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domingo, 6 de febrero de 2011

Convenio Grupo Paleolab y Sección Arqueología de la Universidad de Córdoba

Por segundo año consecutivo Grupo Paleolab y la Universidad de Córdoba (Sección Arqueología, dirigida por el Prof. Desiderio Vaquerizo) han suscrito un convenio de colaboración para impartir prácticas a alumnos del Máster Oficial Interuniversitario Arqueología y Patrimonio: Ciencia y Profesión. Este programa de Doctorado ha recibido la Mención de Calidad que concede la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación y Calidad).

En el marco de este convenio de colaboración alumnos del mencionado Máster realizan estancias en la sede de Grupo Paleolab en Valencia, donde pueden realizar prácticas sobre Bioantropología y Arqueología Funeraria. De manera especial los estudiantes han podido conocer las diferentes líneas de investigación que nuestro grupo desarrolla desde hace años:

ARQUEOLOGÍA FUNERARIA ROMANA
BIOANTROPOLOGÍA ARQUEOLÓGICA
PALEOPATOLOGÍA
ANTROPOLOGÍA FORENSE

Más infromación: http://www.arqueocordoba.com
Fuente: Blog Paleolab
Fecha: 29/11/2010

miércoles, 24 de noviembre de 2010

XI Congreso Nacional de Paleopatología

En la Asamblea Anual de la Sociedad Española de Paleopatología celebrada el 5 de septiembre de 2009 con motivo de la celebración del X Congreso Nacional en la UAM, fue aceptada la candidatura propuesta desde la UAB para la celebración del XI Congreso de la Sociedad.

Nuestro objetivo para esta 11ª edición es que el congreso tenga un carácter amplio y se traten las distintas áreas de estudio de la Paleopatología. Además aprovechando la situación estratégica del país que nos acogerá, contamos con la participación de colegas franceses y portugueses en lo que ha ser el I Encuentro Transpirenaico de Paleopatología. La estructura inicial del congreso consta de un importante apartado de comunicaciones libres y pósters, así como un número reducido de conferencias y tres mesas específicas de trabajo. Entendemos que el futuro de nuestra sociedad está en los jóvenes, por lo que también hemos planteado una sesión de casos clínicos específica para ellos.

La sede estará radicada en el Centro de Congresos de Andorra la Vella. Durante el congreso, también podremos disfrutar del programa cultural y de ocio que ofrece el Principado lo que nos permitirá conocer su historia, su patrimonio artístico y natural, practicar deportes o shopping.

Por todo ello, el comité organizador se complace en invitarte a participar activamente en este XI Congreso Nacional de Paleopatología, que tendrá lugar los días 15, 16 y 17 de septiembre de 2011. Los interesados pueden pre-inscribirse desde este momento registrándose en la web (http://jornades.uab.cat/paleopatologia-XICongreso/) o remitiendo, por email (cg.paleopatologia.XI@uab.cat) o por correo postal a las direcciones abajo indicadas, el impreso de inscripción, antes del 1 de marzo de 2011.

El precio de inscripción del XI Congreso de la SEP será 180 € (100 € para estudiantes que lo acrediten documentalmente) y 200 € a partir del 1 de mayo de 2011.

Cualquier consulta o aclaración puede remitirse también a página web o a la Secretaría del XI Congreso de la Sociedad Española de Paleopatología:

Secretaria del XI Congreso de la Sociedad Española de Paleopatología
Unitat d’Antropologia Biològica
Dept. Biologia Animal, Biologia Vegetal i Ecologia
Universitat Autònoma de Barcelona
08193 Bellaterra-Cerdanyola del Vallès
España
Benvinguts a Andorra, el pais dels Pirineus!!
Bienvenidos a Andorra, el país de los Pirineos!!!
Albert Isidro y Assumpció Malgosa

jueves, 28 de octubre de 2010

Los ancianos de Atapuerca ya tenían Ley de Dependencia

Un grupo de paleontólogos del equipo de investigaciones de Atapuerca ha estudiado los restos fósiles de una porción del tronco y la pelvis de un hombre senil que sufría cierto grado de minusvalía locomotriz. De acuerdo con los autores de este estudio, publicado este domingo online en la revista científica PNAS, la presencia de un individuo anciano discapacitado en una población prehistórica de más de 500 mil años podría ser un indicio del cuidado social dispensado en un pasado remoto a los “mayores” del grupo.

El equipo científico, formado principalmente por investigadores del Centro UCM-ISCIII de evolución y comportamiento humanos de Madrid, recuperó los restos fósiles de este individuo a lo largo de cinco intensas campañas de excavación en la Sima de los Huesos, una pequeña cavidad situada a más de 30 metros de profundidad en el interior de la Sierra de Atapuerca.

Los restos de la pelvis fueron objeto de un estudio previo publicado en el año 1999. Desde entonces, el trabajo en el laboratorio ha permitido reconstruir y asociar a esta pelvis, su columna lumbar.

La investigación publicada en la revista PNAS ha revelado que este esqueleto parcial, perteneciente a un varón de gran corpulencia física de una especie antepasada de los neandertales, padecía importantes enfermedades degenerativas desde mucho antes de morir, con más de 45 años de edad. Estas enfermedades tendrían manifestaciones posturales y dolorosas en las zonas lumbar y pélvica, que según los autores del estudio, obligarían al individuo a adoptar una posición encorvada y, quizás, a usar un báculo para mantenerse erguido.

Por ello, este individuo probablemente estaría impedido para cazar, entre otras actividades. Su supervivencia durante largo tiempo con estas discapacidades, hace suponer a los autores que el grupo social nómada del que formaba parte este individuo, tendría una atención “especial” con sus “mayores”.

Las conclusiones de este estudio no se restringen solo a este individuo patológico; el equipo ha encontrado también en la Sima de los Huesos los restos de otras personas que no tenían deformidades en la columna vertebral ni en la pelvis.

Gracias a ellos, los científicos han descubierto que esta población, al igual que los neandertales, poseía una columna vertebral con curvaturas menos marcadas que las que recorren nuestras espaldas. Es más, la forma característica de sus vértebras y su pelvis demuestra que sus cuerpos estaban diseñados, como los nuestros, para minimizar el gasto de energía necesario para mantenerse perfectamente erguidos.

Parir o no parir: la diferencia entre mujeres y hombres
En nuestra especie, la pelvis presenta un diseño adaptado a una postura erguida y una locomoción bípeda. Estas adaptaciones “compiten” en las mujeres con la necesidad de dar a luz. Estas circunstancias, junto con el elevado tamaño encefálico de los recién nacidos, convierten el parto en un proceso complicado en nuestra especie. En consecuencia, la forma del conducto pélvico de las mujeres presenta modificaciones que habilitan el paso del feto a término en el momento del alumbramiento.

Retrocediendo en el tiempo, los científicos de este estudio han comparado también el conducto pélvico del anciano de la Sima de los Huesos, con el de otras pelvis humanas fósiles de sexo femenino encontradas en otros yacimientos del mundo. Los resultados publicados señalan que las diferencias entre los sexos de los individuos fósiles se asemejan a aquellas encontradas entre los hombres y las mujeres actuales. Este hallazgo ha permitido a los investigadores de Atapuerca sostener la hipótesis de que las mujeres de estos humanos extintos sufrirían presiones obstétricas, es decir, alumbramientos difíciles.

Fuente: La Razón
Fecha: 11/10/2010

Los volcanes acabaron con los neandertales

Una investigación reciente sugiere que el cambio climático después de una etapa de erupciones volcánicas masivas llevó a la extinción de los neandertales y despejó el camino a los seres humanos modernos para prosperar en Europa y Asia.

La investigación, dirigida por Liubov Vitaliena Golovanova y Vladimir Borisovich Doronichev, del Laboratorio de Prehistoria ANO en San Petersburgo, Rusia, se publica en el número de doctubre de Current Anthropology.

"Planteamos la hipótesis de que la desaparición de Neandertal se produjo abruptamente (en una escala de tiempo geológico) ... después de la actividad volcánica más poderosa registrada en el oeste de Eurasia durante el período de la historia evolutiva neandertal", escriben los investigadores. "Esta catástrofe no sólo destruyó drásticamente los nichos ecológicos de las poblaciones neandertales, sino también causó una despoblación física masiva."

La evidencia de la catástrofe viene de la cueva de Mezmaiskaya, en las montañas del Cáucaso del sur de Rusia, un sitio rico en huesos y herramientas de Neandertal. Las recientes excavaciones de la cueva revelaron dos capas distintas de cenizas volcánicas que coinciden con eventos volcánicos a gran escala que se produjeron hace unos 40.000 años, dicen los investigadores.

Las capas geológicas que contienen las cenizas también muestran evidencias de un cambio climático abrupto y potencialmente devastador. Las muestras de sedimentos de las dos capas revelan una seria reducción en las concentraciones de polen en comparación con las capas que lo rodean. Esa es una indicación de un cambio dramático hacia un clima más fresco y seco, dicen los investigadores.

Además, la segunda de las dos erupciones parece marcar el final de la presencia de neandertales en Mezmaiskaya. Numerosos huesos de Neandertal, herramientas de piedra, huesos de animales de presa se han encontrado en las capas geológicas debajo del depósito de cenizas, pero ninguno de ellos se encuentran por encima de ella.

Las capas de cenizas corresponden cronológicamente a lo que se conoce como la supererupción Campaniano Ignimbrita, que se produjo hace unos 40.000 años en la actual Italia, y se cree que una erupción menor se produjo casi al mismo tiempo en las montañas del Cáucaso. Los investigadores sostienen que estas erupciones causaron un "invierno volcánico", en el que nubes de ceniza oscurecieron los rayos del sol, posiblemente durante años. El cambio climático devastaron los ecosistemas de la región, "que pudo ocasionar la muerte masiva de los homínidos y animales de presa y la alteración severa de las zonas de alimentación."

Los antropólogos han estado desconcertados por la desaparición de los neandertales y el aumento aparentemente concurrente de los humanos modernos. ¿Hubo algún tipo de ventaja que ayudó a los primeros humanos modernos fuera de la competencia de sus primos condenados? Esta investigación sugiere que la ventaja pudo haber sido simplemente ubicación geográfica.

"Los primeros humanos modernos inicialmente ocuparon la parte más meridional del oeste de Eurasia y África y por lo tanto evitaron la mayor parte de los efectos directos de las erupciones ...", escriben los investigadores. Y mientras que los avances en las técnicas de caza y la estructura social claramente ayudaron a la supervivencia de los humanos modernos a medida que se trasladaron al norte, "puedieron haberse beneficiado del vacío dejado por la población Neandertal en Europa, permitiendo una mayor colonización y el establecimiento de fuertes poblaciones de origen en el norte de Eurasia".

Si bien los investigadores subrayan que se necesitan más datos de otras zonas de Eurasia para probar plenamente la hipótesis volcánica, que creen que la cueva de Mezmaiskaya ofrece una "evidencia de apoyo importante" a la idea de una extinción volcánica.

Fuente: Europa Press
Fecha. 08/10/2010

miércoles, 20 de octubre de 2010

Hallan en un yacimiento de Valdepeñas (Ciudad Real) dos jóvenes decapitados en sacrificio ritual

El equipo de arqueólogos del yacimiento íbero "Cerro de las Cabezas", situado en Valdepeñas, ha encontrado dos cuerpos decapitados de jóvenes de entre 10 y 15 años de edad, con más de 2.500 años de antigüedad.

Los investigadores encontraron los cuerpos cuando eliminaban una rampa de acceso al yacimiento que no había sido excavada y bajo la que apareció lo que parece ser el "depósito de un sacrificio ritual".

El arqueólogo Julián Vélez ha explicado que, a finales del siglo III o principios del siglo IV antes de Cristo, la ciudad sufrió una ampliación motivada por el auge económico que experimentó, por lo que se construyeron grandes edificios públicos y domésticos.

"Era característico de la cultura ibérica realizar, como conmemoración de la construcción de estos edificios, sacrificios rituales de fundación", ha indicado el arqueólogo, quien ha agregado que los dos cuerpos hallados, pendientes del estudio antropológico, fueron decapitados y aparecen en la fosa junto a espadas completamente dobladas y otros materiales.

El Cerro de las Cabezas es un yacimiento de origen íbero-oretano, situado a unos 8 kilómetros al sur de Valdepeñas y que el pasado año fue visitado por 9.618 personas.

El yacimiento se encuentra sobre un monte de aproximadamente 800 metros de altura, y abarca la zona comprendida entre la cima y la falda este y estuvo habitado desde el VI al II antes de Cristo.

Se trata de una ciudad amurallada, de la que se conservan íntegramente los cimientos de las casas y los zócalos de la muralla exterior hechos con grandes bloques de piedra que encajan perfectamente unos con otros.

La ciudad podría haber llegado a albergar a unas 4.000 ó 5.000 personas, lo que supondría el 1 por ciento de toda la población de la Península Ibérica de la época.

La situación en su emplazamiento se debe a razones estratégicas por el control de la ruta entre el valle del Guadalquivir y la planicie de la meseta sur.

Hoy la han visitado el director general de Patrimonio de la Junta de Castilla-La Mancha, Luis Martínez, y el alcalde de Valdepeñas, Jesús Martín, quien ha subrayado la importancia de este "yacimiento puro" que está en el punto de mira de universidades españolas y europeas, ya que "nunca fue romanizado ni arabizado", y del que -ha dicho- se están realizando gestiones para que sea considerado parque arqueológico.

El regidor municipal ha recordado que las excavaciones puntuales que se han venido desarrollando en los últimos años han permitido abrir nuevas cuadrículas de terreno y consolidar lo ya explorado, lo que ha servido para conocer que se cultivaba la vid 500 años antes de Cristo o que se realizaban sacrificios humanos rituales.

Por su parte, el director general de Patrimonio, Luis Martínez, ha señalado que "Valdepeñas es una ciudad viva y que ha sido capaz de materializar actuaciones en materia de cultura y patrimonio que, en la actualidad, son un referente".
"Los yacimientos son cápsulas del tiempo, capaces de reconstruir antiguas civilizaciones y recrear la historia de España", ha subrayado Martínez que también ha destacado el Centro de Interpretación del cerro de las Cabezas, situado en el yacimiento.

Fuente: ABC
Fecha: 07/10/2010

jueves, 30 de septiembre de 2010

II Jornadas Portuguesas de Paleopatologia

Apresentação e Informações gerais

Inscrições
Comunicações
Programa

Comissão de honra
Comissão Científica
Comissão Organizadora

Instituições organizadoras
Centro de Investigação em Antropologia e Saúde - CIAS
Grupo de Estudos em Evolução Humana - GEEvH
Departamento de Ciências da Vida, Faculdade de Ciências e Tecnologia, Universidade de Coimbra

Contactos e Informações adicionais
• CIAS - Centro de Investigação em Antropologia e Saúde (www.uc.pt/cia)
• GEEvH - Grupo de Estudos em Evolução Humana (www.geevh.org)
Departamento de Ciências da Vida, Faculdade de Ciências e Tecnologia
Universidade de Coimbra, Apartado 3046, 3001-401 Coimbra, PORTUGAL
Tel. 00351 239 854100 Fax 00351 239 823491
E-mail: jornadaspaleopatologia@gmail.com

Descubren en Atapuerca que el canibalismo era habitual hace 800.000 años

El estudio paleontológico de los restos recogidos del yacimiento de Atapuerca (Burgos), ha permitido demostrar que el hombre practicaba el canibalismo de forma habitual hace 800.000 años.

La investigación, realizada por diversos miembros del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (Iphes) y publicada en la revista Current Anthropology, parte del descubrimiento en las campañas arqueológicas de 1994 y 1996 de restos humanos de una nueva especie bautizada como 'Homo Antecesor'. El equipo científico observó entonces evidencias de prácticas antropofágicas en los huesos encontrados.

Lo que determina el nuevo descubrimiento es el canibalismo como práctica habitual, y lo hace teniendo en cuenta fósiles encontrados en 2003 en diversos subniveles del mismo yacimiento, pero de la misma antigüedad. "Nos encontramos ante el caso de canibalismo cultural más antiguo conocido hasta el momento", aseguran en la página web del Instituto.

El artículo, publicado bajo el título Cultural Cannibalism as Paleoeconomic System in the European Lower Pleistocene explica que los huesos de un niño mostraban marcas de cortes practicados con herramientas líticas -de piedra-. "El análisis de los restos craniales y postcraniales de Homo Antecesor ha permitido identificar diversas alteraciones de origen antrópico -marcas de cortes y fracturas de huesos-", ha afirmado Isabel Cáceres del Iphes.

La especialista ha añadido que "estos fósiles no muestran una distribución específica, ya que aparecen mezclados con instrumentos líticos y huesos de otros animales, como ciervos, caballos o rinocerontes. Ambos tipos de restos muestran modelos de provecho y patrones de carnicería similares".

Fuente: La Vanguardia
Fecha: 06/09/2010

jueves, 16 de septiembre de 2010

Antropología de la Muerte: Identidad, Creencias y Ritual (Madrid - Museo de América, 3-6 de Noviembre 2010)

A propuesta del Departamento de Etnología del Museo de América (Dra. Beatriz Robledo) y del Departamento de Zoología y Antropología Física de la UCM (Dr. Gonzalo J. Trancho) se desarrollará, a lo largo de 23 horas lectivas, el curso denominado Jornadas sobre Antropología de la Muerte: Identidad, Creencias y Ritual, en el que se dan a conocer distintas perspectivas científicas a la hora de abordar el concepto de la muerte en las sociedades humanas desde el punto de vista de la Arqueología, Etnografía, Antropología Física, Historia del Arte, Sociología, Medicina etc. El programa propuesto da a conocer datos de interés para profesionales del Patrimonio Cultural, Investigadores (Paleoantropólogos, Paleopatólogos) y alumnos de las Licenciaturas o Diplomaturas de las Facultades de Geografía e Historia, Sociología, Psicología, Bellas Artes, Biología y Medicina.

El contenido del curso se basa en la idea de que toda sociedad desarrolla comportamientos específicos ante el cadáver que suelen estar condicionados por aspectos biológicos y sociales. Son precisamente ambas características las que conducirán a la aparición de rituales funerarios diferenciadores de cada comunidad, prácticas que son analizadas en el apartado titulado Antropología de la Muerte e Identidad.

El programa también abre una panorámica al estudio de la Antropología de la Muerte y las Creencias, atendiendo al espacio funerario, al paisaje natural y al modificado, abordando dos líneas de trabajo: la arqueológica y la etnográfica. A diferencia de otras especies, los seres humanos hemos desarrollado la capacidad de trasmitir cultura a través del arte, ya sea éste mural o mueble. El programa desarrolla un apartado titulado La Representación de la Muerte en el Arte, analizando la iconografía civil y religiosa, su forma de creación, las materias y las técnicas de elaboración. Por último, se aborda un apartado denominado Antropología de la Muerte a través de las Evidencias Biológicas, porque es necesario explicar el interés biohistórico que representa el estudio científico de los restos orgánicos humanos, el análisis del propio ser que mantiene la sociedad y origina la cultura.

Más información e inscripciones en:
Organización y sede: Museo de América de Madrid
Colaboran: Asociación de Amigos del Museo de América (ADAMA) y Facultad de Biología (UCM)
Secretaría e Inscripción: Oficinas de ADAMA en el Museo de América. Avenida de los Reyes Católicos, 6 - 28040 Madrid
En el teléfono: 91 549 26 41 o mediante Fax: 91 544 67 42
E-Mail: ADAMA (Asociación Amigos del Museo de América)
Créditos Reconocidos: Curso reconocido con 2 créditos de libre elección para los alumnos de la UCM que lo soliciten
Cuota de Inscripción: Profesionales: 50 euros - Estudiantes: 35 euros - Socios de ADAMA 25% de descuento
Becas: Se concederán 5 becas para estudiantes
Web: http://museodeamerica.mcu.es/Seminario.html

Tríptico y Hoja de Inscripción en PDF: http://www.ucm.es/info/aep/tripticoweb.pdf

miércoles, 25 de agosto de 2010

XVII CONGRESO DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE ANTROPOLOGÍA FÍSICA.

Primera Circular
La XVIII Asamblea General Ordinaria de la Sociedad Española de Antropología Física, celebrada en Alcalá de Henares, el 7 de julio de 2009 acordó organizar el 17 Congreso de la SEAF en Barcelona, aceptando la candidatura presentada por el Prof. Daniel Turbón, miembro de la Sección de Antropología Física del Dept. de Biología Animal de la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona. Por ello nos complace invitarle a participar en el mencionado congreso que se tendrá lugar en Barcelona del 2 al 4 de junio del año 2011.

Las sesiones del Congreso se celebrarán en la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona. El 17 Congreso de la SEAF tendrá un carácter amplio y general de las áreas objeto de estudio de la Antropología Física cuya raíz y origen son la evolución y biodioversidad humanas, representadas por el tronco ramificado del logotipo de la SEAF, que los organizadores del 17 congreso hemos adoptado con ciertas modificaciones referentes al evento.

Los ámbitos del programa científico serán los siguientes:
 Antropología Aplicada (Salud Pública)
 Antropología Esquelética y Paleoantropología
 Antropología Forense y Paleopatología
 Dinámica de Poblaciones Humanas
 Diversidad Genética de Poblaciones Humanas
 Primatología
 Somatalogía y Auxología

Los interesados pueden inscribirse desde este momento registrándose en esta web o remitiendo, por email o por correo postal a las direcciones abajo indicadas, el impreso de inscripción (aquí), antes del 1 de diciembre de 2010.

El precio de inscripción del 17 Congreso de la SEAF será 150 € (90 € para estudiantes que lo acrediten documentalmente) y 165 € a partir del 1 de diciembre de 2010.

Cualquier consulta o aclaración puede remitirse también a seaf17@gmail.com o a la Secretaría del 17 Congreso de la SEAF:

Sección de Antropología
Dpto. de Biología Animal
Facultad de Biología
Universitat de Barcelona
08028 Barcelona

Formulario inscripcion.pdf

Analizan el genoma del "Ötzi", el Hombre del Hielo

Por primera vez desde su descubrimiento hace casi 20 años, los científicos tienen acceso al perfil genético completo de "Ötzi", una momia de unos 5.300 años de antigüedad hallada en los Alpes italianos.

La secuencia del genoma del Hombre del Hielo fue realizada a partir de una muestra de tejido óseo, de la cual se extrajo ADN. Los resultados de esta investigación, serán presentados en 2011, para el vigésimo aniversario del hallazgo de la momia.

A partir de la información genética, los especialistas esperan poder responder la pregunta acerca de si el "Ötzi" tuvo descendientes y en caso afirmativo, dónde viven.

"Hemos leído el 95 por ciento del ADN", dijo a dpa Carsten Pusch del Instituto de Genética Humana de la Universidad de Tubinga, en Alemania.

Los datos disponibles actualmente, son una primera versión del genoma, que será mejorada y completada en los próximos meses, explicó Pusch.

Además de Carsten, en el estudio participaron Albert Zink, director del Instituto de las Momias y el Hombre del Hielo de la Academia Europea Bolzano (EURAC), en Italia, y el bioinformático Andreas Keller de la empresa de biotecnología febit, en Heidelberg, Alemania.

El Hombre del Hielo murió cuando tenía alrededor de 46 años, según los estudios. Presenta una herida de flecha, pero se cree que murió por un golpe en la cabeza.

El cadáver fue hallado por el matrimonio alemán Erika y Helmut Simon en el valle de Oetz en los Alpes italianos, cerca de la frontera con Austria. Desde 1998 es exhibido en el Museo de Arqueología del Sur del Tirol en Bolzano.

Los objetos hallados en su alrededor y su vestimenta ofrecen datos reveladores sobre la vida del hombre hace más de 5.000 años.

Fuente: La Tercera
Fecha: 27/07/2010

Encuentran pruebas de que el hombre del Neolítico también sufría cáncer

Un paleopatólogo riojano documenta una vértebra con tumor óseo de hace 6.000 años

El paleopatólogo riojano Julio Martínez Flórez ha documentado el que considera que es el primer hallazgo de una vértebra perteneciente a un hombre del Neolítico que sufrió un cáncer óseo dentro de la médula espinal, dado que, según sus datos, no hay constancia de este tipo de tumor en este periodo histórico. Martínez Flórez, también doctor en antropología médica, ha indicado que ha terminado el estudio de esta vértebra con un osteocondroma intra-raquídeo, que es un cáncer muy raro, dado que, en todo lo publicado, hay unas 130 referencias bibliográficas en la medicina moderna desde 1907 y, para él, no hay constancia de alguno datado en el Neolítico. Esta vértebra fue hallada en 1979 en uno de los cinco yacimientos dolménicos de Peña Guerra y Collado Palomero del municipio riojano de Nalda, excavados por un equipo dirigido por Carlos Pérez Arrondo y José María Rodanés y datado en el año 4000 antes de Cristo.

Esta vértebra cervical corresponde a un varón adulto de entre 20 y 25 años, del que se desconoce la causa de su muerte, pero, según su estudio, tuvo una gran dependencia del grupo al que pertenecía porque el osteocondroma intra-raquídeo es un tumor óseo que crece dentro de la médula espinal, a la que comprime y que puede desencadenar hasta una cuadraplejia.

Autor: Ana Lumbreras Ginés
Fuente: Diario de León
Fecha: 25/07/2010

Momias

La aplicación de la última tecnología médica está ampliando los horizontes de la arqueología Los análisis de ADN y el uso de escáneres, radiografías y TAC revelan hoy nuevos datos de las vidas y muertes de reyes, faraones, plebeyos y animales de siglos atrás

La arqueología es una de las herramientas para estudiar las revoluciones y cómo estas dejaron los campos de batalla, pero hoy la vive en sus propios dogmas. La creciente unión con diversas disciplinas, especialmente las médicas, está permitiendo a esta rama de la historia desempolvarse de los tópicos que la salpican y situarse casi sorprendentemente en plena contemporaneidad.

No se trata únicamente de que haya presentado algunos resultados brillantes en los últimos tiempos, sino que ha comenzado a atraer a su causa a fuerzas diversas y de manera imaginativa: ¿habría sido mejor ignorar que Tutankamón padecía una necrosis ósea vascular y tan graves daños en algunos metatarsos que debía caminar con bastones? ¿No habría sido mejor conservar la áurea imagen legendaria que Howard Carter extrajo del polvo del valle de los Reyes en 1922, un joven bañado en oro y pompa? Sin duda la imagen del faraón ha perdido romanticismo, pero es más real. Más científica.

Eso le está pasando al arqueólogo: sin abandonar el subsuelo, transita hacia el laboratorio. Las fuentes del arqueólogo han sido tradicionalmente las escritas y el trabajo de campo, pero a ellos se van sumando cada vez más patólogos, forenses, antropólogos, biólogos, genetistas, polinólogos, matemáticos, bacteriólogos, micólogos, informáticos, químicos... La unión de fuerzas no es nueva, pero sí que está ganando peso en los últimos meses, con algunos episodios que le han dado mediática notoriedad. "No es que la ciencia acabe de aparecer, sino que se la acaba de invitar", sitúa el egiptólogo José Miguel Parra, autor del apasionante Momias (Editorial Crítica).

Si en febrero se presentaba en El Cairo –y simultáneamente se publicaba en el Journal of American Medical Association– un estudio sobre el ADN del famoso faraón, en marzo se presentaba en Barcelona un estudio anatómico de la Dama de Kemet y desde julio de 2009 se está desarrollando el estudio más ambicioso en Europa –por lo multidisciplinar del planteamiento– sobre los reyes medievales catalanes. Lo coordina el Museu d'Història de Catalunya y consiste en el análisis más exhaustivo nunca planteado del rey Pere II El Gran (o Pedro III de Aragón), enterrado en el monasterio de Santes Creus y única tumba real del continente nunca profanada. A partir de ella se espera obtener no sólo su ADN, sino el de su padre Jaume I (inhumado en el monasterio de Poblet), separar los restos de su hijo Jaume II y su esposa, Blanca d'Anjou, y determinar si los restos de la Seu Vella de Lleida pertenecen al hijo de este, Alfons III, y a partir de ahí quién es quién en los amasijos de huesos dispersos por diversos monumentos...

"No nos ponemos ningún límite", plantea Assumpció Malgosa, antropóloga y directora del Grup de Recerca en Osteobiografia (GROB), de la Universitat Autònoma de Barcelona, que colabora en este proyecto y dirige diversas investigaciones con restos humanos antiguos. Entre ellos, los de la Cova d'Es Pas, en Menorca, donde en 2006 apare-cieron 66 individuos de la Edad del Bronce. 66 cadáveres de hace unos 3.000 años, enterrados en una cueva en un acantilado sobre el mar, momificados por causas naturales, por la salinidad del lugar: ha quedado cabello, músculos, tejidos. Con los medios actuales, una mina. "Un terreno en el que empezamos a avanzar es el de la histología de los tejidos", apunta Ignasi Galtés, antropólogo forense del Institut de Medicina Legal de Catalunya y también miembro del GROB. "Con el ADN en algunos casos puedes identificar enfermedades como la tuberculosis, ycon el análisis molecular se detecta el oncogén del cáncer de colon, por ejemplo". Información de obtención inimaginable hace pocos años. "El avance es dar a los datos un diagnóstico no médico", añade Malgosa. Con la apertura de fosas de la Guerra Civil que en los últimos años se ha venido realizando en España, arqueólogos, forenses y antropólogos se están acostumbrando a acudir juntos a la excavación.

Esa imposición de horizonte abierto es una de las claves de la nueva arqueología. No hay límites. Y un detalle capital: hay fondos. Muchos de los proyectos que fusionan medicina y arqueología tienen una razonable financiación, uno de los males endémicos de la disciplina: ¿qué gobierno se arriesga a invertir en excavar sin saber qué se va a encontrar? ¿A que los descubrimientos, por relevantes que sean para la Historia local, nacional o europea, se limiten a aparecer publicados en una revista especializada?

La Dama de Kemet pertenece al Museu Egipci desde 1998 y fue sometida en el hospital Quirón a un TAC (tomografía axial computarizada) helicoidal con el que se supo -sin abrirla- qué había dentro de aquel volumen embalsamado: una mujer de unos quince años, sana (sólo se detectó una caries, y un desgaste dental provocado por la arena que contenía la harina egipcia) y que probablemente murió al dar a luz. "Empleamos, muy mejoradas, las técnicas que se empezaron a aplicar en Boston hace quince años", explica el coordinador del proyecto y traumatólogo de Quirón Fèlix Escalas. La datación por Carbono 14, descubierta en 1949 por el premio Nobel Williard Libby, es otro de los hitos de la arqueología.


El estudio que hicieron a la Dama este año Quirón y el Egipci tiene dos gracias: que no era el primero y que esta vez se reconstruyó su cara. Desde 2004, cuando se le hizo el primer estudio médico, la precisión técnica radiológica creció de 1 a 64. Y esta vez se enviaron los resultados del TAC a la empresa norteamericana - nacida durante la guerra de Vietnam-que pone rostro a unos huesos: apareció exactamente la que venía pintada en el sarcófago, lo que viene a decir que cada sarcófago estaba personalizado y plantea el debate sobre el realismo en el arte funerario egipcio.

El propio GROB acaba de incorporar a su equipo a un especialista en reconstrucción facial -se hará la de Pere II-: "Es muy museográfico, pero es que somos conscientes de que hay una demanda social. Y creo que debemos un retorno a la sociedad", argumenta Malgosa.

El análisis genético de Tutankamón tenía detrás a Discovery Channel y al Council Supreme of Antiquities de Egipto, dirigido por el arqueólogo de formación estadounidense Zahi Hawass, que incorporó al proyecto a genetistas de diversas universidades europeas. "Alrededor de todos estos anuncios se ha montado una parafernalia enorme, es todo espectáculo", critica, irritado, el iniciador de la paleopatología en España -y autoridad mundial en la materia-Domènec Campillo, que accede a regañadientes a ser entrevistado. "El gran problema de Egipto es que está hipervalorado. No ahora, desde Napoleón", sentencia. Campillo se dedica desde finales de los 60 al estudio de huesos antiguos. "Las pruebas de ADN -contradice- no son taxativas. Es mucho más importante la radiología. El escáner sí que ha modificado la medicina, y por tanto la arqueología". Campillo considera que aunque las momias "fascinan a la gente" no son en sí mismas una gran fuente de datos porque muchas fueron profanadas. Campillo carga contra "otra falsedad: todo lo que está en inglés es bueno. ¡No!".

La investigación sobre la monarquía medieval catalana, por su lado, se ha beneficiado de una efeméride como el 850 aniversario de la consagración de Santes Creus, y el departamento de Cultura de la Generalitat quiso que el cumpleaños dejara más que unas velas humeantes. Decidió invertir en ese análisis global de la realeza de hace ocho siglos.

"El mayor mérito de esta investigación es que tiene una orientación arqueológica, porque eso nos ha permitido sumar muchas disciplinas donde ninguna predomina por encima de las demás. El criterio es 100% arqueológico e histórico. Sería muy diferente si tuviera una orientación exclusivamente médica", establece Marina Miquel, la arqueóloga que coordina el trabajo. "Inicialmente pensamos: ¿qué podremos llegar a saber? Y a partir de ahí hemos ido a buscar a los mejores de cada rama", añade Carme Subiranas, arqueóloga y medievalista del proyecto.

"Y cuando no sabíamos cómo actuar nos hemos inventado el sistema". A la momia de Blanca d"Anjou, por ejemplo, le hicieron un mapeado polinómico de texturas, 96 fotografías que, en sucesión, dan el relieve del cuerpo inerte, porque se la ilumina en cada una desde un punto distinto. Una esfera en una esquina de la imagen indica desde dónde salió el flash. Lo que nadie diría es que la esfera es... una bola de billar. "No sabes lo que nos costó encontrar una bola sin número", resopla Joan García, el hombre de los inventos en el equipo.

La tumba de Pere II fue abierta en marzo, pero hubo nueve meses de gestación previa. Cuatro documentalistas excavaron en todos los archivos donde pudiera aparecer alguna mención a la monarquía catalana para saber qué se podía esperar de la bañera de piedra egipcia y época romana donde descansa el rey desde 1302. Por ello, se analizó qué gases podían emerger del sepulcro; además de evitar riesgos, podían ofrecer muchos datos sobre la tafonomía de Pere II, cómo el cadáver se convirtió en esqueleto. Por un orificio se introdujo una sonda que analizó la atmósfera interior, antes de elevar la losa de piedra. El rey fue radiografiado dentro del sarcófago. Luego fue extraído, colocándolo sobre un molde de su propio cuerpo y, una vez fuera, se le hizo otra radiografía, para comprobar si el movimiento le había afectado; de allí, como un usuario más de la sanidad pública, fue al hospital Joan XXIII de Tarragona, donde se le practicó un TAC, que reconstruye volumétricamente los cuerpos y detecta los rasgos físicos y posibles patologías o anomalías óseas. Después viajó al Centre de Restauració de Béns Mobles, en Sant Cugat, donde tenía preparada una cámara a temperatura constante, y donde se han hecho minuciosos análisis. Los resultados estarán en septiembre.

Joan Santacana, arqueólogo y profesor de Didáctica de las Ciencias Sociales en la Universitat de Barcelona, intercala un debate ético: ¿debe el arqueólogo actuar sobre un yacimiento que sabe que dará mayor rendimiento con la tecnología que habrá en el futuro? Para este profesor, la arqueología no debe buscar piezas, sino ideas. "La excavación es una idea del XIX. Es muy romántica, pero la verdadera excavación es la del crecimiento cultural". Para Santacana, por otro lado, la gran cantidad de información que hoy genera la arqueología obliga a un tratamiento computacional de los datos obtenidos, como el que se utiliza en la logística de mercancías. "La historia ha dejado de estar sólo en los relatos o textos escritos y ha pasado a necesitar todas las herramientas de la ciencia. Siempre se ha hecho análisis, pero ahora es sistemático por primera vez, con campos geográficos y temporales enormes, sin una guerra fría que nos impida acceder a nada, con el inglés globalizado, con analíticas mucho más precisas que a menudo nos obligan a cambiar hipótesis…". Santacana pone el ejemplo de análisis que se hacen a miles de huesos de oveja, buscando en qué momento de la historia se domestican. "¿Cómo compararíamos resultados sin aplicaciones matemáticas avanzadas? Esta clase de investigación nos marca la entrada en una nueva era".

Autor: Ignacio Orovio
Fuente: La Vanguardia
Fecha: 21/07/2010

miércoles, 4 de agosto de 2010

II Jornadas Portuguesas de Paleopatologia (IIJPP)

O Centro de Investigação em Antropologia e Saúde - CIAS - em parceria com o Grupo de Estudos em Evolução Humana - GEEvH - e o Departamento de Ciências da Vida/Antropologia da Faculdade de Ciências e Tecnologia da Universidade de Coimbra, convidam todos os interessados a participar nas II Jornadas Portuguesas de Paleopatologia, que decorrerão a 20 e 21 de Novembro de 2010.

Objectivos e Público-alvo
Este evento, que se pretende interdisciplinar, visa contribuir para o conhecimento dos últimos avanços na pesquisa paleopatológica, sobretudo em Portugal, lançando luz sobre a história da Paleopatologia, enquanto "ciência tributária" da Antropologia Biológica, e reforçando o seu papel inquestionável na reconstrução das populações do passado.
As IIJPP terão como principal público-alvo os estudantes e profissionais das áreas da Antropologia, Biologia, Arqueologia/História, Medicina e outras Ciências da Saúde. No entanto, os interessados com formação noutras áreas do conhecimento serão muito bem-vindos.

Temas
I. História da Paleopatologia
II. Registo paleopatológico em território Português e noutros
III. Paleopatologia e Interdisciplinaridade
IV. Avanços na pesquisa paleopatológica

Línguas oficiais
Português, Castelhano e Inglês (excepcionalmente

Local
As Jornadas terão lugar no Anfiteatro I do Departamento de Ciências da Vida (no edifício correspondente ao antigo Departamento de Antropologia) da Universidade de Coimbra.

Instituições organizadoras
• Centro de Investigação em Antropologia e Saúde - CIAS
• Grupo de Estudos em Evolução Humana - GEEvH
• Departamento de Ciências da Vida, Faculdade de Ciências e Tecnologia, Universidade de Coimbra
• Museu Antropológico – Museu de História Natural, Universidade de Coimbra

Contactos e Informações adicionais
• CIAS - Centro de Investigação em Antropologia e Saúde (www.uc.pt/cia)
• GEEvH - Grupo de Estudos em Evolução Humana (www.geevh.org)
• Departamento de Ciências da Vida, Faculdade de Ciências e Tecnologia
• Universidade de Coimbra, Apartado 3046, 3001-401 Coimbra, PORTUGAL
• Tel. 00351 239 854100 Fax 00351 239 823491
• E-mail:http://www.uc.pt/en/cia/jornadaspaleopatologia@gmail.com

Más información: http://www.uc.pt/en/cia/IIJPP/

Toxina generada por bacteria mató a Alejandro el Grande

Su talento militar lo convirtió en mentor de algunos de los mayores conquistadores de la historia, como Aníbal y Napoléon, mientras sus tácticas militares siguen siendo estudiadas hasta hoy. Aunque su reinado fue breve, Alejandro III de Macedonia -conocido popularmente por su apodo "El Grande" (356 a.C.-323 a.C.)-, fue responsable de crear uno de los mayores imperios de todos los tiempos: no sólo marchó exitosamente a Siria, Egipto (donde incluso recibidió el título de faraón), Mesopotamia, Persia y Bactria, sino que propagó la cultura griega hacia el Oriente y marcó el inició de la llamada civilización helénica.

Pero pese a la leyenda que pesaba sobre sus hombros, su muerte no fue épica ni sangrienta. Durante el mes de junio del año 323 a.C., Alejandro falleció en el palacio de Nabucodonosor II, en Babilonia. Desde entonces se ha especulado con las posibles razones de su fallecimiento, por lo que han surgido teorías que van desde el envenenamiento hasta causas naturales. Ahora un nuevo estudio, que se presentará esta semana en el XII Congreso Internacional de Toxicología, en España, afirma que el estratega habría muerto producto de un veneno fabricado con una bacteria altamente tóxica y capaz de generar los efectos que los antiguos atribuían a las letales aguas del río Estigia, que servía de entrada al inframundo de la mitología griega.

Según Antoinette Hayes, toxicóloga de Pfizer Research y coautora del reporte basado en la revisión de documentos antiguos, la calicheamicina generada por la bacteria Micromonospora echinospora fue el elemento que le dio su reputación al Estigia, hoy conocido como Mavroneri, y cuyas aguas dan origen a la segunda cascada más grande de Grecia. "Se trata de una bacteria extremadamente tóxica y que apenas se ha estudiado. Fue descubierta en los 80 en el caliche, depósitos solidificados de carbonato de calcio que son comunes en Grecia", dijo a Hayes a Discovery News.

Alejando cayó enfermo durante una celebración, gritando de dolor ante una repentina punzada en la zona del hígado. Cayó en cama incapaz de hablar y sólo movía sus ojos y manos. "Las citotoxinas causan muerte celular e inducen fiebre alta, escalofríos, y severos dolores musculares. Por eso esta toxina pudo causar la fiebre y el dolor que sufrió Alejandro", concluyó Hayes.

Fuente: La Tercera
Fecha: 19/07/2010

miércoles, 28 de julio de 2010

Descubren tumba de gobernante maya (Guatemala)

En el lugar se encontraron, además, los restos de seis niños, aparentemente sacrificados como ritual mortuorio.

Stephen Houston, de la Universidad de Brown, EE. UU., y director de la investigación científica, informó que el descubrimiento de esa tumba real, denominada de El Diablo, por el lugar de la excavación, es una fuente inesperada del arte maya, de los ritos funerarios y hasta de los fundamentos de poder económico de los gobernantes.

Destacó que en el 2009 comenzó la excavación, debajo de la estructura F8-1, hasta que en mayo último se encontró una subestructura estucada, cuya fachada tiene figuras de deidades, así como mascarones que representan a los dioses Solar y Jaguar, del inframundo.

Houston añadió que el gobernante era un hombre de edad avanzada, porque sus huesos muestran artritis; "quizás murió por causas naturales", resaltó.

Los arqueólogos se sorprendieron al encontrar —como parte del recinto mortuorio— los restos de seis niños dentro de varias vasijas, y se cree que fueron sacrificados en honor al gobernante. También se encontró una navaja.

Edwin Román, jefe del equipo de arqueólogos de la Universidad de San Carlos, indicó que la tumba se encuentra a unos 12 metros de profundidad, de 3.10 metros de largo por 1.30 metros de ancho, y 1.60 de altura.

También se hallaron 38 cuencos, 10 objetos grandes de jade, dos mosaicos de máscaras de jade, 10 objetos de madera, un tocado real, así como partes de un cinturón que fue utilizado para bailes rituales, el cual contenía conchas y sonajas de colmillos de perro.

El Zotz o Murciélago, ubicada en el biotopo San Miguel La Palotada, es una ciudad maya ubicada a 23 kilómetros de Tikal y corresponde al período Clásico (300 a 600 d. C.).

Los arqueólogos consideran que la tumba fue construida entre el año 350 y 400 de la era cristiana, y sobre ella se edificó después un templo maya.

Tumba de rey en Guatemala revela secretos de los mayas
Un equipo de arqueólogos descubrió en Guatemala la tumba de un rey maya repleta de esculturas muy bien conservadas, cerámica y huesos de niños, que arroja un nuevo rayo de luz sobre esa desaparecida civilización.

Los investigadores descubrieron en mayo la cámara mortuoria -que data de entre los años 300 y 600 d.C.- bajo la pirámide "El Diablo" en la ciudad de El Zotz, en la región selvática de Petén, pero el hallazgo se hizo público el jueves.

La tumba sellada -de unos 3 por 1.2 metros, y 1.5 metros de profundidad- ayudó a preservar textiles, esculturas de madera y coloridas vasijas, dijeron los investigadores.

"Es como su Fort Knox (Fuerte Knox), su depositario de riqueza con textiles y artículos comerciales, y eso es lo sorprendente del asunto", dijo Stephen Houston, quien encabeza los trabajos de excavación en El Zotz, y quien tiene su base en la Universidad de Brown, en Estados Unidos.

Este país centroamericano está salpicado con pirámides y ruinas de la ancestral civilización maya, que alcanzó su momento cúspide entre los años 250 y 900 d.C. abarcando un territorio que se extendía desde México hasta lo que actualmente es Honduras.

Los arqueólogos dijeron que la excavación en El Zotz -que significa murciélago en varios dialectos mayas- arroja datos frescos sobre los rituales funerarios de esa civilización.

Durante los funerales de los reyes mayas, frecuentemente se sacrificaba a adolescentes, pero en este inusual descubrimiento en El Zotz, los arqueólogos encontraron huesos que pertenecían a pequeños niños, incluso de apenas un año de edad.

La tumba también mostró evidencias de que el rey fue sepultado en un traje tradicional de danzante, adornado con conchas marinas y jade.

El Zotz está ubicado cerca de las ruinas de Tikal.

Los historiadores dicen que El Zotz a menudo se veía atrapado en medio de batallas entre Tikal y Calakmul, que se ubica al norte, ya en territorio de México.

Fuente: Prensa Libre / Reuters
Fecha: 16/07/2010

miércoles, 21 de julio de 2010

VI Curso de Paleopatología (Santa María de Besora, 16-18 de Septiembre 2010)

A propuesta de la Universidad Autónoma de Barcelona, y coordinado por los doctores Assumpció Malgosa y Albert Isidro, se convoca el VI Curso de Paleopatología dedicado al tema monográfico de Tafonomía y Pseudopatología. El lugar de realización del curso será Santa María de Besora y Castillo de Besora; con actividades de mañana y tarde dedicadas al Trabajo de campo y Laboratorio, respectivamente. El alojamiento será en casas rurales de Santa María y en un hotel en San Quirze de Besora.

Más información e inscripciones en:

Más información en E-Mail: Assumpció Malgosa

Más información en la WEB: VI Curso en Paleopatología: Tafonomía y Pseudopatología

Tríptico: Programa en PDF

Matrícula: Escuela de Postgrado. Universidad Autónoma de Barcelona. Edificio U - Campus UAB. 08193 Bellaterra (Cerdanyola del Vallès)
En el teléfono: 93 581 24 91 o mediante Fax: 93 581 31 27
E-Mail: ep.formcont@uab.es


Cuota de Inscripción: 150 Euros Plazas: 20 personas

Los humanos comían elefantes hace 1,3 millones de años

Hace 1,3 millones de años sucedió algo fundamental en la evolución humana, un cambio que ayudaría a explicar por qué hoy hombres y mujeres viven en ciudades. Un equipo de investigadores españoles acaba de desenterrar en la garganta de Olduvai (Tanzania) un conjunto de fósiles que demuestran que el Homo ergaster, el tatarabuelo de todos los humanos, ya se alimentaba de elefantes hace 1,3 millones de años.

El hallazgo va mucho más allá de revelar las costumbres gastronómicas de los primeros humanos, como explica uno de los codirectores de las excavaciones, el profesor de Prehistoria en la Universidad Complutense de Madrid Manuel Domínguez-Rodrigo. "Teníamos constancia de que los primeros humanos consumían animales de hasta 300 kilogramos, pero alimentarse de elefantes, de varias toneladas, implica un gran cambio", asegura. En algún momento, los Homo ergaster, posiblemente descendientes del primer humano, Homo habilis, "se juntaron", como interpreta con cautela Domínguez-Rodrigo, a falta de análisis exhaustivos que llegarán pronto. "De repente, parece que tenían más bocas que alimentar. Habían formado grupos grandes, en lugar de moverse en solitario o en pequeños grupos", señala el científico.

Su equipo, ahora integrado en el recién creado Instituto de Evolución en África, acaba de finalizar su quinta campaña de excavaciones en Olduvai, la cuna de la humanidad. Han hallado fósiles de elefantes con marcas de herramientas de piedra. Y también de sivaterios, enormes parientes de las jirafas ya extintos, devorados por los humanos. Todavía no es posible saber si fueron cazados (lo que supondría un trabajo en equipo muy desarrollado) o consumidos como carroña.

"Sabemos quién hizo esto", presume el profesor. Junto a los restos de animales han aparecido dos fósiles de Homo ergaster: un radio y un fémur. Es la primera vez que se desentierra el radio -un hueso del antebrazo- de un ejemplar de esta especie, pero el hallazgo más importante podría ser el hueso de la pierna, el fémur.

La actual descripción física de los Homo ergaster se apoya en extrapolaciones a partir de un esqueleto descubierto en 1984 cerca del lago Turkana, en Kenia. El problema es que aquel individuo, que murió hace 1,6 millones de años por una muela picada, era un niño. Medía 1,60 metros y la comunidad científica calculó entonces que habría crecido hasta 1,85 metros. El nuevo fragmento de fémur, presentado en la Universidad de Alcalá de Henares, servirá para poner de una vez por todas una longitud fiable a nuestro tatarabuelo.

