miércoles, 2 de diciembre de 2009

Los huesos hablan y ofrecen más información que los ajuares

El paleopatólogo riojano Julio Martínez Flórez ha indicado a EFE que "los huesos hablan" y, en ocasiones, se puede obtener "mucha más información de los esqueletos que de los propios ajuares que aparecen en las excavaciones arqueológicas".

Esta afirmación se constata en la exposición "Enfermedad y muerte en la historia de La Rioja", que ha coordinado Martínez Flórez y que incluye huesos encontrados en distintas excavaciones arqueológicas de la región y pertenecientes a la colección del Museo de La Rioja.

El estudio de estos huesos han permitido encontrar diferentes patologías que sufrieron personas que vivieron en La Rioja desde el siglo VIII antes de Cristo, sobre todo pobladores romanos, tardorromanos, visigodos y medievales.

La muestra está estructurada en grupos de huesos que detectan anomalías óseas que no constituyen enfermedad, patologías congénitas y de desarrollo, traumatismos, procesos infecciosos que afectan a los huesos, tumores y deformidades.

Entre los huesos expuestos destacan dos trepanaciones craneales realizadas en los siglos XI y XII en La Rioja, una de las cuales corresponde a un esqueleto encontrado en la ermita de Tres Fuentes de Valgañón.

Martínez Flórez, también doctor en antropología médica, ha destacado el estudio realizado de los huesos encontrados en la excavación "La casa del oculista de Calahorra".

Lo encontrado en este yacimiento indica que un hombre no autóctono de La Rioja desarrolló en la región un enfermedad infecciosa que le causó la muerte y que, probablemente, estaba relacionado con las primeras oleadas de bárbaros procedentes de Centroeuropa.

Otro dato significativo, ha dicho, es el modo de enterramiento, ya que en el panteón típico de la población romana se entierra prácticamente a una familia amplia en el mismo cementerio y en la misma tumba.

Sin embargo, en las poblaciones bárbaras procedentes de Centroeuropa sólo se entierra junta a la familia directa, formada por el padre, la madre y los hijos, siempre que éstos no hayan conformado otro núcleo familiar básico, ya que, en ese caso, tendría otro enterramiento, ha subrayado.

Fuente:
Ideal
Fecha: 01/12/2009

No hay comentarios: