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domingo, 6 de febrero de 2011

Las obras del AVE descubren un poblado neolítico en Sant Andreu

El subsuelo de la Torre del Fang esconde una necrópolis medieval hasta ahora desconocida

Los arqueólogos hallan los restos de una persona enterrada hace 5.000 años cerca de la estación

La controversia surgida por el posible efecto negativo de la línea de alta velocidad sobre el templo de la Sagrada Família ha facilitado que los arqueólogos trabajen sin miradas encima de sus espaldas en otros tramos del trazado del AVE por el subsuelo de Barcelona. Así, los asombrosos resultados de las intervenciones arqueológicas en el distrito de Sant Andreu han pasado desapercibidos. El hallazgo más significativo es un enterramiento neolítico de unos 5.000 años descubierto en las excavaciones del entorno de la estación de Sant Andreu Comtal.

El esqueleto desenterrado, el primero de este tipo que se halla en la zona, constata una ocupación humana en los albores de la metalurgia. Ferran Puig, director del Servei d'Arqueologia del Museu d'Història de Barcelona, asegura que los hallazgos recogidos en los dos últimos años en el extenso sector en obras entre el puente de Bac de Roda y el nudo de la Trinitat son interesantes y variados. Muchos de ellos están ahora en el laboratorio del museo, a la espera de los análisis científicos.

«Se han localizado restos que van de la prehistoria al Rec Comtal del siglo XIX, una joya de la arquitectura hidráulica», explica Ferran Puig. El equipo de investigadores también ha destapado una villa romana del siglo IV con espacios de producción agrícola. «De algunos restos -añade- se tenían indicios en zonas cercanas, pero de lo que no había ni un dato es del poblado neolítico y de una necrópolis medieval descubierta dentro de la Torre del Fang», edificio catalogado situado en Clot-Espronceda.

BARRIO FAVORABLE A LA VIDA
Los trabajos arqueológicos preventivos se hacen en las obras de la nueva estación de Sant Andreu Comtal, en esta masía medieval situada en el inicio del túnel del AVE por el Eixample y en otros puntos del largo corredor ferroviario. Puig expone que estos hallazgos revelarán etapas y características desconocidas de la ocupación humana. «Ahora tenemos la evidencia de que en Sant Andreu hubo un poblado neolítico hace 5.000 años. Es, sin duda, un lugar favorable a la vida humana», asegura.

En general, los restos presentan un estado de conservación deficiente. «Sobre todo por la acción de antiguas remodelaciones que ha ido sufriendo este distrito», dice. Con ello, hace referencia a la construcción de edificios ferroviarios y a la vieja playa de vías que ahora desaparece.

LA ANTIGUA ESTACIÓN
«Con el poco cuidado con que se trató en su día el daño arqueológico derivado de la edificación de la vieja estación de tren, tenemos mucha suerte de que no se hayan destruido todos los restos de este poblado neolítico», afirma.

Los hallazgos, según Puig, no han causado ningún impedimiento ni conflicto en la construcción de la línea de alta velocidad. «Son restos de gran interés científico pero que, hasta el momento, han suscitado un más que discreto impacto monumental, ya que nos han llegado en mal estado de conservación», lamenta el arqueólogo.

El constante cableado, los nuevos aparcamientos, el aumento de conducciones para cloacas y los nuevos túneles del metro someten a constantes riesgos el capital arqueológico. Es el patrimonio «más amenazado» ya que no se puede evaluar su importancia hasta que no se localiza. «Hemos de establecer zonas y normas de protección con el fin de salvaguardar los sectores urbanos con más potencial», explica.

BÚSQUEDA DEL EQUILIBRIO
Ferran Puig es consciente, no obstante, de que una ciudad debe evolucionar. «Barcelona es un ser vivo que se renueva y se adapta día a día a las necesidades de sus habitantes. En consecuencia, hace falta encontrar un equilibrio y actuar, pero siempre haciéndolo con prevención para evitar algún desastre patrimonial», afirma.

Puig niega que durante las obras del AVE se localizara un refugio antiaéreo del la guerra civil del que no se tenía constancia. «Fue una confusión de los vecinos, que con buena voluntad, alertaron de que se veía una antigua perforación en el subsuelo, que en realidad está situada a pocos metros de un refugio ya conocido y perfectamente conservado», dice. Los arqueólogos municipales y de la Generalitat ya tenían controlada esa perforación que corresponde a un pozo de agua de la época moderna.

REFUGIOS DE LA GUERRA CIVIL
«Ningún refugio de la guerra civil se ha visto afectado por las obras», insiste. De todas maneras, la conservación de este patrimonio histórico es compleja y costosa. «Se debe tener en cuenta que muchos de estos refugios construidos entre 1936 y 1939 no pudieron ser terminados o se han visto afectados por el deterioro causado por el paso del tiempo y por el propio proceso urbano», enumera Puig. En consecuencia, muchas veces no cumplen los mínimos requisitos de seguridad para acoger visitas.

Fuente: El Periódico
Fecha: 01/12/2010

Convenio Grupo Paleolab y Sección Arqueología de la Universidad de Córdoba

Por segundo año consecutivo Grupo Paleolab y la Universidad de Córdoba (Sección Arqueología, dirigida por el Prof. Desiderio Vaquerizo) han suscrito un convenio de colaboración para impartir prácticas a alumnos del Máster Oficial Interuniversitario Arqueología y Patrimonio: Ciencia y Profesión. Este programa de Doctorado ha recibido la Mención de Calidad que concede la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación y Calidad).

En el marco de este convenio de colaboración alumnos del mencionado Máster realizan estancias en la sede de Grupo Paleolab en Valencia, donde pueden realizar prácticas sobre Bioantropología y Arqueología Funeraria. De manera especial los estudiantes han podido conocer las diferentes líneas de investigación que nuestro grupo desarrolla desde hace años:

ARQUEOLOGÍA FUNERARIA ROMANA
BIOANTROPOLOGÍA ARQUEOLÓGICA
PALEOPATOLOGÍA
ANTROPOLOGÍA FORENSE

Más infromación: http://www.arqueocordoba.com
Fuente: Blog Paleolab
Fecha: 29/11/2010

Aplican el georradar a un área de 2.000 m² inmediatos a la basílica de Marialba de la Ribera (León) para descubrir sus verdaderas dimensiones

La Fundación del Patrimonio aplica el georradar a un área de 2.000 metros cuadrados inmediatos a la basílica paleocristiana para descubrir sus verdaderas dimensiones

Los restos de Marialba de la Ribera, basílica del siglo IV considerada como el más antiguo templo paleocristiano de España, están siendo objeto de un exhaustivo sondeo con la técnica del georradar que afecta a un área de 2.000 metros cuadrados, según confirmaron fuentes de la Fundación del Patrimonio de Castilla y León, encargada desde hace cinco años de la excavación, estudio y protección de este principal monumento leonés, históricamente olvidado.

Además de en la planta de la propia basílica, recientemente excavada -y donde se descubrieron numerosos restos humanos-, los sondeos se centran en un área ubicada al norte del templo, «con objeto de descubrir, exactamente, hasta dónde llegaba el templo, o si tenía cerca otras edificaciones», prosiguen las mismas fuentes, añadiendo que esta técnica funciona de una manera muy similar al radar convencional, «emitiendo una serie de ondas que rastrean el terreno, rebotan y regresan, ofreciendo un completo mapa de lo que hay debajo. Se trata de una técnica no agresiva que no tiene ningún tipo de impacto sobre los posibles restos arqueológicos o humanos existentes en la zona».

Esta prospección, cuyas conclusiones se entregarán, previsiblemente, a principios del 2011, se suma a una serie de iniciativas que la Fundación del Patrimonio ha contratado con objeto de completar una excavación cuyas conclusiones se dieron a conocer el pasado mes de agosto. Entre esas iniciativas, la entidad -formada por la Junta de Castilla y León y todas las cajas de ahorro de la autonomía- ha incluido también el análisis antropológico de varios restos humanos procedentes de los enterramientos exhumados para averiguar su antigüedad exacta, edad, modo de vida de los individuos, etc., un análisis que también están teniendo lugar en estos momentos.

El informe final sobre los restos arqueológicos de la basílica había revelado el carácter monumental del templo, visible a gran distancia y con unos cimientos de dos metros de ancho, algo inusual en la época. El grosor de los muros de la basílica sólo tiene parangón en las murallas que se construyeron en el Imperio Romano, de finales del siglo III, en ciudades del noroeste de la Península tales como León y Astorga.

En este lugar, situado en el municipio leonés de Villaturiel, han aparecido restos que van del siglo IV al siglo XIII, fecha en la que se cree que comenzó a desmantelarse este complejo religioso de gran importancia para la historia del cristianismo.

El proyecto de crear un edificio protector «sigue adelante»
Las conclusiones de la excavación de Marialba, iniciadas por la Fundación del Patrimonio en 2009, así como el proyecto de prospección geofísica, serán llevados a la próxima Comisión Provincial de Patrimonio a título informativo. Pero además, en el orden de temas que se tratarán o revisarán en esta comisión figura el «proyecto de ejecución de un edificio para la protección y puesta en valor de la basílica paleocristiana de Marialba de la Ribera».

Un proyecto que, como informan desde la fundación, ya fue estudiado por la Comisión Regional de Patrimonio, donde se dictaminó que debía ser objeto «de una serie de modificaciones técnicas» que se llevarán a cabo próximamente para volver de nuevo a ser examinado antes de su aprobación. A la comisión provincial llegan estas recomendaciones, asimismo, a título informativo, según sugieren desde la fundación, con lo que el proyecto, que parecía aparcado, «sigue adelante».

La evolución del proyecto
Aquel edificio fue presupuestado hace cinco años en 700.000 euros con el fin de proteger y musealizar el yacimiento, y su proyecto inicial prevía una pasarela para que los visitantes pudiesen -caminar- sobre la basílica. En un primer momento se pensó que, una vez acabadas las obras de este cubo protector, de planta rectangular y siete metros de altura, comenzarían a desenterrar, ya bajo techo, las ruinas de la antesala, la sala, el ábside, el baptisterio, el nártex (pórtico) y las edificaciones anexas a la primitiva construcción, descubierta a finales del siglo XIX. Sin embargo, al final se hizo lo contrario: en junio de 2009, los arqueólogos iniciaron las excavaciones como paso previo para definir un proyecto de intervención y musealización en función de la importancia de los hallazgos y del estado concreto de las estructuras.

282 individuos, 3.400 trozos de cerámica y 400 cuentas de vidrio enhebradas
El informe arqueológico final sobre la excavación de Marialba de la Ribera ocupó 900 páginas distribuidas en cinco volúmenes, y en él se daba cuenta de todos los detalles sobre los sondeos practicados en una superficie cercana a los 2.000 metros cuadrados, con más de 5.800 registros específicos que describían los 237 enterramientos que salieron a la luz con restos de 282 individuos, los más de 3.400 fragmentos de cerámica y los cerca de 2.500 fragmentos no cerámicos -metal, vidrio, azabache, monedas, decoración, ladrillos, tejas, piedras y fauna- que se estudiaron e inventariaron.

Los restos del edificio también se consolidaron para evitar su deterioro, quedando protegidos al concluir la excavación. Además, la investigación puso de manifiesto que el edificio se construyó sobre un lugar sin ningún tipo de construcción o asentamiento previo y aislado, es decir que la basílica no formó parte de otro complejo como una villa romana, tal como indicaban algunas hipótesis.

Las investigaciones apuntaron a un uso religioso y funerario del edificio desde sus primeros momentos, dado que las primeras evidencias claras en la excavación de los estratos son dos sepulturas tardorromanas al suroeste de la basílica. Se trata de dos tumbas de tipología singular, una de ellas cubierta por un tejadillo de teja de doble vertiente, poco común. Estos dos enterramientos alumbran la posibilidad de una nueva área de cementerio de esta época aún por explorar. En adelante, las sepulturas se van sucediendo desde la época visigoda hasta la Baja Edad Media, con tipologías diversas que evolucionan de acuerdo con su cronología.

Otras edificaciones
En cuanto a las áreas habitadas, la excavación ha dado con restos, no documentados en excavaciones previas, que indican que la zona aledaña pudo estar habitada y cultivada desde la Alta Edad Media, bien como explotación agrícola bien como parte de una comunidad religiosa ligada a la basílica. Se han descubierto muros que pudieron formar parte de un asentamiento agrario anexo al templo, un pozo con brocal e, incluso un horno, quizá de uso metalúrgico dentro de lo que fue la basílica.

Resulta significativo el hallazgo de más de 400 cuentas de vidrio enhebradas en collares en siete tumbas, todas ellas medievales y de niños.

Fuente: Diario de León
Fecha: 27/11/2010

Cueva de Mont-ral aportará información de los ritos funerarios del neolítico final

Una reciente excavación del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) en la cueva de los Galls Carboners, en Mont-ral, permitirá obtener información "clave" para conocer cómo eran los ritos funerarios de las sociedades del neolítico final, según este organismo.

Entre los hallazgos destacan unos 200 restos humanos y un collar formado por pequeños agallones blancos fabricados probablemente a partir de fragmentos de concha, ha explicado Josep Maria Vergès, investigador del IPHES y director de la excavación.

Vergès ha recordado que la cueva de los Galls Carboners había sido excavada en la década de 1970 por Ferran Companys, propietario de la finca donde se sitúa, quien recuperó básicamente restos humanos, muy bien conservados, que sus descendientes cedieron al Área de Prehistoria de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona.

Posteriormente, estos fósiles fueron estudiados por miembros de este instituto y de la URV.

Ahora, el principal objetivo de la excavación llevada a cabo el pasado mes de octubre es documentar el contexto arqueológico del sepulcro colectivo a partir de los elementos que todavía se conservaban en el lugar, para poder revalorar a nivel científico los materiales de la colección Companys.

El equipo de arqueólogos todavía no dispone de dataciones, aunque la principal hipótesis es que se sitúa entre el neolítico final y el calcolítico, hace unos 5.000 años.

Además de los restos humanos, se han podido extraer muestras de sedimentos para analizar residuos que "deben permitir obtener información de calidad sobre los ritos funerarios de estas comunidades".

Por otra parte, por debajo del depósito sepulcral, se ha localizado un nivel muy rico con restos paleontológicos, especialmente de pájaros, y arqueobotánicos, que aportarán información sobre el paleoambiente de las montañas de Prades durante las primeras fases del Holoceno, hace entre 5.000 y 10.000 años.

Documentan una cueva sepulcral en Mont-ral que aportará información clave para conocer los ritos funerarios del neolítico

Una reciente excavación del IPHES ((Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social) en la cueva de los Galls Carboners, en Mont-ral (Alt Camp, Tarragona) permitirá obtener información de calidad, clave para conocer cómo eran los ritos funerarios de las sociedades del neolítico final - calcolítico.

Entre los hallazgos destacan unos 200 restos humanos y un collar formado por pequeñas cuentas blancas fabricadas probablemente a partir de fragmentos de concha.

"La cueva de los Galls Carboners había sido excavada durante la década de 1970 por Ferran Companys, propietario de la finca donde se sitúa, y recuperó básicamente restos humanos de todas las partes del cuerpo, muy bien conservadas, y que sus descendientes dieron hace unos años al Área de Prehistoria de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona", explica Josep Maria Vergès, investigador del IPHES y director de la excavación actual.

Posteriormente, estos fósiles fueron estudiados por miembros de este instituto y de la URV. "Ahora -prosigue Vergès- el principal objetivo de la excavación era documentar en detalle el contexto arqueológico del sepulcro colectivo a partir de los elementos que todavía se conservaban in situ, con el fin de poder revalorizar a nivel científico los materiales de la colección Companys, y lo hemos podido determinar".

Se trata de una cueva sepulcral colectiva, un tipo de yacimiento que es relativamente común, "pero la mayoría fueron excavados o saqueados de antiguo, lo que hace que no se disponga de muchos datos procedentes de excavaciones realizadas con metodología moderna", puntualiza Josep Maria Vergès. El equipo todavía no dispone de dataciones, pero el mismo investigador indica: "suponemos que se sitúa entre el neolítico final y el calcolítico, es decir, hace unos 5.000 años antes del presente".

Aparte de los restos humanos, se han podido extraer muestras de sedimentos para análisis de residuos que han de permitir obtener información de calidad sobre los ritos funerarios de estas comunidades.

Por otra parte, por debajo del depósito sepulcral, se ha localizado un nivel muy rico con restos paleontológicos, especialmente de pájaros, y arqueobotánicos, que aportará información sobre el paleoambiente de las Montañas de Prades durante las primeras fases del Holoceno entre hace unos 5.000 y 10.000 años.

Esta intervención se encuentra incluida dentro del proyecto "Evolución paleoambiental y poblamiento prehistórico en las cuencas de los ríos Francolí, Gaià, Siurana y rieras del Camp de Tarragona", que desarrolla el IPHES. La excavación se llevó a cabo en octubre por un equipo integrado por 7 personas, entre miembros y colaboradores del IPHES y también del Seminari d’Estudis i Recerques Prehistòriques (SERP) de la Universitat de Barcelona.

Fuente: ABC / Canal Patrimonio
Fecha: 26/11/2010

jueves, 2 de diciembre de 2010

La cultura de El Argar, una civilización olvidada

Almería, aparte de Los Millares, guarda en la llamada cultura de El Argar otra de las joyas de la arqueología española.

Para muchos países europeos el periodo conocido como Bronce Medio, que abarca las fechas comprendidas entre el 2000 y el 1200 a.C. es el punto de partida para el inicio de las culturas y tradiciones que acabarían conformando su identidad nacional actual. En Grecia la cultura micénica tomaba fuerza para después desplomarse poco después de acabar este periodo, en Italia los etruscos y sus predecesores conformaban un próspero país en el noroeste de Italia mientras que en la Anatolia turca surgía con fuerza un nuevo reino: los hititas.

Sin embargo en España no ocurre lo mismo. Nosotros por lo general nos consideramos hijos de Roma y de su cultura ignorando que en nuestras raíces existen sustratos de procedencia mucho más antigua de los que aún se conservan huellas en nuestro folclore, aunque no recordemos o nos cueste interpretar su verdadero origen.

Nuestra ignorancia muchas veces nos hace afirmar que en España no hubo grandes culturas antes de los romanos, y que los llamados pueblos íberos apenas eran más que un puñado de salvajes que se dedicaban a la ganadería y la agricultura. Quizás hemos oído , como un rumor, de Tartessos y de los tesoros del rey Argantonio pero enseguida lo denominamos leyenda y negamos la posibilidad de que existiera realmente.

El propósito de este artículo es mostrar que en el sur de la Península, al mismo tiempo que las grandes culturas citadas anteriormente, se estaba desarrollando una civilización cuyo nivel de progreso no le iba muy a la zaga a ninguna de ellas. Se trata de la cultura argárica o de El Argar, cuyo núcleo principal se encontraba en la actual provincia de Almería.

Una sociedad agrícola fuertemente jerarquizada
La cultura de El Argar se desarrolló en poblados en los cuales cobra gran importancia la industria del hierro, tanto en su uso agrícola como militar. En cuanto a la ganadería aparece el primer testimonio de domesticación del caballo, aunque no está del todo claro cual era su uso real.

La sociedad de la cultura argárica se encuentra fuertemente jerarquizada. Probablemente cada núcleo urbano estuviera dirigido por un caudillo o una clase dominante que controlaba al resto de la población que empleaba para labores agrícolas, ganaderas o como parte de sus huestes defensivas.

Aunque también se construyeron asentamientos sobre terreno llano, la mayoría de los poblados argáricos se realizaron en terreno elevado, colinas o laderas de montaña. Las casas vecinales solían situarse en las partes más bajas mientras que los edificios militares y de las clases altas se edificaban en las partes superiores. Las casas argáricas son de muros rectos y planta rectangular. Los arqueólogos que realizan estudios demográficos de la cultura de El Argar afirman que se observa un crecimiento de población y una mejora del nivel de vida de la población en cuanto al periodo anterior, el calcolítico. Defienden que cada poblado argárico mantenía una población media de 300 individuos que podían llegar a los 1.500 en los grandes asentamientos. Esto puede deberse, según estos arqueólogos, no sólo a las incipientes relaciones comerciales sino también al desarrollo agrícola y ganadero que ya se estaba produciendo en los últimos siglos de la edad del Cobre.

Asimismo, en los lugares geográficos que eran propicios para ello, durante la cultura argárica también empezaron a explotarse determinados recursos mineros.

Enterramientos argáricos: la integración del difunto en la sociedad y la creencia en el más allá
Un hecho destacado que se produce durante el periodo de El Argar es el cambio de mentalidad respecto al enterramiento del difunto. En este periodo los sepulcros se encuentran dentro del recinto de las propias casa o en su subsuelo. Los cadáveres solían introducirse en grandes tinajas rodeados de los objetos más valiosos que poseían, que generalmente eran de metal. Los arqueólogos distinguen el nivel que tenía el difunto dentro de la sociedad argárica por el valor de su ajuar funerario.

Gracias a esto se sabe, como se ha apuntado al principio del texto, que había una elaboradora jerarquización de dos o tres niveles: "reyes" o "caudillos", "nobles" y "campesinos" o "vasallos". Los personajes de más alta cuna solían enterrarse junto con bellas armas rituales y joyas muy elaboradas.

El motivo por el cual los enterramientos se realizaban dentro del recinto de las casas se debe, según los arqueólogos, a que esta sociedad ya creía en el más allá e integraban a los difuntos dentro de la comunidad de los vivos.

Orígenes de la cultura de El Argar
Antiguamente se creía que la cultura de El Argar había surgido, como muchos de los hitos culturales de nuestra península por imitación o influencia de otras culturas, sin embargo actualmente esa concepción ha cambiado.

Investigadores como Lull y otros afirman que ya en la cultura de Los Millares, además cercana y coterránea a los lugares donde se desarrolló la cultura argárica ya aparecen indicios de lo que se produjo en esta época y que por lo tanto no es descartable el origen autóctono, aunque sin negar la evidencia de influencias debidas al intercambio comercial con regiones a veces distantes de El Argar como la Grecia micénica.

Extensión y lugares arqueológicos de la cultura argárica
El ámbito geográfico que ocupó la cultura de El Argar abarca una extensa franja del sureste peninsular que se corresponde con las actuales provincias de Almería y Jaén y quizás una parte de la región de Murcia.

Los principales sitios arqueológicos son El Argar, Fuente Bermeja de Níjar, Cerro del Nacimiento, Cuevas del Almanzora y Sierra de las Estancias en Almería, Peñalosa en Jaén y La Bastida de Totana y Puntarrón Chico en Murcia, entre otros.

Estas zonas y lugares arqueológicos aún no están completamente excavados y pueden que aún guarden más sorpresas y descubrimientos acerca de esta gran civilización del sureste español.

Autor: Jose Manuel Peque Martínez
Fuente: Suite101
Fecha: 26/11/2010

La momia hallada en Sahagún (León) era de un varón y posiblemente una celebridad

Los estudios realizados a la momia hallada junto a un sello papal, del siglo XIV, enterrada en el altar mayor del Santuario de la Peregrina de Sahagún (León), han revelado que se trata de un varón, de entre 45 y 55 años, y que posiblemente fue una personalidad de elevada dignidad.

La investigación no ha permitido determinar la figura histórica en cuestión de la que se trata, pero sí que el ataúd estaba justo en el altar mayor, lo que hace pensar que el personaje fuera relevante, y que junto a la momia estaban enterradas otras dos mujeres, así como un sello del Papa Gregorio XI.

Así lo han explicado hoy en León en un café de redacción organizado por EFE, en el Parador de San Marcos, los expertos que han participado en este estudio, que ha desterrado ciertas hipótesis que se sostenían en un principio como que esta momia pertenecía a una mujer.

Los restos humanos aparecieron por sorpresa a finales de 2008 ocultos en un ataúd detrás de una pared del altar mayor del Santuario de la Peregrina de Sahagún, una de las joyas del mudéjar del país, con motivo de las obras de restauración que se están realizando en este monumento, que aún no han concluido, según ha explicado el arquitecto director de las obras, José Ramón Sola.

La Peregrina de Sahagún fue un antiguo convento franciscano que se empezó a construir en 1257, según consta en el acta fundacional del mismo.

Por su parte, el arqueólogo Javier Morala, ha desvelado que se trata de un enterramiento secundario, que no es original, y que la momia, además de los restos de las otras dos mujeres, y el sello papal, fueron trasladados, por razones que se desconocen, a otro féretro, en una época que se desconoce también.

Este féretro a lo largo de la historia ha sido abierto hasta en dos ocasiones, e incluso tiene injertos de madera distintos al original, ha explicado el arqueólogo.

Se desconoce si el sello papal, la momia y las mujeres son coetáneos, pero lo que sí está claro es que hubo intención de ocultarlos, al haberles enterrado juntos, y después tapados con una pared.

En ese lugar, hay colocado un retablo, del siglo XVIII, que se pudo colocar una vez emparedados los restos.

El proceso de momificación de este varón ha sido natural, es decir, se ha producido por haber estado en un lugar con unas determinadas condiciones de sequedad y por eso ha llegado a nuestros días, según ha dicho.

El arqueólogo ha explicado que no son frecuentes hallazgos de este tipo, y mucho menos enterrados en un altar y con un sello papal.

Por su parte, el profesor de Anatomía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid Juan Francisco Pastor ha detallado el resultado del escáner realizado a estos restos, del que se desprende que el varón presentaba marcas a nivel de los muslos como que estuviera atado, había perdido dientes, tenía una lesión en el brazo muy importante, en la zona del codo, y cálculos en la vejiga.

Respecto a las marcas de los muslos que presenta la momia, ha apuntado que se las ha podido producir el cordón de un hábito franciscano, que pudo llevar en vida, o que se le colocaron cuando se le amortajó, algo que tampoco era raro en personajes acaudalados.

En cuanto a las dos mujeres que han aparecido con él, una de entre 21 y 35 años, y la otra de entre 36 y 50, no presentan patologías relevantes, salvo artrosis cervical, una de ellas, y la otra, en un tobillo.
Las obras de este santuario concluyeron en el siglo XIV, según Sola.

Durante la restauración de este monumento, que comenzó en 2004, han aparecido desde yeserías, hasta pinturas, e incluso inscripciones mudéjares, difíciles de descifrar, según ha explicado el arquitecto.

En este santuario, se pretende habilitar el Centro de Documentación del Camino de Santiago.

Fuente: ABC
Fecha: 25/11/2010

La Olmeda acerca las costumbres funerarias del Bajo Imperio Romano

La villa romana La Olmeda, situada en Pedrosa de la Vega (Palencia), acerca las tradiciones y costumbres funerarias del Bajo Imperio Romano con una exposición que recorre el complejo mundo del "funus" romano a través del hallazgo de dos necrópolis con 700 tumbas excavadas en esta villa.

La muestra titulada "El Último Viaje. Los Ajuares Funerarios de la Olmeda" ha sido calificada como una "magnifica exposición sobre el último viaje y los ajuares funerarios de la época tardo romana".

Su objetivo es dar a conocer todo lo que concierne a los enterramientos de la época romana y las ceremonias que se utilizaban pero "sobre todo intentamos que la villa romana La Olmeda sea un espacio cultural vivo y permanente", ha subrayado el presidente de la diputación de Palencia.

Para el director arqueológico de La Olmeda, José Antonio Abásolo, "en el estudio del mundo funerario de la antigüedad hay un antes y un después de La Olmeda".

Abásolo ha recordado que esta villa era el centro de un vasto territorio donde residía una población muy grande por lo que contaba con cinco cementerios.

En este sentido ha destacado que "hay muy pocas villas como La Olmeda pero carecemos en arqueología de sus cementerios" debido a que en la edad antigua las tumbas no tenían ninguna evidencia externa que sirviera para identificarlas y de ahí que resulte muy difícil localizarlos.

De ahí la importancia de las dos necrópolis excavadas en los alrededores de la villa, donde se han encontrado 700 tumbas, un numero muy superior al del único cementerio del Bajo Imperio que hasta ahora se conocía en Castilla y León, entre las provincias de Burgos y Álava, y que cuenta con 50 enterramientos identificados.

La exposición se estructura en una serie de paneles en los que se habla del origen y antecedentes de las creencias de los antiguos, la historia funeraria de La Olmeda y lo que ha significado la Olmeda en el estudio del "funus" romano.

Se completa con vitrinas con piezas de las dos necrópolis excavadas entre las que hay pulseras y collares de ámbar, piezas de vidrio y cerámica y objetos de diversa naturaleza asociadas al sexo y profesión del difunto.

La exposición ha pretendido buscar una especie de complemento y convergencia entre lo que era la vida en la villa y el conocimiento del mundo de las creencias de la antigüedad cuando enterraban a sus difuntos, las ofrendas que depositaban y comprobar así la evolución cronológica y cultural en la ingente cantidad de enterramientos hallados, ha explicado Abásolo.

Fuente: ABC
Fecha: 25/11/2010

A debate, teorías del poblamiento de América

Para hacer una revisión de las teorías del poblamiento de América, tras diversos hallazgos arqueológicos en diferentes sitios del continente con rangos de antigüedad de 10,000 y 12,000 años, que apuntan hacia la ocupación múltiple, investigadores nacionales y extranjeros se reunirán en el marco del V Simposio Internacional "El Hombre Temprano en América", que se realizará en La Plata, Argentina.

Con el tema, A cien años del debate Ameghino-Hrdlicka (1910-2010), el encuentro académico organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), servirá además para recordar las dos teorías vertidas hace un siglo por ambos científicos en torno al poblamiento de América; el argentino Florentino Ameghino señaló que el hombre habría evolucionado en las pampas argentinas y que desde ese lugar emigró al resto del planeta; mientras que el norteamericano Alex Hrdlicka, propuso que el hombre americano procede de un grupo racial asiático que entró al continente por el Estrecho de Bering.

José Concepción Jiménez, investigador de la Dirección de Antropología Física del INAH, fundador y organizador del Simposio que se realiza desde 2002, informó que un equipo de investigadores mexicanos viajará a Argentina para participar en este foro que tendrá lugar en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata.

Al respecto, Arturo González, director del Museo del Desierto, en Coahuila; y el antropólogo Enrique Serrano, del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, coincidieron en señalar que los planteamientos que se han formulado en México a partir de recientes investigaciones, refieren que el poblamiento de América se dio mediante una colonización múltiple, a partir de varias migraciones, posiblemente anteriores a la llegada de los grupos clovis a Norteamérica, y no mediante una sola migración.

Arturo González, coordinador del proyecto Estudio de los Hombres Precerámicos en la Península de Yucatán, cuyo equipo hace unos meses, rescató del interior de una cueva sumergida de Quintana Roo, el esqueleto de un hombre de la Era de Hielo, recordó que la teoría que prevalece hasta la actualidad es que grupos clovis cruzaron por el Estrecho de Bering desde Siberia, persiguiendo al mamut, y así colonizaron el continente.

"Sin embargo, nosotros estamos encontrando evidencias de hombres anteriores a los clovis; es así que poco a poco México está aportando importantes elementos que se empiezan a volver piezas clave para entender el rompecabezas del poblamiento de América, como los esqueletos rescatados del interior de cuevas sumergidas de la península de Yucatán, que no se asemejan a ningún grupo nativo americano, sino que están asociados al sur de Asia".

En ese sentido, González consideró que esta quinta edición del Simposio va a ser polémica, por la discusión que hay entre colegas norteamericanos que defienden la migración de clovis como la más antigua y única, contrapuestos a evidencias de argentinos y brasileños, que han localizado restos culturales más antiguos a los clovis en sus respectivos países.

El antropólogo físico Concepción Jiménez especificó que mientras en Brasil hay fechamientos de objetos trabajados por el hombre de 30,000 años, en Venezuela de 14,000 y en Chile de 33,360, en Norteamérica sólo llegan a 10 y 15 mil años de antigüedad, pero en cambio en México las dataciones se han obtenido directamente de huesos humanos, de ahí la relevancia y porque son pocos los restos de hombres antiguos encontrados en todo América.

Los investigadores coincidieron en que en el siglo XX hubo un hueco muy grande en los estudios de la prehistoria en México, en tanto que el 95% del territorio nacional aún no ha sido explorado y existen un gran número de cuevas, acantilados y abrigos donde los primeros humanos plasmaron pinturas rupestres y petrograbados, además de existir otras evidencias.

"Pero ahora se está reactivando y este Simposio —originado al interior del INAH por iniciativa de prehistoriadores mexicanos, encabezados por Concepción Jiménez, que sentían la necesidad de aglutinar a otros colegas para intercambiar puntos de vista—, permite discernir teorías, planteamientos y nuevas metodologías para avanzar en la investigación de la prehistoria", advirtieron.

En el V Simposio Internacional "El Hombre Temprano en América" participarán 150 investigadores procedentes de Brasil, Venezuela, Chile, Uruguay, Argentina y México. Entre los temas que se abordarán están los relativos a las migraciones de los primeros pobladores, fechamientos de vestigios precerámicos, recuperación de ADN antiguo para determinar poblaciones, así como problemáticas relacionadas con la megafauna (animales de grandes proporciones como el mamut) y la fauna.

Fuente: Canal Patrimonio
Fecha: 22/11/2010

La mayor necrópolis emiral

CIS Arqueología se encarga de los trabajos en este solar del centro.

Cuando se trata de documentar el pasado musulmán de Málaga, el centro histórico se erige en fuente inagotable de información. A estas alturas no es de extrañar que tras cada nueva construcción que se emprende, el subsuelo eleve la voz para reivindicar su lugar en la historia. El pasado año las catas en los almacenes de la plaza Félix Sáez revelaron un cementerio islámico fechado en el siglo X con 90 cadáveres. A pocos metros los arqueólogos han ubicado su continuación, la primera y mayor necrópolis islámica hallada en la ciudad de época emiral, de entre los siglos VIII y IX, con 200 inhumaciones documentadas en apenas 300 metros cuadrados de solar. Entre las calles Sebastián Souvirón y Olozaga, el equipo de CIS Arqueología, comandado por Carmen Íñiguez trabaja ya en la tercera y última fase de esta operación, iniciada en 2007.

"Después de la conquista cuando se establecen los musulmanes en la ciudad, las inhumaciones son aún muy precarias. Son fosas excavadas en línea de costa aprovechando la arena blanda", detalla Íñiguez. La primera vez que se constató la presencia de una necrópolis de esta características en la zona de costa fue en la excavación de Plaza de la Marina en 1988, "en niveles inferiores se documentaron unos cuantos enterramientos, lo que no sabíamos era el alcance y la extensión de la necrópolis. De la plaza de la Marina hasta aquí, en la calle Olozabal", añade la arqueóloga.

A tres metros de profundidad respecto a la cota actual de calle, se encuentra este cementerio que se está excavando en su totalidad, junto a estudios de antropología física que permitirán determinar el sexo, la edad de los cuerpos en el momento de la muerte, además de las enfermedades. Aún así, por la patología que presentan los huesos se sabe que "algunos de los cuerpos adultos están afectados de brucelosis, conocida popularmente como fiebre del Malta", apunta la directora.

Uno de los hallazgos que más ha sorprendido al equipo es la aparición de restos de las extremidades inferiores de un feto de seis meses de gestación. Significativo resulta también el hallazgo de inhumaciones mixtas: dos casos de madres enterradas con un niño y un bebé "y dos jóvenes masculinos abrazados y enterrados juntos a un tercer individuo asociado a esa tumba", añade Iñiguez.

Algunos cuerpos presentan síntomas de daños por las posteriores construcciones de pozos sépticos y de agua potable. "Una vez que se abandona la necrópolis se colmata y se construye encima. En el siglo X toda esta zona se urbaniza, forma parte ya de la ciudad. Constituyendo un importante barrio de tipo artesanal" relata. Durante el proceso de excavación, en el que se han documentado cuatro niveles salió a la luz, en el primer nivel, un enterramiento mixto de humanos y fauna con fragmentos de huesos y cráneos , en el que, en principio se han documentado restos pertenecientes a bóvidos y équidos".

Una vez realizado la mayor parte del trabajo de campo, los expertos han podido constatar datos cómo el tipo de enterramiento en consonancia con los usos de la época y religión. "Todos están enterrados siguiendo el ritual islámico: posición fetal con la colocación del cuerpo de cúbito lateral derecho y con el cráneo mirando a la Meca, "sur o sureste, en este caso, mirando al mar", sostiene Íñiguez. Se trata de tumbas simples, excavadas en fosas, no en cajas, y con sudario. "Tenemos muchos ejemplos de cuerpos que en el momento del enterramiento se sujetan con fragmentos de ladrillo o cantos rodados recogidos del Guadalmedina delimitando la cabeza, extremidades, cadera y mandíbula para que la boca no se abra", explica Íñiguez.

Una zona de la necrópolis está totalmente sellada con materiales del siglo IX, preludio de lo que acontecería en periodos posteriores. "Entre finales del IX y comienzos del siglo X es cuando se ubica la necrópolis en la famosa Yabal Faruh Entre", recuerda la arqueóloga para referirse a la mayor fosa islámica de Málaga, que abarca desde el monte de Gribralfaro hasta El Ejido, y del siglo X al XV.

En 2007, cuando se iniciaron las primeras catas salieron a relucir los restos de una fondac, una especie de alhóndiga de casi unos 300 metros de extensión, además de los vestigios de un barrio artesanal. "De Especerías hasta Atarazanas se llevó a cabo una de las ampliaciones urbanísticas más importantes en época islámica, constatada desde el siglo X al XV", relata. La documentación aportada por los Repartimientos relata cómo la alhóndiga se dona a una familia cristiana "y continúa siendo un mesón después de la conquista castellana", sostiene Íñiguez.

Fuente: Málaga Hoy
Fecha: 21/11/2010

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Encuentran reliquias del rey Ricardo II de Inglaterra en museo londinense

Un archivero de la Galería Nacional del Retrato, de Londres, ha encontrado varias reliquias de la tumba del rey Ricardo II (1367-1400) mientras catalogaba unos documentos del primer director de ese centro, George Sharf.

Entre los cientos de diarios y cuadernos de notas que dejó Sharf, fallecido en 1895, en cajas que permanecieron durante años apareció el contenido del féretro de un rey medieval y dibujos de cráneo y los huesos.

El contenido de una caja de cigarrillos que llevaba la fecha de 31 de agosto de 1871 estaba sólo identificado como "reliquias de una tumba real" medieval.

Dentro había fragmentos de madera, posiblemente del propio féretro, y trozos de tejido, indicó la Galería en un comunicado, según el cual el propio Sharf estuvo presente en la apertura de los féretros reales en la abadía londinense de Westminster.

El director y fundador de ese centro hizo dibujos muy precisos del cráneo y de los huesos del rey, incluidas las medidas de esos restos.

Sharf asistió a varias aperturas de tumbas reales, entre ellas las de Ricardo II, Eduardo VI, Enrique VII, Jacobo I e Isabel de York, esposa de Enrique VII y madre de Enrique VIII.

El primer director de la Galería fue un minucioso observador de la vida en la Inglaterra victoriana y sus diarios y dibujos constituyen un precioso testimonio de aquella época.

Fuente: ABC
Fecha: 16/11/2010

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Ceuta expondrá piezas únicas de origen púnico, fenicio y romano en AR&PA

La Ciudad Autónoma de Ceuta expondrá piezas únicas de origen púnico, fenicio y romano que tiene en su poder con motivo de la celebración de la feria más importante del patrimonio de España.

Según ha informado el Gobierno ceutí, bajo los lemas "Estudiar el pasado para comprender el futuro" y "Patrimonio de todos", el Servicio de Museos de Ceuta asistirá a la VII Bienal de la Restauración y Gestión del Patrimonio AR&PA, donde expondrá los importantes avances logrados en los últimos años en materia de gestión patrimonial.

Con una presencia destacada de Ceuta, la Ciudad Autónoma desea transmitir la importancia del patrimonio cultural como motor de desarrollo local y de los nuevos espacios museísticos como centros de recursos activos de referencia en Ceuta.

Especialmente, el Museo de la Basílica Tardorromana, que se ha convertido en el espacio cultural de referencia de la localidad, por lo que se ha trasladado la planta basilical al diseño arquitectónico del expositor de Ceuta en la Bienal.

La Consejería de Educación, Cultura y Mujer acude a esta cita, la más importante del sector en España y donde estará presente por segunda vez consecutiva, con numerosas piezas arqueológicas del Museo, que se exhibirán en vitrinas especiales, y que dan cuenta de la importancia del patrimonio de la ciudad.

Así, en el expositor de Ceuta podrán verse desde ánforas púnicas hasta cerámicas fenicias, romanas y medievales.

Además, en el expositor se encontrarán dos espacios escenográficos destacados, gráfica ambiental, zonas interactivas y un vídeo especialmente realizado para la ocasión.

"AR&PA es para nosotros una excelente oportunidad para seguir dando a conocer Ceuta y su rico patrimonio y donde se puede apreciar el cambio que hemos imprimido a nuestro entorno fruto de la preocupación y la apuesta del Gobierno por la recuperación y potenciación de los bienes culturales", ha explicado la consejera de Educación, Cultura y Mujer, Mabel Deu.

Ceuta será uno de los más de 280 expositores que estarán presentes, unos 30 más que en la edición anterior, entre los que se encuentra el Ministerio de Cultura y otras ocho autonomías españolas.

Fuente: Canal Patrimonio
Fecha: 10/11/2010

Karakum o el enigma de las 4.000 tumbas

La civilización de Margush, precursora del zoroastrismo, desapareció hace más de 3.000 años en el corazón de Asia Central. Pero en Gonur-Depé (la Colina Gris) un laberinto de pasadizos, ruinas de templos, palacios y salas de sacrificios, recuerdan su esplendor gracias al esfuerzo del legendario arqueólogo Víctor Sarianidi.

En la edad del Bronce, estas ruinas fueron la ciudad más importante de Margush, un país conocido como Margiana por los griegos y mencionado en las antiguas inscripciones persas y en el Avesta, el libro sagrado de los seguidores de Zoroastro.Un laberinto de pasadizos en la arena se pierde entre las dunas ocres y los espinos resecos. Delimitados por muros derruidos se suceden los recintos rectangulares, restos de templos, palacios, salas de sacrificios, necrópolis y aposentos de una comunidad que, en opinión del arqueólogo, fue urbana y estratificada socialmente.

Margush apareció entre los años 2250 y 2300 antes de Cristo en las riberas del río Murgab, y desapareció cerca de mil años más tarde. Sus fundadores llegaron desde la actual Siria y se establecieron en los oasis próximos al Murgab. Cuando el río se desplazó, se fueron como habían llegado. El Murgab fluye hoy a un centenar de kilómetros por la ciudad de Marí, la segunda de Turkmenistán, cercana a la antigua Merv, en la ruta de la seda y de las expediciones de Alejandro Magno. Sarianidi comenzó a excavar aquí en 1972 en una expedición de la Academia de Ciencias de la URSS. Sigue viniendo regularmente, excepto en verano, cuando las temperaturas de 50º imposibilitan el trabajo. En cada expedición desentierra estatuas, cerámicas, joyas y vasijas de oro y de plata, arpones, sables, cuchillos y ruedas de bronce, esqueletos humanos, de caballos, asnos, corderos y perros.

Con los objetos se multiplican las preguntas. ¿Quiénes eran los habitantes de Margush? Sarianidi cree que fueron precursores de las doctrinas de Zoroastro (difundidas seis siglos antes de Cristo), pero esta hipótesis es la parte más polémica de su trabajo.

Sarianidi ha realizado dos descubrimientos de importancia mundial en su larga carrera. Su nombre está unido a la región de Bactriana (cuya capital, Bactria, es la actual Balj, en la zona de Mashar-e-Sharif, en Afganistán) y al país de Margush. A finales de los años setenta, el investigador descubrió el tesoro de Bactria, formado por numerosas joyas de oro de gran belleza.

Sobre el tesoro de Bactria se han escrito leyendas, pero Sarianidi afirma que todas sus piezas se conservaron gracias a los funcionarios del Banco Central de Afganistán, que en un heroico pacto de silencio impidieron que los talibanes se apoderaran de ellas. Invitado por los norteamericanos a Kabul, Sarianidi certificó que las joyas del tesoro de Bactria eran las que él mismo había clasificado.

El tesoro de Bactria demostraba la interrelación e interpenetración cultural y estética de Oriente y Occidente, de lo helénico y lo mediterráneo con lo oriental y lo chino. Los hallazgos de Margush son anteriores y demuestran que ya en el tercer milenio antes de Cristo la civilización en el espacio euroasiático era un todo conectado y no una suma de culturas aisladas. En Margush convergen "un impulso muy fuerte" surgido de Mesopotamia y otro de la civilización de la India, afirma Tigrán Mkrtychev, director adjunto del Museo de Arte Oriental de Moscú. En Margush "se cierra el mundo antiguo". "Su descubrimiento ha mostrado que la civilización era más amplia, más poderosa de lo que se suponía, y que tenía un centro de civilización urbana entre Mesopotamia y la antigua India", dice el experto. En Gonur-Depé y en Bactria, Sarianidi descubrió parecidos sellos metálicos, en los que un hombre o un niño conducen a un camello con una cuerda. "Los de Bactriana y los de Margiana no necesitaban traductores. Eran el mismo pueblo", afirma.

Según el arqueólogo, Margush tiene una superficie de 3.000 kilómetros cuadrados (50 kilómetros de ancho y 60 de largo). En Gonur-Depé, las excavaciones cubren 40 hectáreas. Con Nadezhda Dúbova como guía, recorremos el palacio del rey, donde el máximo dirigente vivía solo. En torno a este núcleo hay tres murallas. La primera está jalonada por torres, y en torno a la segunda están, al norte, el santuario real y la zona de banquetes colectivos; al oeste, el templo de los sacrificios; al sur, el del agua y dos piscinas, una grande y una pequeña, así como la necrópolis real; y al este, el templo del fuego. "Al despertarse, antes de empezar la jornada, aquellas gentes hacían sus sacrificios al fuego y al sol, rezaban sus oraciones y puede que incluso se bañaran en la piscina grande, cerca del río", dice Sarianidi.

Los arqueólogos han reforzado las paredes de adobe para que no sean erosionadas por la lluvia y el viento a los que han quedado expuestas. Son muros de gran espesor y no hay huellas de ventanas. En opinión de Dúbova, estos espacios tal vez fueran iluminados indirectamente desde la conjunción entre los muros y el techo. En Gonur-Depé y sus alrededores hay más de 4.000 tumbas. Cerca de una quincena son las llamadas tumbas reales, que fueron saqueadas en parte a lo largo de los siglos. Aun así, de ellas han salido preciosos hallazgos, como una vasija de oro de un kilo y medio y 18 vasijas de plata, una de las cuales está decorada con un magnífico camello. El Museo del Louvre de París se ofreció a restaurar estas piezas y a organizar una exposición. Pero los turcomanos tuvieron miedo. ¿Y si de repente les falsificaban las obras de arte y les devolvían copias? ¿Y si el avión se caía? Hoy, el tesoro real está disperso en diversos museos de Turkmenistán, y algunos objetos, como la jarra decorada con el majestuoso camello, corren peligro de oxidarse y necesitan una urgente y cualificada restauración, afirma Dúbova. Otra, como el mosaico del dragón alado que mata a una serpiente, cuelga "cabeza abajo" en el museo de Marí, afirma la antropóloga.

Sarianidi ha encontrado diversos tipos de enterramientos en Gonur-Depé. En uno de ellos vemos una carreta de cuatro ruedas y esqueletos de diversos animales dispuestos en un orden que los arqueólogos no aciertan aún a descifrar. Este año se han desenterrado gran cantidad de terracotas, hombres y mujeres con sus atributos sexuales, grandes narices y alas en lugar de brazos. Las figuras femeninas podrían ser diosas de la fertilidad, pero en ese caso las tumbas no serían el lugar más apropiado para ellas. Los personajes importantes de Gonur-Depé se iban al otro mundo acompañados de animales y esclavos. En una de las tumbas hay un grupo de personas que parecen haber sido sacrificadas de rodillas. También consumían una bebida mágica alucinógena y, según Nadezhda Dúbova, aún se discute si su receta era a base de hongos o de hierbas.

Fuente: El País
Fecha: 07/11/2010

Hallan cuatro fardos funerarios de niños incas en Pachacámac

Cuatro fardos funerarios de niños en perfecto estado de conservación, restos óseos de un adulto, perros momificados y diversas ofrendas, que corresponden al imperio inca y que datarían de los primeros años del siglo XV, fueron descubiertos por los arqueólogos del Santuario Histórico de Pachacámac.

El hallazgo los sorprendió cuando realizaban trabajos para poner en valor un tramo del circuito peatonal de peregrinaje que antiguamente conducía al área ceremonial del recinto.

"Estos contextos funerarios están ubicados al pie de la segunda muralla, una construcción de carácter simbólico porque es la zona que delimita el área monumental del templo, la zona más sagrada de Pachacámac" contó Jesús Holguín, arqueólogo del Museo de Sitio de Pachacámac.

De acuerdo con los primeros análisis, los fardos hallados al pie de la segunda muralla son de tres infantes: un recién nacido, un niño de 1 año y otro de 2 o 3 años como máximo. Un cuarto fardo, también de un recién nacido, fue hallado en una zona más alejada.

"La forma en que fueron encontrados nos hace pensar que posiblemente tuvieron un valor especial para la sociedad, pero otra de las posibilidades es que hayan sido sacrificados", dijo Holguín.

Una vez realizados los exámenes de ADN se sabrá realmente si murieron a causa de alguna enfermedad o si fueron entregados a manera de ofrenda. Junto a estos cuerpos, se hallaron algunos restos óseos de un adulto, vasijas y un retazo de tocapu o bordado decorativo.

En la zona de acceso a la pirámide 7 de Pachacámac, otro equipo de trabajo liderado por la arqueóloga Isabel Cornejo halló seis perros, tres de ellos momificados y el fardo funerario restante.

Este es el segundo hallazgo en nuestro país de entierro de perros. En la zona de El Algarrobal, Ilo (Moquegua), la doctora Sonia Guillén descubrió a, comienzos de la década del 90, decenas de entierros de perros en el contexto de la cultura Chiribaya, enclave Tiahuanaco en la costa, pero no como ofrenda.

En el caso de Pachacámac, Cornejo dijo: "Suponemos que eran ofrendas relacionadas con contextos funerarios, aunque no sabemos si estaban relacionadas con personajes importantes o con ciudadanos comunes. Debajo de uno de los perros se encontró el fardo de un recién nacido".

La directora del Museo de Sitio de Pachacámac, Denise Pozzi-Escot, manifestó que no sería extraño pensar que los perros hayan sido sacrificados por los peregrinos antes de acceder a la zona sagrada del santuario.

El veterinario del Santuario Histórico de Pachacámac, Enrique Angulo, atribuyó el buen estado de conservación de los cuerpos a la sequedad del ambiente y al tipo de suelo.

PARA TENER EN CUENTA

Función

El Santuario de Pachacámac fue el centro ceremonial más importante de la costa central. Lo habitaron las culturas Lima, Wari, Ichma e Inca.

El perro chiribaya
Para conocer más sobre el perro chiribaya de Ilo (Moquegua) visitar la siguiente web: www.pastorchiribaya.org.

El misterio de los bebés momia en Perú
El oráculo de Pachacamac era la deidad más adorada y temida de la costa peruana porque manejaba las fuerzas de la naturaleza, especialmente los terremotos. Su culto se extendió desde el 200 A. C. hasta años después de la conquista española y aun hoy dicen que pervive cristianizado en el fervor por la imagen del Cristo de los Milagros o Cristo de los temblores.

El santuario de Pachacamac, situado tan sólo a 30 kilómetros de Lima, se convirtió en el mayor centro de peregrinación precolombino de la costa y el culto a este dios- "el que da ánima al mundo" según Garcilaso de la Vega- llegó a ser adoptado por los invasores Incas. Miles de antiguos peruanos llegaban hasta la ciudadela santa para preguntarle al oráculo sobre el futuro o para que sanase sus enfermedades. A cambio, le ofrecían ofrendas.

La última de las ofrendas hallada por el equipo de arqueólogos del Ministerio de Cultura ha sido la de cuatro fardos funerarios de bebés de la época inca y 6 perros momificados, restos que datarían del siglo XV.

A tratarse de un santuario sagrado, Pachacamac contaba con cementerios en los que se han encontrado desde el inicio de las excavaciones hasta 300 fardos funerarios. Sin embargo, estos bebes fueron encontrados lejos de las zonas conocidas de enterramientos.

El primer bebé, enterrado junto a 6 perros, fue encontrado al pie de la rampa de acceso al área sagrada de Pachacamac, en una zona utilizada por los peregrinos para prepararse y comer antes de pasar al templo.

"Lo peculiar es que los perros estén asociados al entierro de un bebé, probablemente un recién nacido", explica el arqueólogo Jesús Olguín. "Normalmente, acompañan a entierros de adultos, como los que aparecieron en la tumba del señor de Sipán".

Este entierro de perros junto al recién nacido hace suponer al experto que el pequeño podría tener un importante valor para la sociedad de la época.

Otros tres bebes fueron hallados al pie de la segunda muralla que protege el área sagrada. Dos de ellos fueron descubiertos juntos y un tercero fue hallado al lado de ofrendas cerámicas incas.

La sequedad del desierto costeño y el perfecto estado de los fardos avizora que las momias estarán intactas, lo que permitirá detallar las causas de su muerte.

¿Sacrificios rituales o simples entierros?
Los sacrificios de niñas, niños y adolescentes durante la época inca son conocidos. En épocas de sequía, erupciones volcánicas o terremotos, niños y adolescentes sanos eran sacrificados a los apus (espíritus tutelares de las montañas) en montañas, islas o santuarios durante el ritual de Capac Cocha.

"Los Incas monopolizaron el sacrificio humano en el ritual de Capac Cocha, que era regido por el Estado", explica Katiusha Bernuy, arqueóloga al frente de las excavaciones en Pachacamac. "Todos los ofrendados se dirigían al Cusco y en la plaza principal eran protagonistas de ceremonias y ritos en los que participaba el Inca, para después salir a distintos puntos del imperio para ser sacrificados".

La famosa momia Juanita ('La dama del Ampato'), una adolescente congelada encontrada en Perú en la cima de un volcán, es prueba de ello. Juanita fue sacrificada a los 14 años de edad en una ceremonia ritual a más de 6000 metros de altura, lo que ha permitido que su momia se conserve intacta.

Los sacrificios humanos en Pachacamac también tienen antecedentes, explica a ELMUNDO.es la arqueóloga. A principios del siglo pasado, el arqueólogo Max Uhle descubrió en el templo del sol del complejo arqueológico los cuerpos de 20 jóvenes estranguladas. También han sido hallados entre los muros del santuario cadáveres de individuos adultos que habrían sido sacrificados.

De comprobarse que los bebés de Pachacamac fueron asesinados, sería el primer caso documentado en la época inca del sacrificio ritual de recién nacidos. Las momias de los pequeños serán sometidas a rayos X, a análisis de ADN y a autopsias que permitan averiguar la causa de su muerte.

Los perros encontrados también serán sometidos a estudios. Llama la atención el hecho de que los canes presentan abundante pelo, una cualidad ajena a la raza del perro peruano o 'perro calato' (desnudo).

Estos descubrimientos se enmarcan en el proyecto de investigación arqueológica de la principal vía de peregrinaje y la segunda muralla de Pachacamac, financiado por el Ministerio de Cultura y dirigido por Denisse Pozzi-Escot.

Fuente: El Comercio / El Mundo
Fecha: 06/11/2010

Los vetones vivieron en Ávila en el Paleolítico

Nadie duda de la presencia vetona en Ávila. Distintos castros repartidos por toda la provincia constanan asentamientos humanos durante la Edad de Hierro. Pero hasta la fecha no se sospechaba que el ser humano pasó mucho antes por Ávila. Una prospección arqueológica realizada en el asentamiento vetón de la Mesa de Miranda, en la localidad de Chamartín, ha demostrado que los vetones, pueblo prerromano de cultura celta, habitaron estas tierras durante el Paleolítico.

El objetivo de esos trabajos no era en un principio el estudio del Paleolítico: "Nosotros buscábamos en Chamartín todo lo relacionado con la Edad del Hierro", explica Juan Pablo López, uno de los arqueólogos del equipo que lidera Francisco Javier González-Tablas, profesor de la Universidad de Salamanca.

"Buscábamos las zonas de material empleado para la construcción de la conocida como Casa C del castro", continúa López, que junto con la arqueóloga María Blanco halló un importante foco del Paleolítico (hace unos 2,5 millones años hasta hace unos 10.000 años). Importante porque, recalca Blanco, "no había ningún estudio sobre el Paleolítico en Ávila". Es más, según la arqueóloga, se daba por hecho que "el frío de las últimas glaciaciones habría impedido la presencia humana".

Sin embargo, los trabajos de prospección (la búsqueda de materiales en superficie) llevados a cabo en Chamartín han sacado a la luz piezas elaboradas en piedra, que el hombre empleó, sobre todo, a la hora de cazar. "Sólo hemos encontrado industria lítica, dadas las condiciones del terreno", aclara Blanco, que explica que, al tratarse de yacimientos "en malas condiciones, ubicados en terrenos muy ácidos", no suelen conservar restos humanos.

Una vez con las piezas en la mano (se localizaron cerca de 65), los arqueólogos llevaron a cabo el proceso de datación de las mismas, que en su caso se ha realizado a través de un paralelismo tipológico, es decir, por comparación con otras piezas ya datadas.

Marco temporal
"Hay que tener en cuenta que estamos hablando de un marco temporal que va entre hace un millón de años y 128.000", explica la arqueóloga, que, sin pretender comparar el descubrimiento abulense con el yacimiento de Atapuerca, recuerda que éste se remonta un millón de años atrás.

"En este caso, no hemos datado las piezas a través del estudio de pólenes o de microfauna como se hace en otras ocasiones", reconoce. Estos dos métodos son "indicativos de estadios climáticos, y a través de ellos se encasilla la pieza en un momento histórico determinado". Lo que sí ha hecho ha sido fotografiar cada una de las piezas y marcar su punto de aparición vía GPS, para elaborar un mapa arqueológico.

En cualquier caso, con estas 65 piezas en la mano, los arqueólogos ya están en disposición de poder avanzar algunas de las características de estos hombres y mujeres que pasaron por Ávila. "Eran nómadas buscando recursos", asegura Blanco, "gente que luchaba por su supervivencia y que aprovechaban el material que tenían disponible, ya fuera cuarzo o cuarcita".

