jueves, 21 de enero de 2010

Las primeras ocupaciones humanas en Europa.

El diario de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, publicado por la Fundación que lleva el mismo nombre, en su número 34, se hacía eco del debate internacional sobre Homo antecessor y el primer poblamiento humano en Eurasia.

Este tema ha sido abordado de manera recurrente desde finales del siglo pasado, llegándose a plantear tres hipótesis que han marcado las investigaciones posteriores: la primera contempla una ocupación moderna de Europa, de no más de medio millón de años; la segunda, defiende una ocupación moderadamente antigua, de sobre un millón de años, y la tercera, se refiere a una ocupación muy vieja, de más 1,5 millones de años.
De momento, la segunda es la que ha sido contrastada. Los restos de Homo antecessor encontrados en la cueva de la Sima del Elefante (Atapuerca), de los cuales ya hablamos en este mismo
blog, han sido decisivos para avalar esta hipótesis, pero es muy posible que en el futuro la que considera una ocupación muy vieja encaje mejor en el proceso evolutivo y el estudio de la dispersión del género Homo por el planeta.

La cuestión que se plantea, y que hace correr muchos ríos de tinta en las publicaciones científicas como Journal of Human Evolution, Quaternary International, Journal of Archeological Science, etc, es averiguar cómo se produce dicha ocupación independientemente de su antigüedad.

Cada vez más las hipótesis ecológico-climáticas van ganando más adeptos. El colega y amigo Jordi Agustí (IPHES, Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social), y colaboradores, defienden que abundantes precipitaciones y una mejora climática coinciden con los registros que se han recuperado en la Sima del Elefante de Atapuerca y en Barranco León y Fuente Nueva 3, en Orce (Granada). Lo que se plantea es que no se produce un avance y difusión poblacional a latitudes septentrionales antes que el clima se atempere.


Una hipótesis de orden paleo-ecológica también es formulada por Jan van der Made y colegas, en la que postulan la llegada de homínidos a Europa en un momento de clima seco y abundantes estepas. Por su parte, la paleontóloga italiana Rita Palombo pone de relieve la importancia de la relación entre presas y predadores, además del clima.
Otra cuestión de debate es si estas primeras poblaciones europeas proceden de África, cómo piensa Henry de Lumley, o del este de Asia, cómo afirma Robin Dennell.


De otro lado, José María Bermúdez de Castro y yo mismo, planteamos que las poblaciones de Homo antecessor pueden ser descendientes de Dmanisi (Georgia) y que, por lo tanto, es factible encontrar en Europa occidental homínidos de más de 1,5 millones de años. Por eso, en nuestra opinión, la hipótesis de la vieja Europa puede triunfar en el futuro, pues lleguen procedentes de Asia o de África, lo que parece seguro es que los nuevos descubrimientos en Italia y Francia, entre otros, nos indican una gran antigüedad para las primeras ocupaciones en Europa.
Como siempre, son muchas las hipótesis y pocos los fósiles. Sólo el trabajo de campo sistemático y transdisciplinar puede ayudarnos a contrastar lo aquí expuesto. No hay otro camino que la investigación de campo; lo demás son meras especulaciones.
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Fuente:
El Mundo
Fecha: 18/01/2010

1 comentario:

Anónimo dijo...

Recuerdo cuando el paleoantropólogo ya fallecido, Dr. José Gibert Clols, descubrió los yacimientos de Orce y habló, hace casi 30 años, de la presencia humana en Europa más allá del millón de años. La comunidad científica se escandalizó. Por aquellos tiempos el hombre más antiguo de Europa estaba en Tautavel con 400.000 sños.

La ciencia avanza y aquellas hipótesis de la ocupación temprana de Europa ya no escandalizan, más al contrario, cada vez tiene más adeptos. Al Dr. Gibert se le trató injustamente en su país por proponer algo que era cierto.

Sirva la experiencia para que cuando algún científico proponga hipótesis nuevas, el resto de la comunidad sea cauta