"Una de las prioridades ahora es averiguar la talla del Homo ergaster, que es uno de los grandes debates de la paleoantropología", narra Enrique Baquedano, director del Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid y codirector de los trabajos en Olduvai. El Homo habilis era casi un mono achaparrado comparado con la anatomía casi moderna de su hijo, más alto y con piernas largas y brazos cortos, además de elaborar una industria lítica más sofisticada. "Entre habilis y ergaster hay un salto tremendo", subraya Baquedano. El análisis de los nuevos fósiles de Olduvai, cuyo resultado se conocerá en los próximos meses, iluminará este salto clave en la evolución humana.

Fuente:
Público
Fecha: 06/07/2010

jueves, 15 de julio de 2010

Confirman que restos hallados bajo una casa en La Rioja (Argentina) datan de más de 600 años

Son de un bebé de la cultura Sanagasta y estaban en una urna pintada de colores

Los restos óseos de un bebé de aproximadamente 11 meses de edad y al menos 600 años de antig¸edad fueron encontrados, en forma casual, por vecinos de la localidad de Sanagasta, ubicada a unos 30 kilómetros de la ciudad de La Rioja, se informó oficialmente.

El hallazgo ocurrió a comienzos de junio, cuando una familia de apellido estaba colocando un portón en un terreno de su propiedad, informó la Coordinación de Arqueología y Paleontología de la Secretaría de Cultura provincial.

Allí, a 40 centímetros de profundidad, se halló una urna con restos óseos, precisó.

El organismo oficial, a cargo de Laura Gachón, se hizo cargo del recipiente y realizó los estudios que determinaron que los restos corresponden a un bebé de unos 11 meses y que datan de los años 1.000 al 1.400 d.C.

Gachón actuó junto al arqueólogo Claudio Revuelta, para lo cual viajaron a la zona con el objetivo de hacer un relevamiento fotográfico y georeferencial del lugar.

En esa misma zona, un área geotermal poco habitual, según especialistas, se hallaron tiempo atrás huesos y huevos de animales prehistóricos.

Se trata de una región, junto con otras ubicadas a poco más de 100 kilómetros de la capital riojana, donde el Conicet, a través de su sede radicada en la ciudad de Chilecito (CRILAR), y otras instituciones han logrado descubrimientos de gran importancia.

Estos hallazgos fueron realizados cerca de las áreas donde empresas mineras pretenden explotar uranio.

La urna que contenía al niño fue depositada en el laboratorio de la Coordinación de Arqueología y Paleontología provincial, tras lo cual se inició el análisis de los restos, una tarea que estuvo a cargo del arqueólogo Gabriel Acuña y el técnico Ariel Ormeño.

Los estudios arrojaron como resultado que la vasija pertenece a la denominada Cultura Sanagasta, que se desarrolló entre el 1.000 d.C. y el 1.400 d.C., en el llamado Período Tardío o Desarrollos Regionales.

El organismo oficial precisó que la urna presenta una decoración con motivos abstractos de líneas, espirales y triángulos pintados de color negro, aunque en algunos sectores se encontraron restos de pintura anaranjada.

La vasija está fracturada, tiene fragmentos sueltos y algunas partes faltantes, por lo que después de extraer los restos óseos se procedió al remontaje de la urna y a su medición.

Los huesos, indicó la Coordinación de Arqueología, están en muy mal estado de conservación, por lo que sólo se pudo determinar la edad del infante a partir del análisis de la dentición, que arrojo una edad aproximada de 11 meses.

Acuña explicó que esta urna "sirvió de morada final de un infante de aproximadamente 11 meses y que se trató de un entierro secundario. El cuerpo estuvo en otro lugar y sólo se depositaron algunos huesos en la urna", explicó.

"Este tipo de tratamiento para enterrar a un difunto no estaba registrado para la cultura Sanagasta, por lo que es de suma importancia seguir con estudios de enterratorios para esta época", dijo.

Fuente: Los Andes
Fecha: 05/07/2010

miércoles, 2 de junio de 2010

Viaje a la necrópolis medieval de Veranes

Las tumbas de los siglos V al XIV, excavadas y analizadas, desvelan la durísima forma de vida del poblado

Es un viaje hacia el conocimiento, hacia la historia, hacia los orígenes de nuestros antepasados. El poblado de Veranes, en la gijonesa parroquia de Cenero, empieza a descubrir sus secretos. Fueron muchos siglos de ocupación, de trabajo en comunidad, de servilismo y, en general, de unas condiciones de vida muy duras. Quedan ahora los restos, las tumbas de sus pobladores, que encierran en sí mismas, en aquellos huesos, los secretos de varias civilizaciones.

¿Cómo vivían aquellas gentes? ¿Cuáles eran sus problemas de salud? ¿Cómo y de qué se alimentaban? Estas y otras muchas preguntas tienen su respuesta en los restos de más de mil individuos de la necrópolis fechada entre los siglos V y XIV, hasta ahora la única localizada. En la Universidad Autónoma de Madrid se están buscando las respuestas. Algunas ya empiezan a tomar forma y, de momento, todas desvelan las durísimas condiciones en las que se vivía en la zona en la Edad Media.

El muestreo que ofrece el yacimiento arqueológico de Veranes es un filón para los antropólogos. Años de trabajo han puesto al descubierto 642 tumbas, muchas de ellas reutilizadas hasta en tres o en cuatro ocasiones, que ofrecen en sus restos, esqueleto a esqueleto, hueso a hueso, una radiografía de la vida de las gentes que poblaron aquel entorno desde el siglo V hasta mediados del siglo XIV. Mil años de historia en un estado de conservación más que digno, probablemente por el binomio tierra-temperatura que ha permitido preservar este tesoro arqueológico con el paso de los siglos.

Un bebé es la referencia más antigua datada por los expertos que, sin embargo, aún no han localizado el cementerio romano, de los tiempos del 'Dominus', aunque seguro que no estará demasiado lejos. Armando González, profesor de la Comisión Docente de Antropología del Departamento de Biología de la Universidad Autónoma de Madrid, y responsable de los estudios de la población de Veranes, tiene la explicación: «los romanos siempre habilitaban los cementerios fuera de las murallas de sus poblados». Incluso se atreve a vaticinar, con bastantes probabilidades de éxito, el lugar aproximado donde se encontrará la necrópolis romana en el yacimiento gijonés. Tiempo habrá para intentar localizarlo. En todo caso, a expensas de futuras excavaciones, lo importante ahora, el motivo de su trabajo, se concentra en estos momentos y desde hace tiempo (la colaboración con el equipo de Carmen Fernández Ochoa y Fernando Gil Sendino data del año 1997) en el análisis de los restos ya recuperados, los mismos que son tratados con mimo, estudiados, seleccionados, fotografiados y, con posterioridad, trasladados en cajas a la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de Madrid.

¿Qué nos cuentan esos huesos? Ante todo, es necesario mencionar que los estudiosos del yacimiento arqueológico gijonés, de la villa astur-romana de Veranes, hablan de restos que tienen entre 500 y 1.500 años, concentrados en una superficie en torno a los 4.000 metros cuadrados y buena parte de ellos alrededor de la zona de culto. No quiere ello decir que los habitantes de la villa estuvieran siempre concentrados en ese punto.

Todo lo contrario. Las viviendas y sus centros de trabajo, tanto en el campo como con los animales, estaban más bien desperdigados aunque luego, sobre todo entre los siglos V y XIV, con predominio del Cristianismo, tenían en la iglesia, en el templo, su lugar de encuentro y hasta de recaudación de impuestos. De todas formas, ya en el siglo II de la era cristiana, bajo el dominio de los romanos, la villa era una auténtica explotación agropecuaria, como otras muchas de la zona, al servicio del 'dominus' que, como se ha constatado, disponía de una vivienda con muchas más comodidades que sus sirvientes, en la que no faltaban desde las termas hasta habitaciones calefactadas, para combatir los rigores del tiempo.