Posible zona de paso
Según ella, es probable que estuvieran de paso hacia zonas más cálidas y habitadas, como las de Salamanca, y que se tratara de varios grupos humanos. "Quizá estuvieron sólo una semana, o un mes, aunque la cantidad de industria lítica que ha aparecido nos hace pensar que pudieron estar más", dice Blanco. Posiblemente, eran grupos que habitaban en los pies de las montañas, para tener un dominio visual que les permitiera controlar el paso de las manadas.

La aparición de estas piezas se completará con las que se hallen en los trabajos que ya se están llevando a cabo en los márgenes de los ríos Arevalillo y Adaja, así como en las localidades de Muñopepe y Padiernos, y en las prospecciones que se espera poder poner en marcha en Blasco Millán y Zorita de Los Molinos.

"Sabemos que hay restos del Paleolítico en estos puntos, pero todavía no hemos tenido tiempo de investigar", dice Blanco, que al igual que su compañero tiene muy claro que "el Paleolítico de la provincia de Ávila está sin explotar". En concreto, el Castro de Chamartín, "tiene una riqueza increíble, desde el Paleolítico a la Edad de Hierro". Una riqueza que cuenta con una ventaja: estar en una zona que no se ha alterado en siglos. "Estamos hablando de una superficie de 30 hectáreas, y en términos tanto absolutos como relativos conocemos sólo el 5%, y si lo extendemos a todo el hábitat, el apenas el 1%".

El pueblo de los vetones
Los vetones (lat. vettones) eran un pueblo prerromano de cultura celta que habitaba el oeste de la Península Ibérica. Su asentamiento se produjo entre los ríos Duero y Tajo, principalmente en el territorio de las actuales provincias de Salamanca, Cáceres, Ávila, Zamora y Toledo. También se han encontrado ejemplos en la región de los Tras os Montes en Portugal.

De los vetones quedan una serie de castros, poblaciones fortificadas, sobre todo en Salamanca y Ávila. Estos poblados contaban con diversos recintos, algunos para el ganado, y muestran un alto grado de civilización. En las necrópolis de estos castros se han encontrado muchas tumbas que muestran la importancia que los guerreros tenían en la cultura vetona. Los vetones dejaron como herencia múltiples verracos en piedra dispersos por la geografía, y también el juego tradicional de La Calva.

En líneas generales los Vetones limitaban con los Vaceos al norte, al este con los Carpetanos, al sur con los Oretanos, Túrdulos y célticos y al oeste con los Lusitanos.

Fuente: DiCYT
Fecha: 04/11/2010

jueves, 11 de noviembre de 2010

Hallan tres restos humanos en una necrópolis musulmana en Tauste

Tauste tenía un importante asentamiento musulmán en la Edad Media. Así se desvela de una necrópolis que ha aparecido en la avenida Obispo José María Coget en dicha localidad zaragozana. Concretamente, los tres restos humanos hallados datarían del siglo X, hecho que podría dar un vuelco a la historia local.

En Tauste y junto al colegio Alfonso I, situado en la avenida José María Coget, han aparecido tres restos humanos y podrían aparecer muchos más.

El arqueólogo encargado de este estudio, Francisco Javier Gutiérrez, ha resaltado la importancia de este hallazgo en historia local. A falta de la debida investigación, las catas se están produciendo en unas dimensiones de cinco metros por cuatro, aunque, según éste, este lugar de enterramiento musulmán podría ocupar una extensión de una hectárea y media.

De estos datos, Gutiérrez ha aseverado que se puede concluir que hubiera un importante asentamiento musulmán en Tauste. Este hecho podría confirmar las teorías de algunos investigadores acerca de la datación de la torre zagrí de Tauste que la fechan anterior al siglo XIII. No obstante, según el arqueólogo, es necesario un estudio arqueológico concreto de esta edificación para dar por real dicha teoría.

En estos momentos, las investigaciones se centran en los restos que van a ser depositados, en un principio, en el Museo Provincial de Zaragoza. No obstante, el arqueólogo ha afirmado que la Asociación Cultural El Patiaz está sopesando la idea de estudiar los cadáveres para conocer “los hábitos culturales” de estos musulmanes que vivían en Tauste.

El alcalde de la localidad, José Luis Pola, ha valorado este hallazgo, resaltando el “valor histórico para Tauste”. “Del mudéjar a esta parte se conocían datos, pero este descubrimiento puede ser el dato histórico que revele qué población tenía el municipio durante los siglos IX, X y XI”.

Esta necrópolis ha aparecido en un ensanche de 1960 en el que siempre ha habido rumores de su existencia, pero que no ha sido una realidad hasta que el Ayuntamiento de Tauste y la Asociación Cultural El Patiaz decidieron indagar sobre estos hechos.

Fuente: Aragón
Fecha: 01/10/2010

Las excavaciones en la ermita de Sant Joan sacan a la luz 30 tumbas del siglo XIX

El Museu Arqueológico y Etnográfico Municipal Soler Blasco de Xàbia ha realizado una excavación arqueológica en el interior de la ermita de Sant Joan, anexa al viejo cementerio. La construcción del cementerio en las inmediaciones en el año 1817, convirtió la ermita en capilla funeraria, función que ha tenido hasta los años ochenta del siglo pasado.
La excavación llevada a cabo se planteó con el fin de estudiar las posibles estructuras conservadas en el subsuelo de la ermita así como para intentar fijar su datación, además de recuperar este interesante edificio de propiedad municipal con el objetivo de que en el futuro pueda ser conocido y visitado. Así las cosas, los trabajos arqueológicos han permitido documentar un importante conjunto de 30 tumbas de inhumación, excavadas en el suelo natural de gleba de forma más o menos rectangulares. Ventisiete mantenían la orientación este-oeste (con la cabeza situada haia el este, exceptuando dos, que la tenían situada en poniente), y sólo tres se orientaban de norte en sur.

La mayor parte de los entierramientos fueron realizados dentro de ataúdes, con los cuerpos en posición decúbito supino, con los brazos flexionados sobre el pecho o el abdomen, exceptuando algunos de los infantiles, que tenían los brazos flexionados y las manos bajo del rostro, en posición de dormir.

De las treinta tumbas localizadas, diecinueve correspondían a adultos, y las once restantes eran enterramientos infantiles. Seis estaban vacías, mientras que el resto correspondían a cuatro adultos varones entre 40 y 70 años, seis mujeres entre 20 y 65 años, y tres individuos a los que no ha sido posible determinar el sexo por el mal estado de conservación. Los entierramientos de niños han determinado que tenían unas edades entre 1 y 2 meses y los 5 ó 6 años. Casi todos fueron enterrados entre 1817 y 1849, momento en que fue ensanchado el cementerio, adquiriendo aproximadamente la extensión actual.

La intervención arqueológica ha afectado a pràcticamente la totalidad de la superficie interior de este edificio de planta rectangular de 14 metros de longitud y 7,30 metros de anchura, con una única nave dividida en tres tramos regulares de unos 4,25 metros de longitud. La ermita de sant Joan era en origen un edificio de uso religioso situado a las afueras de la villa de Xàbia, en el cruce de los caminos que salían del pueblo en dirección a Pedreguer, Dénia, Gata y el Poblenou. Este edificio constituye un claro e interesante ejemplo de las conocidas como "ermitas de conquista", edificios de nave única y cubierta en dos aguas sustentada por arcos diafragmáticos. En este caso, son dos los arcos (uno forrado y reconvertido en arco de medio punto a mediados del siglo XIX) que dividen el espacio rectangular de la ermita en tres tramos regulares. No disponemos de demasiadas referencias documentales sobre sant Joan; hoy en día, la noticia más antigua que conocemos es de mediados del siglo XVII, momento en lo que parece que fue utilizado como lonja o almudí de la villa.

Gracias al Libro del Sacristán de la Parroquia de Xàbia, redactado en 1769, sabemos que era utilizado para usos religiosos al menos el día de Sant Joan Evangelista (27 de diciembre),"... Acabada la Misa mayor va el Clero a cantar una Misa a la Hermita de San Juan...", especialmente el día de Sant Joan Baptista (24 de junio)"... Día de San Juan Bautista, este día va el Clero a cantar una Misa a su ermita y para que vaian, se tocan tres toques como en visperas, el ultimo toque a las cinco de la Mañana..."

Esta excavación ha sido posible gracias a la participación del programa EMCORP que ha permitido la contratación de un arqueólogo. También han participado la brigada de obras municipal y el departamento de topografía municipal. El estudio antropológico ha sido realizado por doctor Francisco Gómez Bellard.

Fuente: El Periodic
Fecha: 28/10/2010

Los 'panteones' familiares de Lancia

Una de las grandes riquezas del yacimiento de Lancia son sus necrópolis, las áreas de enterramiento en las que ya se han contabilizado casi doscientas tumbas, fundamentalmente datadas en dos épocas: romana y medieval. Y una de las exhumaciones más sorprendentes es sin duda la del esqueleto completo de un niño de corta edad, procedente de uno de los enterramientos correspondientes a la época medieval de la población, según apreciaba ayer el arqueólogo Gregorio Marcos, responsable de la empresa que se ha hecho cargo de la excavación y quien también ha hecho ver lo singular de haber encontrado individuos y familias enteras con edades muy diferentes.

Marcos ofreció información a este periódico sobre los tipos de enterramiento que se han hallado en la ciudad asturromana: las inhumaciones, es decir, el enterramiento del individuo, de los que se han hallado unos veinte vestigios, todos ellos medievales; y la zona con incineraciones, que suma más de 150 tumbas y que estaría datada casi toda ella en torno al siglo I. En este último caso, las cenizas de la persona muerta se introducían en una urna que a su vez se enterraba en un agujero practicado en el suelo junto a objetos personales del finado -"fíbulas, hebillas o pulseras que previamente también se habían quemado junto al fallecido-".

«Hemos encontrado individuos de todas las edades», explicaba Gregorio Marcos, quien recordaba que su empresa está ultimando el informe definitivo sobre la excavación y que el gobierno autonómico podría tenerlo en, aproximadamente, una semana. También se ha señalado que los restos exhumados ofrecerán información de gran interés sobre el modo de vida de estos ciudadanos de hace dos milenios, desde su longevidad y enfermedades padecidas hasta la alimentación, talla y aspecto físico de los mismos.

Costumbres conservadas
Una línea de trabajo apuntada por el historiador Mario Lozano, coordinador de la plataforma Salvemos Lancia, surge de observar la disposición de las tumbas romanas. «Podemos ver cómo en muchos casos existe un enterramiento principal, situado dentro de una estructura tipo templete o caseta pequeña, mientras que fuera de ella se agrupan otras más simples, como si fueran los miembros de la gens o familia típica del pueblo astur. Esto podría demostrar que los primitivos habitantes de Lancia conservaron parte de sus costumbres y tradiciones, como por ejemplo los usos funerarios, por lo menos durante algún tiempo después de la conquista de la ciudad por parte de las legiones romanas».

El área total de la excavación ha ascendido finalmente a 35.000 metros cuadrados en unos 1.200 metros a lo largo de lo que sería el trazado de la autovía León-Valladolid (A-60) entre las localidades de Mansilla de las Mulas y Villamoros. A pesar de que lo que hasta ahora se conocía con el nombre de Lancia, la ciudad fortificada aupada al cerro del Castro, al pie de estas nuevas excavaciones, se había declarado Bien de Interés Cultural -"máximo grado de protección en la legislación española-" y de que se conocía de manera fidedigna de que el asentamiento se extendía por la llanura, las instituciones eligieron, de entre tres posibles trazados, precisamente el que pasaba al lado de Lancia.

Además de las dos áreas de necrópolis se ha hallado un edificio de planta basilical, un complejo industrial con dos hornos, uno posiblemente romano y otro medieval, los cimientos de unas posibles termas y restos de diversas calzadas, además de numerosos objetos de uso cotidiano.

Fuente: Diario de León
Fecha: 28/10/2010

La extensa necrópolis hallada en Lancia en las obras de la A-60 es del Siglo I

Los análisis practicados a los hallazgos arqueológicos del yacimiento de Lancia, cerca de León, por donde se proyecta ejecutar la autovía A-60 (León-Valladolid), apuntan a que la extensa necrópolis de incineración encontrada con unas 200 tumbas se remonta al siglo I.

Así lo ha dicho hoy a EFE el arqueólogo Gregorio Marcos, director de las excavaciones realizadas este verano en este yacimiento, que está situado en el municipio de Villasabariego, a 20 kilómetros de León, y que alberga restos de la ciudad astur más grande de Iberia así como vestigios romanos.

Precisamente por este lugar, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por parte de la Junta de Castilla y León, lo que significa que goza de la máxima protección, se proyecta que pase la A-60.

Marcos ha explicado que los estudios realizados, y cuyo informe se presentará en unos días, confirman la existencia de la necrópolis de incineración de 200 tumbas y sitúan el inicio de los enterramientos en este lugar en el siglo I, un "pelín" antes de lo que se suponía con anterioridad a estos análisis.

El informe está casi listo y se presentará una vez se obtengan todos los resultados de las pruebas de carbono 14 realizadas a los restos, los únicos que quedan y que se prevén que estén en una semana, ha explicado.

Las prospecciones en este yacimiento de Lancia se realizaron este verano con motivo de las obras de la autovía A-60, que se proyecta que pase por esta zona.

En total se excavó un área de 35.000 metros cuadrados, unos 1.200 metros a lo largo de la hipotética autovía, con el fin de saber qué había ahí.

Lancia fue un poblado prerromano, del siglo II y I a.C., una gran urbe, con una importante historia bélica, que fue tomada después por los romanos, pero no destruida.

Del yacimiento se había excavado con anterioridad una pequeña parte del mismo, pero quedaba por explorar otra más extensa aún y por donde se proyecta que pase esta autovía.

En estas prospecciones del verano se encontraron, según los informes preliminares, una extensa necrópolis de incineración, con unas 200 tumbas, una planta basilical, un complejo industrial, con dos hornos, uno posiblemente romano y otro medieval, entre otros enseres.

Según Gregorio Marcos, los últimos estudios realizados sobre los estos suponen una "confirmación" de lo que arrojaron los informes preliminares, aunque en el caso de la necrópolis de incineración la sitúan un "pelín" antes.

Una vez acabado el informe, la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de la Junta decidirá qué hacer con los restos y si autorizar la A-60.

Cuando se diseñó esta autovía, se contemplaron varios trazados, si bien se acordó que el más idóneo era el que precisamente pasa por este yacimiento.

A raíz de estas prospecciones, varios colectivos se han movilizado para que se preserven estos restos y han creado una plataforma denominada "Salvemos Lancia", que reivindica otro trazado para esta autovía.

Fuente: EFE
Fecha: 27/10/2010

La necrópolis prehistórica de Los Algarbes será acondicionada

Este conjunto lo forman medio centenar de estructuras funerarias y cuevas artificiales en forma de cámara circular con entradas a diversos niveles. Dos de éstas se encuentran a ambos lados de un amplio corredor tallado en la roca arenisca.

Los Ministerios de Cultura y de Medio Ambiente conjuntamente van a invertir 3,7 millones de euros para mejorar las condiciones de estas instalaciones ya que actualmente el yacimiento se encuentra abandonado y no se puede visitar. En esta actuación también se incluye la ciudad romana de Baelo Claudia, las tumbas antropomorfas de Betis- Betijuelo y las canteras romanas de Punta Camarinal.

El proyecto incluye un nuevo proyecto museológico y museográfico para el conjunto arqueológico de Baelo Claudia. Se mejoraran la red de itinerarios del Parque Natural del Estrecho y la accesibilidad a las instalaciones. Así se llevarán a cabo el cerramiento de zonas arqueológicas y se añadirán puertas de acceso a las mismas.





Fuente: Tarifa
Fecha: 26/10/2010

jueves, 4 de noviembre de 2010

Advierten de un posible expolio en un enterramiento calcolítico cercano al dolmen de Montelirio

La asociación cultural 'Los Dólmenes', creada en torno al patrimonio histórico del sector norte de la comarca del Aljarafe, ha advertido este martes de un supuesto expolio perpetrado en el entorno del Plan Parcial número cuatro de Castilleja de Guzmán (Sevilla), donde hace años fueron descubiertos cuatro 'tholos' o enterramientos circulares relacionados con el cercano dolmen de Montelirio, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), y donde "dos jóvenes" habrían sustraído una punta de lanza y restos óseos pertenecientes a la necrópolis calcolítica que guarda el subsuelo.

A través de un comunicado, la citada organización ha advertido de que un vecino que reside en la calle Miguel de Cervantes, limítrofe a los suelos del citado plan parcial, fue testigo el pasado 21 de octubre de este presunto expolio. Según la asociación 'Los Dólmenes', este vecino contempló desde la azotea de su vivienda cómo dos jóvenes "cavaban" en el interior de estos suelos próximos al conocido dolmen de Montelirio, cuya antigüedad podría remontarse al periodo comprendido entre los años 2800 y 2900 antes de Cristo. En concreto, los jóvenes habrían cavado en la zona del plan parcial cercana al número seis de la calle Miguel de Cervantes, donde previamente unos vecinos del entorno habían "cubierto" con una lona y un tablero una inhumación aflorada a la superficie.

Dos alumnos del Instituto de Educación Secundaria (IES) Las Encinas, igualmente, habrían sido testigos de cómo estas personas cavaban en la zona con la ayuda de una pequeña pala, un cepillo y una azada, huyendo posteriormente con "una punta de lanza y unos huesos" procedentes de la mencionada inhumación. Los supuestos expoliadores, según la organización cultural, habrían sido también avistados en el entorno del propio dolmen de Montelirio, recientemente sometido a excavaciones arqueológicas de la mano de la Consejería de Cultura.

"A PLENA LUZ" DEL DÍA
"Este expolio, a plena luz del día, demuestra el estado de dejadez y abandono en que se encuentran todos los dólmenes del Plan Parcial número cuatro", ha denunciado públicamente esta plataforma cultural en cuanto a estos suelos en los que fueron proyectados un geriátrico y una gran superficie comercial hasta que la Consejería de Cultura reconoció el valor de los hallazgos arqueológicos surgidos en el marco de las cautelas patrimoniales.

Los suelos en cuestión, de cualquier forma, se localizan en el ámbito de influencia de la declaración de Bien de Interés Cultural, con la categoría de Zona Arqueológica, que pesa sobre 779,16 hectáreas de los términos municipales de Valencina de la Concepción y Castilleja de Guzmán al albergar este entorno los vestigios del asentamiento prehistórico de la zona norte de la cornisa del Aljarafe. En este mismo entorno, de hecho, se localizan los dólmenes de La Pastora, Matarrubilla y Ontiveros.

LOS SUELOS SON DE TITULARIDAD PRIVADA
El alcalde de Castilleja de Guzmán, Carmelo Ceba (PSOE), ha señalado al respecto a Europa Press que ni la Policía Local ni la Guardia Civil le han notificado la incidencia aludida por el colectivo conservacionista, si bien ha reconocido que los suelos del plan parcial número cuatro, de titularidad privada, no gozan de "ningún tipo de protección" física que impida el acceso a posibles expoliadores. En ese sentido, ha explicado que la empresa propietaria de los terrenos en cuestión se encuentra inmersa en un concurso de acreedores y que el Ayuntamiento no tiene poderes sobre sus suelos al carecer de su propiedad.

Sobre la presencia de los posibles expoliadores en el dolmen de Montelirio, Ceba ha recordado que la finca de 16.000 metros cuadrados en la que se alza el monumento megalítico goza de cerramiento y que los corredores y cámaras del túmulo fueron debidamente cubiertos después de que el pasado mes de enero finalizase la última campaña de excavaciones arqueológicas, coordinada por los arqueólogos Álvaro Fernández, Vicente Aycart y José Luis Escacena.

Fuente: Europa Press
Fecha: 26/10/2010