipo de trabajos emplearon a muchísimos esclavos y libertos que elegían este tipo de sepulcros por la moda social".
Este encuentro cuenta con la colaboración del Ministerio de Ciencia e Innovación, a la UNED de Tudela y a la Fundación ACS. En él van a participar expertos de estos sepulcros de incineración, procedentes de Portugal, Londres y universidades españolas, así como alumnos de toda España.

Fuente:
Aragón Romano
Fecha: 18/04/2010

martes, 20 de abril de 2010

Los huesos de Caravaggio

18 de julio de 1610.
En medio del misterio y con apenas 39 años de edad fallece el pintor italiano Michelangelo Merisi da Caravaggio. El dónde, cómo y por qué nunca se supo, como tampoco el lugar donde fueron depositados sus restos. Se sabe que en 1606 tras asesinar, en una pelea callejera, a Ranucio Tomassini huyó de Roma confiando que su fama como pintor le otorgaría la gracia del Papa Pablo V; aunque a ésta le precedió la muerte. Existen varias hipótesis para explicar su fallecimiento: la malaria, el asesinato e incluso el suicidio.

Pero, ¿cómo se relaciona esto con la Antropología Física? Dado el 400 aniversario luctuoso del famoso pintor barroco, un grupo de nueve especialistas, entre ellos espeleólogos, biólogos y antropólogos, se encuentra en la búsqueda de sus restos para esclarecer el misterio que ronda sobre las causas y circunstancias de su deceso.

La investigación
Basados en indagaciones históricas y documentales, así como en inspecciones realizadas que apuntan al cementerio de Porto Ercole, en la región italiana de Toscana, como el lugar de reposo de los restos de Caravaggio, los investigadores han exhumado algunos restos óseos conservados en ese lugar.

Se han analizado alrededor de unas 200 osamentas extraídas de dicho cementerio, descartando las de mujeres y niños, y centrándose en las de aquellos hombres fallecidos en el siglo 17. Se buscan esqueletos con características compatibles a las del artista barroco: sexo masculino, de unos 39 años, alto y robusto.

Todos aquellos que cumplen con las señas mencionadas son trasladados a la Universidad de Ravenna, para fotografiarlos con escáneres, hacer estudios con TACs (Tomografía Axial Computarizada) y exponerles a la prueba de radiocarbono 14, para establecer la fecha precisa de la muerte.

La prueba de ADN es una de las definitivas. Para ella, se han localizado la que se han localizado algunos de los posibles descendientes de Caravaggio, para comparar los materiales genéticos con el de los presuntos restos del pintor. Tras hallar nueve osamentas de hombres adultos en el cementerio de San Sebastián, el equipo de Vinceti acaba de tomar muestras de saliva a seis personas de apellido Merisi que viven en Caravaggio, cerca de Milán.

Un punto más del interés de nuestro campo académico se encuentra en una de las hipótesis de la muerte del artista: la malaria. Dado que esta enfermedad tiene una predisposición altamente genética, es otro de los factores, que considero, debería ser analizado y comparado con los sospechosos de ser parientes de Caravaggio. Y de igual forma, analizar los restos óseos para determinar si presentó malaria e investigar si esa, fue la causa de muerte, pues sobre ese hecho se edifica el misterio. Pero, primero se deben encontrar los restos del hombre correcto.

A la par los estudios antropológicos, se analiza la biografía del artista, con sus principales biógrafos, y algunos registros judiciales esparcidos por toda Italia. En estos se ha encontrado que Caravaggio estaba trastornado psicológicamente y era muy violento; afecto al alcoholismo, a las riñas y a las prostitutas; lo cual ha servido como ayuda a los expertos para reconstruir los eventos previos a la muerte y esclarecer algunos otros sucesos relacionados con el susodicho.

Aunque se dice que se ha encontrado su acta de defunción en un archivo muy antiguo, el punto es que su cuerpo nunca fue localizado, por lo que no está demás concluir con los estudios y de esa forma corroborar con más certeza los datos que todas las pruebas arrojen.


Como en toda investigación, y más si se refiere al estudio de restos óseos antiguos, existen grandes interrogantes y obstáculos: desde que se le atribuyen un centenar de obras (teniendo como verdaderas alrededor de unas 50) hasta que no se conoce con certeza qué aspecto tenía. Y en lo que respeta a la genética, el hecho de extraer ADN de esqueletos con tal antigüedad presenta más dificultades que la extracción en tejidos frescos, debido a la degradación y las posibles contaminaciones bacterianas.

Perfilar al maestro
Como parte final de las investigaciones, se debe poner rostro al lugar oscuro que ocupa Caravaggio. Existen tres posibilidades para poder conocer al pintor: se supone que su rostro podría estar plasmado en la cabeza de Goliat que sostiene el David en el cuadro David vencedor de Goliat; la segunda, señala al rostro de un hombre que se ve en el fondo del cuadro El martirio de Mateo; y la última, apunta al misterioso perfil masculino que se refleja en el vaso de vino que sostiene Baco.

Aunque se tiene conocimiento de retratos posteriores, no se posee la certeza de que sean fidedignos. Es por ello que se plantea que aquellos mencionados como posibles autorretratos sean tomados como referencia para una posible comparación con las características que pudieran obtenerse de los restos óseos.

Presentaría una oportunidad maravillosa encontrar en alguno de los individuos, seleccionado como posible Caravaggio, un cráneo completo y de esa manera hacer una reconstrucción facial forense, para de manera más visual, contrastar con alguno de los tres rostros que se mencionaron como posibles representaciones del autor de Baco.

Caravaggio tuvo una vida turbulenta y pendenciera que se ve reflejada en su obra llena de dramatismo y fuerza. Las representaciones divinas y fantásticas traspoladas a una realidad vulgar de prostitutas, jornaleros y mendigos causaron polémica y escándalos en su tiempo, así como ahora, son causa de discusiones y en este año que se cumplen cuatro siglos de la desaparición del pintor Lombardo, producto de la mirada de centenares de personas que serán parte de las celebraciones en su honor.

A 400 años de su muerte, su propia persona sigue dando de qué hablar y a los antropólogos físicos una razón más para seguir con las investigaciones, y dar una respuesta a la cuestión: Antropología Física ¿Para qué?

Autor:
Rodrigo Daniel Hernández Medina
Fuente: Antropología Física ¿para qué?Antropología Física ¿Para Qué?

lunes, 29 de marzo de 2010

"HOY ME HE DERRUMBADO POR PRIMERA VEZ EN MI VIDA"

El hijo de uno de los "ocho de Benagéber" cree haber identificado a su padre durante la exhumación por la prótesis dental de uno de los cráneos.

"Hoy me he derrumbado por primera vez en mi vida. El corazón me iba a 100 por hora, pero estoy contento porque tengo 70 años y he conseguido encontrar en vida los restos de mi padre". Decía ayer con lágrimas en los ojos José Martínez tras creer haber identificado a su padre durante la exhumación de los restos de la primera fosa común de la dictadura que se excava en la Comunitat Valenciana.

José es uno de los familiares que impulsan la exhumación de los ocho de Benagéber, tres guerrilleros, un punto de apoyo y cinco trabajadores del pantano muertos ahora hace 63 años en una operación de castigo de la Guardia Civil contra la Agrupación Guerrillera de Levante (AGLA).

Aunque deberá esperar un año a que el grupo de arqueología forense Paleolab que dirige la excavación concluya las pruebas de ADN y los análisis antropológicos que confirmen al 100 la identidad de los restos de las ocho víctimas de la dictadura exhumadas ayer en el cementerio municipal de Benagéber, José creyó identificar a su padre por los dientes postizos de uno de los cráneos y por coincidir el hueco de la dentadura con una prótesis que ha guardado durante más de 60 años. No obstante, al haber dos cráneos con los dientes de oro y plata que se utilizaban hace varias décadas, deberá esperar a que el ADN ratifique su intuición.

Él era sólo un niño de siete años cuando tal día como hoy pero de 1947 su vida se volvió un infierno. Sus padres, Santiago Martínez y Paquita Montes, eran el punto de apoyo del maquis en la aldea de Nieva -actual Benagéber- donde el Jefe del 11 Sector de la AGLA, Florián García, Grande, decidió ocultar a uno de sus lugartenientes, el malagueño Antonio Gan, Cubano, herido de bala en la espinilla tras una refriega con la Guardia Civil. Le acompañaba Manuel Torres, Practicante, un guerrillero de Vilches (Jaén) que se encargaba de curar a los heridos.

"La noche del 24 de marzo -recuerda - vinieron a casa Grande y el Practicante y le dijeron a mi padre que tenía que esconder a un herido". En la vivienda, una estancia de una habitación, vivían el matrimonio con sus tres niños de 13, 7 y 3 años. "Un vecino vio como traían al herido en camilla y nos delató a la Guardia Civil", cuenta. "A la mañana siguiente, estaba jugando en la calle cuando vi como más de 100 agentes empezaban a rodear la casa". José entró corriendo y avisó a su madre, quien con la ayuda de Practicante tuvo tiempo de esconder al herido, que no podía andar, en una habitación de cañizo que estaba fuera de la casa "porque si lo hubieran encontrado dentro nos matan a todos".

"Se llevaron a mi madre y a mi hermano mayor, mientras que a mi padre, que estaba trabajando, también lo detuvieron". José recuerda que cuando encontraron al Cubano "a mi hermano de 3 años y a mi, nos pusieron contra un colchón, y a continuación lo acribillaron a tiros con una ráfaga de metralleta". Estaba desarmado y no se podía mover. Luego vio también el cuerpo cosido a balazos del Practicante, quien había tratado de huir en vano.

"La muerte del colador"
Las torturas a la que fueron sometidos sus padres desencadenó la detención de 23 personas sospechosas de colaborar con el maquis entre los trabajadores del pantano y sus mujeres. Cinco de los apresados, entre ellos el padre de José, fueron asesinados tras ser utilizados como "escudos humanos" en el asalto frustrado a un campamento guerrillero el 27 de marzo en el que murió un maquis. "A mi madre le dejaron ver el cuerpo y contó hasta 21 agujeros de bala, uno de ellos en la cabeza", añade José, quien dice que fue la "muerte del colador".

Miguel Garrido, hijo de Salvador Garrido, otro de los "escudos humanos", también estaba emocionado: "Hoy es un día para mi muy grande, aunque sea triste. Porque no se trata de abrir ninguna herida, sino de cerrarla, porque por fin voy a poder enterrar a mi padre junto a mi madre, que es lo único que pretendo, nada más".

Heridas por arma de fuego y fracturas por golpes antes de morir
La exhumación de los "ocho de Benagéber", que comenzó el 1 de marzo, culminó ayer. La excavación corre a cargo del único grupo equipo valenciano especializado en arqueología forense, el grupo Paleolab. La directora de este proyecto subvencionado por el Ministerio de la Presidencia, Eva Cruz, explicó que todos "presentan lesiones por arma de fuego y fracturas compatibles con golpes con violencia producidos antes de la muerte". La intervención ha sido solicitada por los hijos de tres de los detenidos y ejecutados extrajudicialmente, -Salvador Garrido, Clemente Alcorisa y Santiago Martínez- y por descendientes del guerrillero Antonio Gan, y cuenta con el respaldo de las asociaciones memorialistas La Gavilla Verde y el Grupo por la Recuperación de la Memoria Histórica (GRMH) y con la autorización del Ayuntamiento de Benagéber. Sin embargo la familia del maquis Manuel Torres Hervás rechaza la exhumación y anuncia acciones judiciales.

Autor: Rafel Montaner Valencia
Fuente: Levante-EMV
Fecha: 25/03/2010

miércoles, 24 de marzo de 2010

Osteología y morfometría geométrica

Eleanor Phelps, alumna del antropólogo estadounidense Franz Boas, se considera una pionera de la morfometría geométrica y su relación con la osteología, por su crítica a la arbitrariedad que presentan los sistemas establecidos por la craneometría (por ejemplo, el uso del plano de Frankfurt). Ella sugirió que la manera más adecuada de sobreponer más de dos formas era establecer el mismo peso a todos los puntos comparables.

En las últimas dos décadas del siglo pasado, se fortaleció el estudio de las estructuras morfológicas al establecer una mayor vinculación entre la biología y la geometría. Bookstein sostiene que la morfometría es una disciplina en sí misma, y que la síntesis de la geometría, la estadística y la biología, puede encontrarse por primera vez en el trabajo de D’Arcy Thompson On Growth and Form, del año 1917 [1942].

En este trabajo, Thompson sugirió que los cambios de una forma biológica podían ser modelados y descritos a partir de lo que él llamó “transformaciones Cartesianas”. Lo extraordinario de su trabajo radica en la combinación del clásico acercamiento o visión de la filosofía natural con la geometría, la moderna biología y las matemáticas, para explicar el crecimiento, la forma y la evolución de las plantas y los animales.

Thompson visualiza el crecimiento como movimiento a través del tiempo. Para ello desarrolló una metodología con retículas que ilustran el proceso de crecimiento a lo largo de la vida de un individuo o durante la historia evolutiva de las especies. La aplicación de la transformación de las retículas de deformación en el crecimiento del chimpancé y los humanos, partiendo de una misma forma neonatal, fue uno de sus logros más espectaculares en 1917.

También, describió la forma biológica y el crecimiento de distintos organismos con funciones matemáticas. Sin embargo, no fue sino hasta después del desarrollo de los procesadores o computadoras que fue posible establecer los modelos matemáticos necesarios para realizar los estudios biológicos de forma y crecimiento.

Aunque el trabajo de Thompson se publicó en 1917 esta corriente de pensamiento no recibió el interés de los estadísticos hasta los años ochenta. Durante la recién pasada década de los años 30, se publicaron diversos intentos de formalizar el concepto de transformación Cartesiana y adaptarlo a problemas biométricos.

Aunque el perfeccionamiento de esta técnica se ha dado a pasos agigantados, durante los últimos años, somos pocos los antropólogos en México que recurrimos al uso de la morfometría geométrica, entre los que destacan nombres como Josefina Bautista, Jorge Gómez Váldez, Abigail Meza y Mirsha Quinto, por lo que espero que esta breve nota se convierta en un ejemplo de la utilidad y necesidad de aplicar esta metodología.

Referencias
Bookstein, F 2005 Theory and methods, after landmarks; Modern morphometrics in physical anthropology, D. Slice, ed. pp: 47-71, Plenum Publisher, Nueva Cork.
Phelps, EM 1932 A critique of the principle of the horizontal plane of the skull, Am. J. Phys. Anthropol. 17:71-98
Thompson, D’AW 1917[1942] On grown and form, Cambridge University Press, Cambridge

Autor:
Abigail Meza
Fuente: Antropología Física ¿para qué?
Fecha: 19/03/2010

martes, 16 de marzo de 2010

LA OTREDAD SIMIESCA. Antropología Física y el olvido de los grandes simios

Introducción
Actualmente, el planeta Tierra atraviesa por una de sus peores crisis ambientales. La destrucción de diferentes ecosistemas por parte de los seres humanos ha llevado a miles de especies animales y vegetales al borde de la desaparición. Los grandes simios
[1] se encuentran en situación crítica, ya que la destrucción de sus selvas tropicales, la caza de que son objeto para consumo humano y la matanza de familias enteras con el fin de obtener las crías para su venta como mascotas o a laboratorios ha dejado a estas especies de primates en el límite de la extinción.

Parientes peludos de la humanidad
Dentro del orden de los primates existe un grupo de animales que apareció hace 25 millones de años en el continente africano, llamados científicamente hominoideos, los cuales desarrollaron una serie de adaptaciones que los llevó a especializarse en la braquiación como medio principal de locomoción. Desde entonces, la evolución de estas formas primates fue tan exitosa que colonizaron el resto del Viejo Mundo.

Hominoideos como Procónsul, Kenyapithecus y Afropithecus vivieron exitosamente en territorio africano. Posteriores radiaciones hacia el resto del Viejo Mundo llevaron a la aparición de nuevas especies en Europa y Asia, ejemplos son el Pierolapithecus catalaunicus
[2], Ramapithecus[3] y Oreopithecus bambolii. Éste último vivió hace ocho millones de años en lo que hoy es la isla de Toscana, Italia, desarrollando la adaptación a un andar bípedo.

En la actualidad, son pocos los grandes simios que han sobrevivido: los gibones del sureste asiático
[4], los orangutanes que se aferran a la vida en las deforestadas islas de Sumatra y Borneo, los gorilas africanos[5] y las dos especies de chimpancés[6].

Las culturas de los Grandes Simios
Investigaciones científicas han documentado comportamientos culturales en diferentes poblaciones de grandes simios
[7]. Los estudios pioneros de la primatóloga británica Jane Goodall con las comunidades de chimpancés del Parque Nacional Gombe, Tanzania, descubrieron el uso de herramientas – previamente modificadas de la naturaleza – para la obtención de termitas. En el parque nacional Tai, localizado en Costa de Marfil, los chimpancés utilizan el concepto del yunque y el martillo para romper nueces de cáscara dura[8]. Uno de los últimos descubrimientos de la primatología cultural es la elaboración y utilización de herramientas para la caza de galagos[9] por chimpancés del Senegal[10].