Sin rastro de bebés
Una primera curiosidad que presentan los restos de Veranes y con la que se han encontrado los investigadores Armando González y Josefina Rascón es que, a pesar de que se presume que el grado de fecundidad de las mujeres sería elevado, al igual que el de mortalidad, se han encontrado escasas tumbas de bebés de cero a un años, sencillos de identificar, entre otros detalles, por su perímetro cefálico. Sí que aparecen cuerpos de niños entre los 9 y los 12 años. Aunque no es sencillo de determinar, Armando González especula con que la contada presencia de cadáveres de bebés «pueder ser debida a un tratamiento funerario diferencial, que se hiciera, igual por una cuestión ritual, en otras zonas alejadas de los enterramientos de los adultos o, incluso, dentro de la misma iglesia. Lo único cierto es que falta esa proporción de bebés en toda la necrópolis excavada».

Lo que queda claro es que la vida de los adultos no era, precisamente, sencilla. Su actividad laboral se desarrollaba en torno a la luz solar y a base de un trabajo físico que tenía unas serias consecuencias en su calidad de vida, incluso a unas edades relativamente tempranas. El estudio de los huesos refleja unas patologías de enfermedades degenerativas, del tipo de la artrosis, incluso en individuos muy jóvenes, que se intensificaban con el tiempo y las hacían perder calidad de vida muy pronto.

Numerosas fracturas
Consecuencia de todo ello es que la esperanza de vida se situaba en menos de 30 años, la vida media sobre los 40 y era excepcional que se superaran los 50. «A partir de los 45 años, un adulto ya entraba en la edad senil y, aunque pudiera llegar sin dientes, vivía en el ámbito familiar. Ello implica que existía una comunidad que lo cuidaba y explica, también, las formas de vida de aquellos individuos», expone Josefina Rascón.

Pero antes de llegar a esa 'avanzada' edad de los 40, cuando los adultos perdían buena parte de sus facultades, su existencia tampoco se antoja placentera. De hecho, del análisis de los huesos de reflejan abundantes casos de fracturas en extremidades, en piernas, brazos y costillas, todas por efectos traumáticos, de golpes, con toda probabilidad relacionados con la propia actividad del trabajo, y que eran curadas de la mejor forma que podían, de manera casera, teniendo en cuenta que carecían de personas con los mínimos conocimientos de Medicina. Llama la atención de los investigadores, en este sentido, que se localizaran numerosas fracturas, pero ninguna que tenga que ver con heridas relacionadas con agresiones con armas, con un hacha o similiar y que, aseguran, son sencillas de detectar en el análisis de los restos óseos.

Muy mal lo tenían que pasar, también, con los problemas bucales, con los dientes y las muelas. «Estudiando las mandíbulas es sencillo deducir que, algunos debían de llegar, en ocasiones, a unos estados de presión insoportables. Ahora te operas y resuelto, pero aquellas gentes tenían que sufrirlo, dejarlo correr y sin ninguna alternativa. Los dolores tenían que ser terribles», señala Armando González. Buena parte de la 'culpa' de aquella mala salud bucal, aunque es posible que llegaran a utilizar diferentes métodos para limpiar los dientes, lo tenía la propia alimentación, muy rica en hidratos de carbono: cereales, cebada, etcétera, fruto de su propio trabajo en la tierra, pero que son generadores de las caries. El resto, hasta destrozar los dientes y muelas, sólo era una cuestión de tiempo.

Vacas y ovejas viejas
Pero el listado de penitencias de aquellos habitantes de Veranes no se acababan, ni mucho menos, en las fracturas y en los dolores de muelas. Buena parte de ellos, de sus esqueletos, reflejan serios problemas en la columna vertebral derivados del trabajo y de las cervicales, en este caso por los esfuerzos del cuello y los métodos de transporte. Ello conllevaba que los adultos quedaran limitados para trabajar en edades relativamente tempranas.

Todos estos detalles, y otros muchos aún por detectar y contrastar, ayudan a formar el retrato robot de los millares de personas que, durante muchos siglos, vivieron y murieron en la villa de Veranes. Trabajaban de sol a sol. Se alimentaban de los cereales que ellos mismos trabajaban en el campo, de ovejas y vacas viejas, que sacrificaban después de haberles sacado todo el 'jugo' posible, de corderos, cerdos, jabalíes y todo aquellos que pudieran cazar con sus rudimentarios medios.

Casi veinte años de excavaciones, de restos de tumbas, han 'dado con sus huesos' en la Universidad Autónoma de Madrid. El Museo de la Villa de Veranes sigue abierto, luciendo viviendas y mosaicos, pero el secreto de la vida de aquellos esforzados hombres aún tiene muchos elementos por descrifrar. Los huesos, sus huesos, tienen la última palabra.

Fuente: http://www.elcomerciodigital.com
Fecha: 30/05/2010

jueves, 20 de mayo de 2010

La peste negra en Europa

En 1348, una enfermedad desconocida asoló el continente europeo: la peste negra. Su rápida difusión y la ineficacia de los tratamientos médicos sustentaron la creencia de que se trataba de un castigo divino, y se acusó a los judíos de propagarla.

En 1348, una enfermedad desconocida segó cruelmente las vidas de millones de hombres, mujeres y niños; los médicos de la época intentaron combatirla, aunque no sabían nada de ella. En poco más de dos años, una enfermedad desconocida y letal se llevó a la tumba a casi un tercio de la población europea. Ciudades desiertas, campos desolados, cadáveres que se pudrían en las calles, mercados vacíos… El silencio reinaba donde antes había bullicio, el abandono había reemplazado a la compasión y la desconfianza se había instalado en el lugar del afecto porque todos -vecinos, amigos y hasta la propia familia- podían ser la fuente del veneno mortal. En una sociedad como la medieval, en la que la religión lo impregnaba todo, la mayoría de la población achacaba el mal al castigo divino. La relajación de las costumbres o la falta de ejemplaridad de los representantes de la Iglesia eran razones suficientes para haber despertado la ira de Dios; pero el azote divino también podía ser interpretado como una manifestación del anunciado fin del mundo.La creencia popular fue sancionada por el papa Clemente VI: en una bula de 1348, declaró que «Dios estaba castigando a sus gentes con una gran pestilencia».

Los científicos de la época no negaron la intervención divina en la aparición de la epidemia, pero también buscaron sus causas en factores naturales como la conjunción de los astros o los terremotos. Los tratadistas alemanes llegaron a acusar a los judíos de haber envenenado el agua y el aire. Murieron muchos de ellos, asesinados y quemados por cristianos. Semejantes creencias eran explicables en una sociedad dominada por la religión, en la que la ciencia y la razón estaban subordinadas a ella. Por tanto, se podía acusar a judíos, extranjeros o leprosos de ser responsables de la propagación de la epidemia; y, al mismo tiempo, se podía atribuir sus causas a factores naturales, como los astros y los terremotos, o, en última instancia, a la intervención divina.

La aparición de señales dela enfermedad en el cuerpo era signo de una muerte inminente, pues, como señala el cronista Jean de Vedette, no estaban enfermos más de dos o tres días y morían rápidamente, con el cuerpo casi sano. Como sabemos en la actualidad, tales síntomas respondían a tres tipos de peste: bubónica, pulmonar y septicémica. La peste bubónica se manifestaba con la aparición de bultos en las articulaciones, manchas y úlceras negras, y se debía a la invasión del sistema linfático por el bacilo. La peste bubónica no se contagiaba entre seres humanos, a diferencia de la peste pulmonar, que podía transmitirse a través del aire. Pocos sobrevivían a estas variantes de la enfermedad, pero nadie se salvaba de la peste septicémica, pues significaba que el bacilo (que llevaban consigo las pulgas de la rata) se había propagado por todo el organismo dando lugar a la aparición de manchas negras por todo el cuerpo; de ahí que se conozca la enfermedad como peste negra. La respuesta de la Iglesia ante el miedo provocado por la epidemia fue reforzar las ideas de pecado y culpa.

Los predicadores se esforzaron en adoctrinar a los fieles a este propósito y en la obligatoriedad de vivir de acuerdo con los preceptos de la Iglesia. La necesidad de evadirse o de redimirse ante la muerte provocó sentimientos extremos como el ‘carpe diem’ («aprovecha el día»), es decir, vivir intensamente cada momento porque se sabía que la muerte acechaba, o purgar la culpa mediante la flagelación y la penitencia. Algunos se entregaron a gozar de los placeres de la vida, mientras que otros dedicaron sus últimos días a la expiación. Así nacieron los flagelantes, que se azotaban mientras pedían clemencia a Dios.

Fuente: historiang.com
Fecha: 17/05/2010