En comunidades de orangutanes se ha registrado el uso de púas para extraer el néctar de frutos espinosos, evitando así lastimarse. Es tal la complejidad comportamental de los grandes simios y su evidente capacidad para crear “cultura”, que el primatólogo español Jordi Sabater Pi, señaló la existencia de áreas culturales para los chimpancés dispersas por la selva tropical africana
[11].

Grandes simios y seres humanos
En el último siglo estos grandes animales han sido objeto de persecución, abuso, privación de la libertad y exterminio por parte de los seres humanos. La devastación de las selvas tropicales ha obligado a estas especies a refugiarse en los últimos reductos de estos ecosistemas. La cacería furtiva, también ha diezmado a estas poblaciones, debido a que su carne es un manjar y una costumbre culinaria inherentemente arraigada en muchos pueblos africanos. La captura de individuos de estas especies para fines científicos es otra de las causas de la creciente disminución de sus poblaciones.

Los grandes simios han sido vistos a lo largo de la historia como seres evolucionados a medio camino, como animales que hay que aprovechar debido a la exquisitez de su carne o como objetos para vender y obtener jugosas ganancias, pero nunca como seres cercanamente emparentados a nosotros.

La percepción popular hacia los grandes simios, ha estado cargada de subjetividades y prejuicios, baste con citar las expresiones populares que hacen alusión a los grandes simios como sinónimo de idiotas, salvajes, faltos de cultura o como seres que se quedaron a mitad del camino evolutivo para entender la percepción humana hacia estos primates. Expresiones como “mono apestoso” o “pareces gorila” son tan comunes cuando se trata de insultar a algún humano moderno.

De la reverencia y el temor a la exterminación
Durante muchos años, los encuentros ocasionales con la otredad simiesca provocarón la creación de relatos y leyendas que convirtieron a estos seres en temibles y enigmáticos. El parecido externo con el hombre movió poderosamente la atención de la mente humana, llenándola de miedo y simbolismo. Seres tan parecidos a los humanos debieron quedar grabados en la memoria colectiva de los pueblos. El orangután es un claro ejemplo de ello, palabra malaya que significa “hombre de la selva” y que, cuenta la leyenda, engañó a los humanos aparentando no saber hablar para que no lo pusieran a trabajar.

En las islas indonesias existen relatos de una criatura pequeña y bípeda que se internaba en los pueblos para robarse a los niños y alimentarse de ellos. Conocido en los mitos populares como Ebu gogo – la abuela que se come todo – sería una especie de primate bípedo y pequeño que vivió en la región y que, podría estar relacionado con el Homo floresiensis hallado en el año 2003 en la isla de Flores.

Pégale a lo que se parezca más a ti
En los últimos cien años, los encuentros con la otredad simiesca han desembocado generalmente en el asesinato, captura y destrucción de sus hábitats. Pareciera que hay que eliminar a lo que se parezca más a nosotros, a lo que nos recuerde que somos parte de un proceso evolutivo que se originó en África y que junto con chimpancés, gorilas, orangutanes y gibones compartimos un ancestro común.

La cultura de la depredación humana avanza rápidamente por las selvas tropicales de África y Asia arrasando a su paso con poblaciones enteras de especies. Las diferentes culturas de los chimpancés y orangutanes están desapareciendo velozmente. Los gorilas de las montañas Virunga están rodeados por pueblos en extrema pobreza y terribles guerras genocidas, dejando a los menos de 600 individuos en grave riesgo de extinción.

La cacería furtiva continua, recién en julio de 2007 en las laderas de estas montañas fueron masacrados siete gorilas, sin que hasta el momento se conozcan a los responsables de esta barbarie
[12]. En Borneo, grandes extensiones de selva tropical han sido taladas para el cultivo de la palma aceitera, utilizada como componente de productos alimenticios (chocolate, helados), productos para la higiene (jabones, champús) y para biocombustibles, dejando sin sus hábitats a las ya mermadas poblaciones de gibones y orangutanes, que terminan por refugiarse en los pocos manchones de selva que sobreviven en la isla.

El olvido de los grandes simios, reflexiones desde y para la Antropología Física
Pareciera ser que el estudiante de la ENAH no repara en lo más mínimo en la grave situación que atraviesan los grandes simios. Inmerso en si mismo, tal vez por el hecho de que el ser humano es un primate que piensa demasiado en si mismo, parece desconocer todo lo relacionado con los primates mas próximos a nosotros – desde sus complejas capacidades culturales y cognitivas, hasta el hecho de que hace seis millones de años compartimos un ancestro común con ellos -, el interés por ayudar a salvar de la extinción a gibones, orangutanes, gorilas y chimpancés se torna en apatía, insensibilidad e indiferencia, originando que la comunidad antropológica de la ENAH, se quede en silencio ante la extinción de los grandes simios.

A la defensa de los Grandes Simios
Hace tiempo que la comunidad de la ENAH, debió hacer una pronunciación al respecto, antropólogos sociales, arqueólogos, lingüistas y principalmente antropólogos físicos debieron – moralmente hablando – manifestarse al respecto. Pero pareciera ser que las diferentes carreras de la escuela – con sus específicos posicionamientos teóricos – olvidan el vínculo genético de los seres humanos con los grandes simios.

Los antropólogos culturales inmersos en los procesos sociales que han aparecido a lo largo de la historia humana, parecen olvidar ese vínculo genético y cultural con los chimpancés. En arqueología, lo único que parece importar es que las piedras hablen y el tepalcate descifre la antigua civilización humana, priorizando la enseñanza de la técnica y olvidando el proceso biocultural que hizo del primate humano un ser capaz de construir civilizaciones.

La antropología física es la disciplina que – por su propuesta formativa – nos puede acercar más a comprender el vínculo que tiene el primate humano con los grandes simios. Materias como geología histórica, filogenia primate, paleoantropología, teorías evolutivas, antropología del comportamiento y prehistoria son piedra angular para comprender la relación entre los seres humanos y la otredad simiesca. Sin embargo, no ocurre así, y el olvido de los grandes simios – su sobrevivencia o extinción – sigue presente entre nosotros, ¿por qué?

En alguna ocasión, el doctor en filosofía de la ciencia José Luis Vera comentó que los antropólogos somos unos primatólogos muy singulares, porque estudiamos a un primate singular: el ser humano, que elabora cultura, que vive en mundos simbólicos, que es capaz de hacer ciencia y estudiar la naturaleza de las cosas. Como antropólogos, olvidar el vínculo que tenemos con los grandes simios, desinteresarse ante la grave crisis que enfrentan, es olvidarnos de la esencia que caracteriza nuestra disciplina: la búsqueda y comprensión de nuestros propios orígenes.

Bibliografía
- Cavalieri, P. y Singer, P. (Eds.). (1998). El proyecto “Gran Simio”: la igualdad más allá de la humanidad. Madrid: Trotta.
- Fossey, D. (1993). Gorilas en la niebla. Barcelona: Salvat.
- Fouts, R. (1999). Primos hermanos. Barcelona: Ediciones B.
- Goodall, J. (1993). A través de la ventana: treinta años estudiando a los chimpancés. Barcelona: Salvat.
- Sabater Pi, J. (1992). El chimpancé y los orígenes de la cultura. Barcelona. Anthropos.
[1] El concepto “Grandes Simios” hace alusión a primates con características propias hacia la braquiación, citando a los gibones, orangutanes, gorilas, chimpancés y humanos como miembros del grupo.
[2] Hallado en Cataluña, presenta características morfológicas que tienen orangutanes, gorilas, chimpancés y humanos, por lo que el paleontólogo español Salvador Moyà-Solà propone que es el ancestro común de los mismos.
[3] Ancestro directo del Orangután.
[4] Existen nueve especies de gibones.
[5] Se consideran tres subespecies: Los gorilas de las tierras bajas occidentales, tierras bajas orientales y el famoso gorila de montaña
[6] Pan troglodytes y Pan paniscus
[7] En las ciencias antropológicas, existe un debate sobre si los Grandes Simios poseen capacidades “culturales” o “protoculturales”. Véase: Topete, Hilario, “Protocultura en el traspatio”, en Diario de Campo, Boletín interno de los investigadores del área de Antropología. Mayo-junio 2008. No. 98.
[8] El fruto es la Panda oleosa.
[9] Pequeños primates pertenecientes al suborden prosimio.
[10] Véase: Jill Pruetz y Paco Bertolani, en “Savanna Chimpanzees, Pan troglodytes verus, Hunt with Tools”. En Current Biology, Volume 17, Issue 5, 412-417, 6 March 2007.
[11] Cita principalmente tres culturas: de los bastones, de los martillos para romper nueces y de las hojas utilizadas a manera de esponja para obtener agua.
[12] Véase: “¿Quién asesinó a los gorilas de Virunga?” en Revista National Geographic. Julio 2008. pp. 46-75.


Autor:
Ricardo Cabrera
Fuente: Antropología Física ¿para qué?
Fecha: 12/03/2010